Ayer os invité a imaginar y hoy os devuelvo a la realidad
MONTSE VENTURA ENCONTRÓ A SU ÁNGEL DEL AUTOBÚS
Se trata de una endocrinóloga barcelonesa
XAVIER CERVERA
24 horas después de que Montse hiciera pública la búsqueda de su angelical desconocida, ésta ha aparecido pese a que pide total discreción.
El "ángel", tal y como pude leer en las páginas de "La Vanguardia", se llama Maria Gloria P.B., tiene 60 años y quiere evitar la atención pública que ha despertado esta historia. Por eso, anteayer, al final del día, ambas mujeres hablaron por teléfono y quedaron para, un día de estos, tomarse juntas un café.
Gloria leyó anteayer por la mañana la historia de la que forma parte y al instante supo que se trataba de ella. Al final del día telefoneó a Montse y han quedado para, un día de estos, tomarse juntas un café.
Esta endocrinóloga residente en Barcelona y nacida en Santa Coloma de Gramenet dice que para ella no tiene nada de extraordinario abordar a una persona en el autobús al detectar indicios que se asocian a un problema importante de hipófisis. "Soy una persona espontánea, quizá explosiva, y no me importa equivocarme, prefiero pasarme que quedarme con la preocupación dentro por no meter la pata", afirma. "La estaba mirando y lo vi, sin duda. Claro que tengo dos pacientes en el hospital comarcal con todos los rasgos de acromegalia, un aspecto de libro, y que en cambio no la padecen, son así. Pero su mano era muy característica", explica sin dudar. "La tenía apoyada en la barra del autobús, la recuerdo bien. Son manos más planas, dedos más cuadrados. Y me acerqué a preguntarle si se había hecho algún análisis". "Porque claro, vas y se lo dices y lo mismo ya lo saben", matiza.
"La mano me dio muchas pistas. ¿Cómo se lo digo?, pensé. Igual me dice que soy una impertinente. Pero mira, al final no me pude aguantar y se lo dije. Debió alucinar, imagino", recuerda Gloria.

"Debe ser deformación profesional, es típico de médicos ya mayores, como yo, tengo 60 años. La medicina antigua, la de mi época, se basaba en la observación. Los jóvenes van más a la prueba, a la analítica, a la radiografía. Miran la pantalla", explica la doctora.
Su agenda está llena. Según los días de la semana, puede tocarle acudir a Sant Sadurní, al hospital Comarcal de Vilafranca, a un centro privado de Vilanova i la Geltrú,o a otro de Sant Boi de Llobregat.
Ayer, el día de Gloria fue tan intenso como siempre, pendiente de sus pacientes, pero poco a poco llegó a oídos de algunos de sus compañeros que era la protagonista de una búsqueda pública muy especial y la fueron felicitando por su gesto y su buen ojo clínico.
Gracias a su carácter y a su gran profesionalidad, hoy Montse se ha curado de una acromegalia, una rara enfermedad que causa la presencia de un tumor en la hipófisis y que genera una fabricación disparatada de hormona del crecimiento, que a su vez provoca el agrandamiento exagerado de tejidos (lo más visible son nariz, labio inferior, cejas, manos, pies, pero también ocurre en el interior) y, como consecuencia, problemas cardiovasculares, diabetes, hemorragias... De todo ese riesgo se libró Montse Ventura gracias a su advertencia.
Sin duda alguna, una bella historia con un final más que feliz.







































































































sinfonia-urbana dijo
me gusto mucho la historia, me conmovió es como dices (un volvamos a la realidad ) besitos y buena semana !!!! paty
29 Octubre 2009 | 02:49 PM