"DOS MENOS". DOS MONSTRUOS.

El pasado viernes disfruté de lo lindo. Una de las sorpresas que le tenía de regalo a mi amor de vidas por su cumpleaños consistía en un par de entradas para el teatro. La obra, "Dos menos". Sus protagonistas, dos de los actores más admirados por mi humilde personita: el magistral Héctor Alterio y el irrepetible Pepe Sacristán.
Me había enterado de su paso por Barcelona hace al menos tres meses. Durante una de esas madrugadas en que me es tan difícil dormir, me dio por rebuscar por la caja tonta algo que me invitase al sueño. De pronto, sin esperarlo, me topé con sendos comediantes a lo que entrevistaban en una de las cadenas locales de televisión. Inmediatamente subí el volumen y me enteré de que regresaban a España con esta obra, tras el éxito cosechado con la función por el precioso país del tango. Al día siguiente ya hice la reserva de las butacas online. Fila 6, asientos 1, 3 y 5 (también vino mi padre).
Al maestro bonaerense Héctor Alterio no había tenido el privilegio de vivirlo en directo hasta ahora. ¡Y creedme que es una maravilla contemplarlo llenando el escenario con su sola presencia! A nuestro incombustible Sacristán no lo había vuelto a disfrutar sobre un escenario desde "Las guerras de nuestros antepasados" (Miguel Delibes). Montaje teatral que, si no recuerdo mal, le llevó a recorrer media España en la década de los 90 del siglo pasado -o quizá fue a finales de los 80- y al que asistí, mientras vivía en Madrid, en varias ocasiones, de tanto como me encantó aquella representación.
En "Dos Menos", dos hombres mayores despiertan en una sala de un hospital para, en pocos minutos y al mismo tiempo, ser informados de que les queda muy poco tiempo de vida. Inician, de este modo, un viaje maravilloso que, además de conllevar una fuga del hospital, supondrá un regreso a los sentimientos y momentos más apreciados de sus propias vidas y, por ende, de todo ser humano. El amor, la amistad, la paternidad o lo efímero de la existencia tomarán vida frente a nuestras miradas a través del arte, el trabajo y la excelsa profesionalidad de este par de actorazos.
'Dos Menos' recorre con cariño, humor y emoción los rincones más íntimos de los espectadores. Allí, sobre las tablas del escenario, emergerán nuestros sueños por cumplir y los que abandonamos por el camino. Nuestros logros -y también nuestros fracasos- nos harán sonreir y emocionarnos. El deseo, a veces, ya, imposible, de reencontrarnos con nuestros afectos, con nuestros seres amados, volverá a saludarnos a través de las voces de Héctor Alterio y de Pepe Sacristán.

Tras su estreno en Buenos Aires, en la primavera del 2008, 'Dos Menos', obra original de Samuel Benchetrit, ha llegado a Barcelona dirigida por Oscar Martínez. Dirección que, por otra parte, no acabó de enamorarme en determinados momentos. De hecho, creo que podría habérsele sacado mayor jugo a esta más que brillante pareja de intérpretes, capaces de hacerte poner en pie con sólo observarles plantados sobre el escenario. Sobre todo en la escena del lago, donde eché en falta una mayor agudeza en los diálogos y un mayor derroche de ironía.
No puedo pasar por alto, tampoco, el trabajo realizado por la pareja de jóvenes actores que les acompañan a lo largo de todo el libreto, personificando diferentes papeles breves. Correctos, cumplen con su labor, sin mayores pretensiones.
Después de varias semanas en la Ciudad Condal, continuarán de gira por este país nuestro. Si tienes oportunidad de asistir a esta función teatral, no te la pierdas. Realmente vale la pena. Pasarás una hora y media mágica donde reirás hasta la carcajada, te enternecerás e, incluso, puede que llegues a emocionarte. A Barcelona regresan en primavera. Es casi seguro que yo ya no me halle viviendo aquí para entonces. Pero si así fuese, de nuevo, volvería a sentarme en el patio de butacas para asistir, ensimismada, al buen hacer teatral de estos magos de la escena.


































































































kiamara dijo
Hola clito
ojalà fueran por provincias y pudiera ver esta obra de recuerdo cuando ponian en la tele un dia a la semana teatro, ahora todo es pelis de violencia
cuando vivia en Madrid si que disfrutè del teatro
muakkk
15 Septiembre 2009 | 12:50 AM