CITAS PARA CADA DÍA:
"Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran".
André Paul Guillaume Gide (París; 22/11/1869 - ibídem; 19/02/1951). Escritor francés, defensor de los derechos de los homosexuales. Premio Nobel de Literatura en 1947.

































































































Irrintzi dijo
Un cita muy jugosa, por cierto, ya que tiene mucha más miga de lo que parece...
monsieur André Gide dice, con toda la razón de mundo: "ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá?". Cierto, maestro, pero en un sentido diferente al que Vd. pretende darle: porque hay libros que son un "castañazo" tal que no hay quien los lea. Yo, que soy un lector empedernido, antes era muy disciplinado en mis lecturas: si empezaba a leer un libro, lo terminaba al precio que fuese, aunque me resultase un rollo patatero (en aquella época yo aún "sacralizaba" a los libros, los adoraba por el mero hecho de contener letra impresa -"información" o "datos", que se diría ahora, modernamente-). En cambio, a estas alturas de vida, he mandado la disciplina lectora a freír espárragos y me he convertido en un lector "hedonista": como un libro no me "enganche" a las 20 ó 30 páginas, ¡a la basura con él!. Y es que no hay que caer en la "idolatría" del libro, como me ocurría a mi antes: hay libros buenos y malos; los buenos, deben ser conservados y entronizados; los malos deben ser enviados a "tomar p´ol saco".
Y, estimada Clito, no creas que la que acabo de exponer es la de un radical destructor de libros, cual "bombero" de la novela Farenheit 451. El mismímo Cervantes, uno de los más excelsos escritores de todos los tiempos, pone, en su "Don Quijote" al cura y al barbero a examinar la biblioteca del "Cabellero de la Triste Figura" para quemar en una pira los malos libros y conservar los buenos.
En cuanto a la segunda parte de la cita de monsieur Gide, aún tiene mucha más "tela marinera": "ante ciertas personas, uno se pregunta: ¿qué leerán?". Lo que habría que preguntarse antes de todo "ante ciertas personas", estimado D. André, es, pura y simplemente, "si leerán" algo, a secas. Y más aún teniendo en cuenta que vivimos en un mundo regido por el imperativo de lo "audiovisual", que parece tener bastante alergia o repugnancia a la lectura, por lo que cada vez es más difícil que "al fin, libros y personas se encuentren" (claro que ésto, Vd., aún no lo sabía...).
En fin, ellos se lo pierden...
1 Septiembre 2009 | 12:10 PM