CANARIAS: MUCHO MÁS QUE SIETE ISLAS
EL GRAN TELESCOPIO CANARIAS
ABRE SUS PUERTAS AL MUNDO
En el año internacional de la Astronomía y, aunque hace bastantes meses que comenzó a tomar imágenes del universo, tal y como os indiqué hace dos años, el Grantecán será inaugurado hoy, de forma oficial, en un acto que contará con la presencia de los Reyes, de la ministra de Ciencia e Innovación y de más de 500 astrónomos y autoridades de toda índole.
Es una de las obras de mayor importancia ejecutada en mis islitas, tal y como indicaba en sus líneas, hace ya unos días, el diario local "La Opinión". Para su construcción se ha contado con la participación económica y científica de la Unión Europea, México y Estados Unidos y a partir de hoy pasa a ser el mayor telescopio del mundo, además de uno de los más avanzados y con mejores prestaciones para la investigación.
Ubicado a 2.400 metros de altura, en el observatorio palmero del Roque de los Muchachos, ha sido promovido por el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), mientras que la empresa pública Grantecan se encargó del diseño, construcción y montaje, donde intervinieron más de mil personas y un centenar de empresas. Tras siete años de obras -tres más de lo previsto inicialmente-, y una inversión superior a los 130 millones de euros, en su apariencia destaca el espejo primario, que se compone de 36 piezas hexagonales de vitrocerámica, cada una de 500 kilos. Asimismo, la estructura del telescopio flota sobre una base de aceite que permite deslizarlo fácilmente. Aparte del primario, se utilizan un espejo secundario y un tercero para enviar la luz a los focos, donde se ubican los instrumentos científicos. La estructura de acero que soporta los espejos permite movimientos en horizontal y vertical para observar tanto la luz visible como la infrarroja, ambas procedentes de los objetos celestes. Lo llamativo de su apariencia se debe también a una cuestión "evolutiva", ya que, al ser el último de la generación de telescopios de 8-10 metros, el GTC ha intentado mejorar el diseño de sus predecesores, aprendiendo de su experiencia. Su colosal potencia radica en su gigantesco espejo circular, que tiene una superficie equivalente a 10,4 metros de diámetro. Medio metro más grande que el mayor existente hasta ahora.
Este nuevo espía intergaláctico sitúa a España y al Archipiélago Canario en el liderazgo de los proyectos de Gran Ciencia, que requieren presupuestos muy elevados y, en muchas ocasiones, de la cooperación internacional para alcanzar objetivos de primera línea. Ahora, una vez que se ha puesto en funcionamiento, constituye una poderosa herramienta con la que observar el Universo, ya que, con él se podrán desvelar muchos de los secretos que permanecen aún ocultos.

Sistemas planetarios desconocidos, nacimientos de estrellas, galaxias lejanas imperceptibles hasta este momento y que proporcione mucha más información sobre los agujeros negros, incluso, que identifique algún nuevo planeta similar a la Tierra son algunos de los eternos interrogantes que sus impulsores esperan poderse y podernos responder.
Sus gigantescas dimensiones permiten "ver" muy lejos en el espacio y en el tiempo, de modo que una de sus prioridades es analizar la estructura del cosmos a gran escala, un propósito al que se suman las investigaciones sobre los agujeros negros, la materia oscura o el Universo Local, con cuyo estudio se pretende proporcionar una panorámica más completa de nuestra galaxia, la Vía Láctea.
De hecho, desde el mes de marzo, este telescopio comenzó a producir los primeros datos científicos acerca de galaxias nunca vistas, así como de planetas extrasolares, una información que cumple las expectativas puestas en el Grantecan y que se entregó a diversos grupos de investigación para su análisis.
En su construcción colaboraron más de mil personas, que a su vez trabajaban para un centenar de empresas que, en el 70 por ciento del total, eran españolas, todo ello bajo la dirección de la sociedad pública canaria Grantecan.

El Grantecan, que se comenzó a construir en 1999, sufrió numerosas complicaciones que retrasaron el gran día de su primera luz, previsto para 2003 y que, finalmente, no se produjo hasta 2007. Hay que destacar que cada pieza pesaba 500 toneladas y medía unos 40 metros de largo y que había que transportarlas hasta el observatorio del Roque de los Muchachos, por su sinuosa carretera de acceso. Todos estos problemas supusieron un encarecimiento importante del proyecto, ya que el presupuesto original previsto en 1997 era de 14.125 millones de pesetas, una cantidad que casi se dobló con los más de 130 millones de euros que ha costado.
Como proyecto de ingeniería la construcción de los tres edificios que conforman el Grantecan ha significado un gran reto, que está cimentado en estudios geológicos y geotécnicos del entorno, con el fin de minimizar las vibraciones en el pilar del telescopio, así como en estudios de ventilación exclusivos para la cámara que alberga los sistemas ópticos. De hecho, una de las preocupaciones más importantes de sus impulsores ha sido la de mantener la temperatura del aire de la cámara en una cifra constante para asegurar la calidad de la imagen, ya que una diferencia de un solo grado puede dañarla.
Pese a todas estas vicisitudes, Canarias y los canarios podemos presumir ya de que nuestra tierra y nuestros cielos acogen al mayor telescopio del mundo y uno de los más avanzados. Como curiosidad, hay que señalar que, con su gigantesco espejo circular de 10,40 metros de diámetro, el Grantecan es 250.000 veces más potente que el telescopio que fabricó Galileo.
El Gran Telescopio Canarias se ha convertido, desde que se inició la obra hace ya casi ocho años, en la gran apuesta científica del Archipiélago y de España. No en vano, el Instituto Astrofísico de Canarias, con sus observatorios en las cumbres tinerfeñas y palmeras, es ya un referente internacional en este ámbito.






























































































