YA LO TENGO EN CASITA...
AQUÍ TENÉIS EL LIBRO CONMEMORATIVO
"4 AÑOS DE LA COCTELERA EN 100 POSTS"

Llegó anteayer, pero no fue hasta entrada la madrugada del sábado que dimos con él en el buzón. Me hizo mucha ilusión rasgar el sobre y toparme con tamaña sorpresa. Por más que tenía en mente su llegada, justo en ese preciso instante no caí en que se trataba del libro coctelero.
Tal y como explica en su prólogo, "La Coctelera" abrió sus puertas virtuales en mayo del 2005. Me asomé a ella por vez primera en octubre de ese mismo año, así que, casi, casi nos conocemos desde siempre y no parece que haya transcurrido tanto tiempo, pero así ha sido. Más de 1.000.000 de publicaciones, 3.500.000 de comentarios y 150.000 usuarios dan para mucho. Y es que el tiempo no pasa en balde, aunque personalmente no crea en su existencia como tal. Por eso, cuando los dioses cocteleros me mandaron el correo, hace ya meses, contándome la idea, me alegró imaginarme formando parte de ella y me puse manos a la obra.
Repasé por encima mi andadura a lo largo de estos casi cuatro años con todos vosotros y me decidí a enviarles una media docena de artículos -prefiero este término que el inglés "posts"- si no recuerdo mal. Luego, que ellos eligieran el que les pareciese mejor a la hora de publicarse, si es que, finalmente, me honraban con incluirme en esta primera edición conmemorativa.
Durante estos cuatro años, tanto La Coctelera como yo -y como todos- hemos pasado muchísimas vicisitudes. Multitud de ellas independientes a este medio (¡cuatro años dan para tanto!) y un puñado de otras han sido comunes (fallos cocteleros, novedades y mejoras, tentaciones propias de cerrar el chiringuito,...), pero aquí seguimos todos. Aquí continuamos vivitos y coleando "La Coctelera", "El Blog de Clito" y, lo más importante de todo: TÚ. Porque sin los lectores, sin ti, nada de todo esto tendría sentido alguno. Trillones de gracias por proseguir a mi lado tras casi cuarenta y ocho meses de publicaciones diarias. ¡Eso sí que es paciencia de la buena!![]()
Han sido 100 los textos escogidos. Son 100 ideas desarrolladas por otros tantos blogueros-cocteleros a lo largo de estos cuatro años de reflexiones, opiniones, sueños, temores, confidencias, deseos y relatos compartidos contigo. Simplemente porque sí. Simplemente por llegar más allá de uno mismo. Simplemente porque a un grupo de aventureros se les ocurrió crear La Coctelera en la primavera del 2005.
Al final, ese mismo equipo de dioses cocteleros ha tenido a bien incluir uno de aquellos articulillos que les remití el pasado invierno. Hecho que me llena de orgullo, sobre todo al tener constancia de que se ha preseleccionado más de un millón de posts nominados por los usuarios.
Mi escrito concretamente aparece publicado en las páginas 83 y 84 del libro, fue editado por vez primera en este mismo blog el 12 de Septiembre del año 2007 y hoy quiero, de nuevo, traértelo hasta estas líneas, por si por aquel entonces aún no andabas por estos andurriales cocteleros. Confío en que, al menos, te haga meditar un tantito...
Platón, la caverna y yo
A veces tengo la sensación de vivir en el mundo de las sombras de Platón.
Veo gente, a mi alrededor, constantemente. Hablo con ellos, nos rozamos y, sin embargo, no acabo de sentirme parte de nada. Soy una especie de loba solitaria que se reúne, de vez en cuando, con la manada, pero que no pertenece a ella.
Puede que, en parte, sea culpa mía, pero también es cierto que, nuestra sociedad actual, nuestra "rica vida", no nos deja mucho margen a aquellos que no queremos seguir, al pie de la letra, las indicaciones sobre cómo "se debe vivir".
No soy ninguna fanática. No creo en la política actual, ni en los políticos contemporáneos. Sí disfruto de unos fuertes valores morales y de unos profundos pilares espirituales, tan poco de moda hoy por hoy. No me gusta imponer mis ideas ni que me impongan las de otros. Sí que me apasionan, o pueden llegar a gustarme mucho, la mayor parte de eventos deportivos. Me marea el ritmo vertiginoso al que se mueve la vida de los demás. Me encantan las personas, pero me molestan y hastían las masas de gentes chancleteantes. Soy una romántica incurable. Adoro la soledad necesaria para encontrarse, uno, a sí mismo. Vivo el día a día, tratando de disfrutarlo al máximo. Me entrego por completo y trato de dar lo mejor de mí en todo momento y bajo cualquier circunstancia. Puedo pasarme 7 horas escribiendo y no recordar que aún ni he comido...

¿Por qué estoy aquí?... Lo sé.
¿Qué busco?... También lo sé.
Somos esculturas, labradas a mano, con sus virtudes y sus defectos y es algo que debemos asumir. No hay nadie igual a nadie, somos diferentes unos de otros. Quien busque la perfección creo que se equivoca.
Porque obsesionarse por hallar esa perfección significa renunciar a ciertos valores como la lucha, el espíritu de sacrificio, la imaginación, el autoconocimiento mediante el esfuerzo propio,... Realmente, buscar, buscar, no busco: dejé de buscar, conscientemente, hace ya unos cuantos años. Prefiero que sea la propia vida quien me regale sorpresas inesperadas.
¿Dónde está?... Hasta ahí ya no alcanza mi mirada... ¿Siendo parte de mi pasado? ¿Tras una inesperada y poco concurrida esquina de mis presentes paseos? ¿Colgando de la pared el calendario de mi vida futura?
Viajar a cualquier lugar. Una buena butaca en el teatro. El estadio lleno, aullándole al rival. Los ladridos y saltos de un can, al saludarte. Un libro que te da las llaves necesarias para abrir esa nueva y sorprendente puerta. Un día lejos de todo y de todos. Las preguntas, y encontrar alguna respuesta. Esas canciones que nunca me canso de escuchar y tararear. Exprimir unas naranjas de buena mañana. Darme un remojón, media hora después del último. Palomitas en el cine y abdominales en casa. Sentarme y oler el mar. Saludar y escuchar los susurros de mi gigante de piedra...¡Son tantas las cosas buenas por vivir!

Desconozco si este libro acabará poniéndose a la venta y le será posible adquirirlo a cualquiera o si, por el contrario, sólo lo poseeremos los coautores vinculados a él. Preguntaré de forma privada qué fin tendrá todo este proyecto y en cuanto tenga noticias os informaré sobre ello, si es que os interesa haceros con un ejemplar.
Felicidades al resto de blogueros que también han participado en él. Soy lectora de algunos de ellos. A otros muchos los desconocía y gracias a "4 años de La Coctelera en 100 posts" ha llegado hasta mis manos la posibilidad de disfrutar con sus líneas.
Gracias al equipo coctelero en la sombra por regalarnos la oportunidad de comunicarnos a través de su propia concepción tecnológica.
Gracias, de nuevo, a ti por hacer de "El Blog de Clito" un lugar diario de paseo y asueto.
Gracias a todos, en definitiva, por hacer posible y tangible tan genial idea.


































































































Clítoris dijo
Muchas gracias, Deseosinfin. ¿También hay un artículo tuyo en el libro?
Feliz noche:)
19 Julio 2009 | 12:22 AM