Y CON ESTOS CALORES...
¿Sabes cuántas calorías tiene una cerveza?
Empieza a hacer calor de verdad por Barcelona. Además es un calor asquerosillo por lo tremendamente húmedo. Vamos, que sales de la ducha, fresca y olorosa como una rosa, caminas quince pasos y ya te caen los goterones de sudor por las sienes y la espalda. ¡Un asquito, oiga usted! Pero lo peor es tener que aguantar a los clientes de la mini-terraza (cuatro mesas no creo que puedan ni considerarse de tal forma) que por estas fechas instala, año tras año, el dueño del bar pegado a mi edificio.
Me pregunto qué gustito le encontrará la gente a dejarse los cuartos consumiendo en una acera, con tan altas temperaturas, inhalando toda la basura que emiten los vehículos de dos y cuatro ruedas, que no paran de circular frente a sus narices y, para más inri, teniendo su cómodo hogar a tiro de piedra. De verdad que son cosas que no comprenderé jamás. Pero ahí están.
Pase a la hora que pase, allí andan con sus camisetas, sus bermudas y sus cholas. A veces me he dicho a mí misma si formarán parte de la decoración del local porque gran parte de sus vidas transcurre allí. Y como una es "fijona" -aunque el parapeto de mis gafas de sol logre disimularlo a la perfección-, cada vez que me cruzo con los okupas de la mini-terraza, es la rubia cerveza quien preside cada una de sus mini-mesas. Ya sea en jarra, copa, caña o directamente de la botella, siempre se yergue como la elegida entre el resto de posibles consumiciones.
Así que, como supongo que las birras son en cierto modo las reinas de la estival estación, hoy vengo a ofrecerte mayor información con respecto a ellas y, sobre todo, desde un punto de vista calórico y nutricional.

Por si no lo sabías, beberte una caña equivale a una pulga de salchicha. Claro que tomarte un vaso de vino es igual que comerte un trozo de tarta. ¡Suerte la mía que no me van ni la cerveza ni el vino! Y digo suerte porque el abuso del alcohol parece ser una de las principales causas de esta epidemia de obesidad que estamos sufriendo en el primer mundo. De hecho, los especialistas alertan de que tras una noche de muchas copas suele venir una mañana de mal desayuno, lo que ayuda a aumentar aún más los 'michelines'.
Según médicos y nutricionistas, los hombres no deberían ingerir más de tres unidades de alcohol al día -aunque la medida es variable dependiendo de la bebida y la marca- y las mujeres no más de dos. Cada unidad equivale a 10 ml. u ocho gramos de alcohol puro. Es decir, que un vaso de vino puede contener entre 1,5 y tres unidades de alcohol. En cuanto a la influencia del alcohol en el peso, explican que añadir tres o cuatro gin-tonics al día a la dieta habitual supondría ganar dos kilos al mes.
La aportación calórica de las bebidas varía en función de su contenido etílico. Así, entre las que más energía calórica aportan se encuentran el anís, la ginebra, el ron o el coñac, con algo más de 200 calorías por 100ml. La misma cantidad de vino es reponsable de unas 100 calorías, mientras que la cerveza supone unas 45 calorías. Por debajo, se encuentran bebidas como la sidra, algunos zumos y las infusiones.
Según parece, lo más aconsejable y saludable es comer algo antes de la primera copa; no mezclar el alcohol con medicamentos y estar 48 horas sin tomar nada de alcohol después de una jornada de exceso etílico para dar tiempo a que el cuerpo se recupere...
Mucho me temo que a los pesados de abajo, todo esto les importaría un pimiento. Seguirán okupando media acera, fumando sin parar, buitreando a toda mujer que pase menor de 45 años y lo que es peor, haciéndome partícipe de sus "sesudas conversaciones" en las interminables noches de este largo y cálido verano que aún está por comenzar.



































































































kilifa dijo
que mal lo pintas!!! jajaja ( si, sé que so datos)
Ahora en verano, casi cada día me bebo una cervecita bien fresquita en casa, mientras descanso un poco o mientras doy una vuelta por el blog.
Lo de los cubatas, son dias sueltos, aunque el ritmo que llevo, no es el normal...jajaja a ver si se acaban las bodas, las comuniones y demás...
Pero no conduzco, eso nunca.
besitos
9 Junio 2009 | 07:38 AM