TENDRÍA QUE ESTAR MUY CONTENTA...
...Y SIN EMBARGO
Hace breves minutos que mi amor de vidas y yo hemos conseguido hacer realidad un sueño conjunto. Algo que llevábamos planeando desde hace años acaba de transformarse en una realidad tangible que, al menos por el momento, nadie podrá arrebatarnos. Después de tantos meses luchando por lograrlo, hace nada que ya es un hecho.
Debería estar dando botes de contenta. Tendría que desplazarme a base de mortales carpados con tirabuzón, en vez de encontrarme sentada frente a este teclado nuevo y casi impoluto...Y sin embargo, no sonrío. Al contrario. Mi rostro se contrae intentando disimular la mueca hacia la que me arrastran las náuseas físicas que ahora siento.
Anoche, mientras buceaba un rato por la red de redes, el sonido que emitía la caja tonta a mi diestra me hizo girar la cabeza hacia la tintineante pantalla. Desde ella, un famoso astrólogo español nos decía a todos los que disfrutábamos de una edad múltiplo de 13, que nos hallábamos viviendo un año "bisagra". A lo largo de estos doce meses se volvía a repetir una extrañísima conjunción planetaria, idéntica a la sucedida en el año de nuestro nacimiento. Eso suponía que el 2009 era perfecto para renovarse, para variar tu existencia, para renacer de nuevo, para llevar a cabo grandes cambios. Anoche sí que sonreí al escucharlo, porque sabía que, horas después, la bisagra de nuestras vidas se acoplaría en un primer acto que supondría el comienzo de algo absolutamente diferente a lo vivido hasta ahora mismo.
Ahora, contrariamente a todo lo que había imaginado una vez llegado este instante, me muestro estática, pensativa, callada, comedida, agotada, distante de todo y de todos y, sobre todo, lejana de mí misma. Como en un absoluto estado de shock, mis moléculas y átomos parecieran buscar el carácter, la chispa, la alegría y la ilusión que, otrora, ejercían de amalgama física y espiritual. Buscan y buscan, pero por más que rebuscan no los consiguen , siquiera, vislumbrar.
Puede que me encuentre somatizando los nervios, el esfuerzo y el trabajo de tanto tiempo. Puede que mi cuerpo comience a tambalearse por ello. Cansancio, fatiga, sueño, náuseas, calor, hipersensibilidad...O puede que después de todo no sea tan valiente como me suponía y, en realidad, esté ·acojonaíca viva" por las responsabilidades y los cambios tan atroces que conlleva la consecución de un sueño como el nuestro.
Suspiro profundamente. Mi corazón late desordenado y rebelde. Noto su cabalgar por mis adentros.
Lágrimas, lloros, preocupación mientras mi amor de vidas me abraza y calma desde el otro lado del teléfono:
"No llores bobita, que hoy es el día 1de nuestra nueva y tan anhelada vida. Estate tranquilita, que lo más importante ya está conseguido y todo lo demás vendrá poco a poco, por sí mismo. Ten confianza. Confía." -me susurra amoroso desde más allá del océano. ¡Qué ganas de poder abrazarle de nuevo y dormir pegada a él, con su mano descansando entre las mías!

Y confío, claro que confío. ¿Qué sería de mí sin la fe en el destino, en nosotros, en los cielos y en nuestros seres queridos?
Tal vez vuelva a pecar de excesivamente responsable. Todos me dicen que adelante, que sonría, que esté contenta, que me despreocupe, que disfrute, que paladee el momento. Pero mi cabeza vuelve a hacer números y más números.
¡Pobre cabecita mía! Educada, formada y enamorada de las letras, las palabras, los paisajes, los versos y los renglones, ahora se agota y pierde entre tanta cábala, tantas cifras, tanto sumar y restar, tantos números y tantos ceros.
¡Qué no te preocupes! ¡Qué todo está bien! Me repiten una y otra vez los que más y mejor me quieren y quienes tanto nos han ayudado y ayudan en la consecución de nuestro sueño. Mas, mi propio Pepito Grillo interno, vuelve a agarrar su particular bloc de notas y, por enésima vez, comienza a calcular lo que ya calculó en miles de ocasiones anteriores.
Elevo los ojos. Suspiro y, de pronto, una tímida sonrisa se abre paso, aguerrida y valiente, entre los nervios, las náuseas, la cefalea y la taquicardia.
Mi mirada tropieza con tres mágicas flores de trapo que me observan silentes mientras se lo pasan pipa siendo testigos de mi "asustadita persona".
"¡Mira que puedes ser tonta a veces!" -me dicen sus ojos alegres. Y llevan toda la razón. A veces mi extremo sentido de la responsabilidad me arrastra a ejercer de tonta.
Hoy es el día 1 de nuestra nueva vida. Iré a trotar un rato. Necesito quemar adrenalina. Necesito agotarme y acabar, así, con los nervios provocados por tanta emoción y tantísimo esfuerzo. Necesito sonreir sin miedos.
Necesito sentir que, hoy, por fin, formamos parte del sueño y que el sueño no es otra cosa más que una bella realidad que nos espera por donde pasean los ensueños.

































































































parisbarna dijo
Ei hola!!!!!!
Será la alegría de haber conseguido vuestro sueño lo que te tiene así, impresionada, feliz, contenta y responsable!!!
Me alegro que tengas tu sueño, tu deseo (vuestro) hecho realidad!!!
Y esa sonrisa, si la que tienes en todas tus fotos... venga!!!
Un beso guapa!!!
29 Mayo 2009 | 12:34 AM