No te llamabas Laura, ni yo soy Roberto. No eras mi madre física, pero sí que ejerciste como la mejor. No fui tu hija, pero me quisiste tanto como a ella. No eras peluquera y, sin embargo, cada mañana me peinabas antes de llevarme al cole. No eras cocinera, mas tus guisos sí que fueron deseados y sé que existen inenarrables sabores que se marcharon contigo para siempre. Faltan breves minutos para que se cumplan seis meses de tu muerte y aquí, estoy, escribiéndote una vez más.
Te añoro. Te echo tanto de menos que aún duele muy fuerte la herida de tu pérdida. No pasa un día en que no me vengas a la mente. No anochece sin que te haya contado mis cosas. No me vence el sueño sin que la emoción por tu ausencia cobre vida bajo la forma de una cristalina gota de amor, más comunmente conocida como "lágrima".
Han sido estos unos días un tanto tristes. Ya lo sabes.
Se nos fue Corky, la más peque de nuestras tres tortugas. Estaba algo pocha, pensábamos llevarla al veterinario especialista en exóticos y, sin embargo, en menos de 12 horas su empeoramiento fue tan dramático que acabó muriendo. Fui yo quien la descubrió hace dos mañanas. Parecía dormida, flotando en el agua. Pero no reaccionaba. Aún no la hemos enterrado. Su cuerpo inerte comienza a deshidratarse. Deseábamos estar seguros de que no se trataba de un estado de hibernación. Ojalá fuera así, pero no. Seguramente mañana la enterremos en los parterres de enfrente de casa, donde yacen los cuerpos de otros muchos animalitos nuestros. O ¿somos nosotros de ellos? Tal vez, todos seamos todos y, así, nadie es de nadie.
Lo cierto es que me he sentido desganada, sin ánimo siquiera para escribir.
Los fines de semana son los más duros. Aún a veces me sorprendo a mí misma descolgando el teléfono para llamarte y hacerte sonreir con algunas de mis locuras, como hacía cada siete días. A veces, tu maltrecha memoria nos impedía mantener un diálogo. Pero en otras ocasiones te sentía tan tú, que tus carcajadas al otro lado de la línea se me antojaban como el mejor remedio contra la pesadumbre, la rutina y la distancia.
Te noto muy cerca. Sé que andas pululando cerca mío en muchos momentos. Hace pocos días, por un segundo, mis ojos lograron adivinarte junto al sillón que nunca usaste y que forma parte de la decoración de esta casa que jamás pisaste.
¡Cuánto te quiero! ¡Cuánto me amas! ¡Cuánto nos tenemos ambas pese a las circunstancias, al tiempo, a la vida y a la muerte!
Cuídate mucho, disfruta de todo y de todos, descansa, experimenta, guíanos, aprende, evoluciona y sonríe hasta que podamos reunirnos y abrazarnos en igualdad de condiciones. Gracias por todo lo que hiciste por mí, por ella, por nosotras.
Te gustaba esta canción. Algún que otro pañuelo de papel empapamos mamá, tú y yo mientras la escuchábamos hace ya unos cuantos años. Por eso, hoy, te la traigo hasta aquí. Por eso, este domingo, el video es para ti, abuela.
Recuerda que te adoro...Y cuida de Corky y de todos los demás hasta que nos crucemos en otro giro de esta eterna rueda existencial. Hasta pronto. Te adoro, mi Lady Laura particular.








Hola
Bellos recuerdos e imborrables que guardas de aquella etapa de cuando eras pequeña a pesar de que no era tu madre. La tienes presente todos los días y ya han transcurrido seis meses.
feliz domingo
Saludos
Juan
Hola Clito.
La verdad que es muy duro, pero todo pasa, el dolor va menguando pero siempre te quedará algo, mi madre en julio hará dos años que ya no está con nosotros y no pasa ni un solo día que no la recuerde.
Besitos y animos
Cito
me haces llorar esa esta canciòn a mamà le encantaba y cantaba..
pronto hara tres años ,que me acompaña en la distancia ..
pues sin yo quererlo , o mejor queriendo no la dejaba ir pero
ella se va poco a poco y yo la hecho mucho de menos
no te molestarè que tu lady Laura tambien se la mande a mamà
aunque si la oye seguro se acerca ,,,
gracias preciosa
besiños
Ei hola!
Van pasando los meses y sigues recordandola. Siento lo de tu tortuga!
Un abrazo.
Lo-que-hay, es imposible no acordarse de quien te levantaba cada mañana, de con quien compartías cada comida y de quien consagró su vida para cuidarte.
Feliz semana, un abrazo.
------------------------------------------------
Julia, gracias a los cielos, aún disfruto de mis padres. Lamento mucho la pérdida tan temprana de tu mami. Seguro que fue una gran mujer y una excepcional persona.
Un fuerte abrazo, preciosa.
------------------------------------------------
Kiamara, haces bien en dejarla ir. No debemos ser tan egoístas -por duro que se nos haga- y retenerlos después de que han seguido viaje. Tu mami está más unida a ti ahora de lo que jamás lo estuvo en vida y para eso no necesita de anclajes ni de ataduras.
Lamento haberte hecho llorar. Confío en saber crear alguna sonrisa en tu alma con otros escritos.
Un inmenso abrazo, guapísima.
------------------------------------------------
Gracias por lo de Corky, Parisbarna. Anoche ya bajamos a enterrarla entre los parterres frente a casa.
En cuanto a mi abuela, la recordaré y amaré mientras me resten neuronas y más allá.
Abrazos.