BIENVENIDA, TRISTEZA...
Llegaste cuando menos te esperaba. Apareciste cuando alegrías, risas, regalos y cariño lo llenaban todo de esperanzas e ilusión.
Sin embargo, sin haberte yo invitado, derribaste las puertas de mi alma y te sentaste sobre mi sorprendido corazón.
Desde entonces, me llenas de vacío.
Desde ese momento, mi aliento se ha transformado en desazón.
Y contigo surgieron, desde entre las sombras, la descorazonadora apatía, las lágrimas amargas, el cegador desaliento y un cansancio agotador.
Tú permaneciste quieta frente a mi persona, contemplando en silencio mi total estupor.
Alargaste hacia mi mejilla tu gélida mano y, desde entonces, ya no siento ni mi propio calor.
Los escritos han quedado olvidados, me noto desierta. Textos relegados en lo profundo y vano del oscuro cajón.
Como viejas amigas nos miramos las caras.
Como antiguas conocidas escuchamos el apagado ritmo del ajeno corazón.
Desconozco cuánto tiempo habrás decidido quedarte.
No sé hasta cuándo habrás decidido aniquilar mi pasión.
Eres tristeza de niña solitaria.
Eres tristeza de olvidada habitación.
Eres tristeza de mujer sin alas.
Tristeza eres hasta del mismo amor.
Sonríes, suspiras, asientes, callas.
Espías recuerdos carentes de hoy.
Atiendes, miras, muerdes mi alma.
Soledad, angustia...Desesperación.
Eres la tristeza que en mi hogar recala
cuando la alegría, antes, bullía en mi salón.
Eres tú, tristeza, quien manda, ahora, en toda mi casa.
Sin dudar, tristeza, sangro de dolor.

Pero pese a todo, te acojo con ganas.
Sé que, a tu lado, vive un ruiseñor.
Cuyo trino tiene la voz de mi madre.
Y sus vuelos sabios, de mi padre son.
Si os observo y callo sin quejarme tanto,
lograré aprender la nueva canción.
Porque, aunque con pena la lección me enseñes,
sé que, al asimilarla, yo seré mejor.
Tristeza, tú eres de mujer la entraña
que, en una sola tarde, lágrimas parió.
Tristeza, tú eres siempre bienvenida
porque tras tu marcha,
siempre solitaria,
renacerá la flor.













solitha dijo
Sólo ella llega en los días menos esperados... Pero siempre, siempre hay una luz on un bello rezplandor que nos hace ver aquellas cosas por las cuales podemos luchar y volver a sonreir...
Un beso, linda
Hermoso tu posteo, una caricia para mi melancolía...
Bello fin de semana.
*:)
Diana.
31 Enero 2009 | 01:01 AM