NUNCA UN EMPATE ME LLENÓ TANTO
¡¡¡ESTE SÍ QUE ES MI ESPAÑOLITO!!!
Por fin sonreímos en Montjuïc. Por fin más de 22.000 periquitos pudimos jalear con orgullo, esperanza e ilusión a nuestros jugadores. Por fin sacaron la garra, sudaron la camiseta y se implicaron con la afición. Y es que, por fin, se encontraban bien colocados sobre el terreno de juego, con las líneas interconectadas y haciendo gala de lo que son: un equipo de hombres luchando, unidos, por sacar adelante un partido de fútbol.
Lo sabía. Sabía que Poche les renovaría por dentro y por fuera. Y así fue.
Llegamos al estadio una hora antes del comienzo del encuentro y ya tuvimos que hacer una pequeña cola para entrar, puesto que, por seguridad, estaban cacheando a todo el mundo. Después de que la simpática y guapa controladora me metiera mano casi por todos lados -más de uno miraba envidioso por no ser él el sobado por tan guapetona guarda- nos encaminamos hasta nuestros asientos. Como siempre -y pese a que para entonces Montjuïc estaba casi vacío todavía- un grupo de gente había tenido el buen ojo de ocupar nuestro sitio. Simplemente se rodaron con una sonrisa en el rostro y, poco a poco, empezó a desfilar gente y gente.
Sinceramente, me sorprendió que un frío miércoles de enero, a las diez de la noche, acudiese tanto público. Siendo muy optimista pensaba que, como máximo, seríamos 10 ó 15.000 espectadores. Pero el sentimiento perico puede más que el sueño perdido y, de nuevo, los graderíos se vistieron del precioso azul y blanco.
Nos lo pasamos pipa siendo testigos del acierto técnico de Pochettino logrando que, incluso, Valdo y Lola pareciesen jugadores de Primera División. Lástima que mi adorado Oscar Sielva se haya lesionado gravemente (fractura de clavícula) y que Rufete, De la Peña y Tamudo aún no estén bien del todo. Con ellos sobre el terreno, estoy segura de que hubiésemos marcado, al menos un gol más que merecido.
Confío en esta nueva etapa. Sé que, jugando como hicimos anoche, lograremos la permanencia en Primera sin problemas. A ver si los refuerzos llegan pronto para tener más seguridad y posibilidades aún.
Espero ganar el domingo en Valladolid y, así, confirmar las buenas sensaciones que me traje anoche de la montaña mágica barcelonesa. Y el próximo miércoles, ya veremos qué sucede en el feudo del otro equipo de la ciudad. Los resultados de Copa son lo que menos me importa ahora mismo.
¡Gracias, Pochettino, por insuflarles tu carácter, tu carisma y tus ganas!
VISCA L´ESPANYOL SEMPRE!!!













usia dijo
En el otro post, te iba a dejar un comentario diciéndote que... "Dios os pillara confesados"
Pero vi la segunda parte y al menos en esfuerzo y compromiso... Me gustó muchísimo el Español...
Ahora que arriba, "demasiado poquito"... ¡Está la cosa chunga!
¡¡Besitos Preciosa!!
22 Enero 2009 | 02:41 PM