CAMINO A MONTJUÏC...
Una vez publique este artículo, nos encaminaremos hacia Montjuïc para disfrutar -espero- del partido de ida perteneciente a los cuartos de final de la Copa del Rey. Encuentro que nos enfrenta con el otro equipo de la ciudad.
Las bufandas, los carnés, la bandera, los amuletos pelucheros, la manta térmica, los guantes, los colines de pan, los jugos de fruta y los caramelos sin azúcar están a buen recaudo entre la mochila y mi bolso-saco de mano. Hoy hay que ir pronto, habrá cola para entrar pese a lo tarde del partido: 22:00. Esta noche nos mirarán y revisarán hasta debajo de los párpados y me parece perfecto. Los impresentables ultras de "los otros" presumen en su web -que no pienso publicitar por aquí- de que han conseguido entradas (pese a que como medida de seguridad el Espanyol decidió venderlas sólo a los socios). Amenazan con armarla después de que hace poco más de cuatro meses lanzasen varias bengalas sobre nuestros aficionados. Son especímenes así los que, sin dudarlo, usaría de cobayas para la experimentación médico-científica, dejando libres a los inocentes y sufrientes bichillos.
Se espera una noche gélida en el estadio olímpico. Las rachas de viento son fortísimas y los que estamos habituados a subir, sabemos bien de los microclimas allí reinantes y de que al menos son cinco los grados de diferencia con respecto al resto de la ciudad.
A ver con qué nos sorprende Poche. Espero que siente a Kameni, que no saque a Ángel ni a La Cruz y que meta una defensa con Nico Pareja, Jarque, Sergio Sánchez y Berenger; un centro formado por Román, Moisés Hurtado, Nené y Rufete y delante De la Peña (que ya creo que tiene el alta) de enlace con Luis García -que los dioses nos cojan confesados- hasta que venga el delantero que estamos a puntito de fichar y Tamudo tenga el alta.
Espero ver más orden, muchas más ganas y que sudan la camiseta. Espero contemplar el espíritu del "sentiment" típico perico. Espero que jueguen como saben y no han podido o, mucho me temo, no han querido hasta ahora. Con eso, me contento hoy por hoy. El resultado es lo que menos me preocupa ahora mismo. Claro que, por soñar que no quede y por falta de pedir que no sea: con un 2-0 ya me daría con un canto en los dientes.
De todos modos, como en todo en la vida: lo que tenga que ser será.
































































































politica-y-opinion dijo
hola...
Pues que tenga suerte para el de hoy en el Camp Nou...
29 Enero 2009 | 06:52 PM