ROCKY Y SUS COSAS:

Hola, lectores humanos. ¿Qué tal lleváis la resaca navideña? ¿Aún empachados? ¿Luciendo más lorzas de las ya habituales? ¿Medio ahogados al remontar la cuesta de enero? Bueno, que no cunda el pánico, ya irán desapareciendo poco a poco los kilos y los agobios económicos. Es lo que tiene vivir como los privilegiados que somos: que nos sobra de todo por todas partes.
Sin embargo, como sabéis muy bien, a nuestro alrededor viven montones de seres vivos que no disfrutan de esta segura, cómoda y fecunda existencia. Al contrario: casi carecen de hasta lo más mínimo para vivir dignamente y es algo que me duele y me reconcome siempre por dentro.
Por ello, vuelvo a hacerme con este teclado en un descuido de mi amita (creo que se ha ido a trotar para rebajar esas lorzas de las que hablaba más arriba) y, así traer hasta todos vosotros una serie de casos desesperados y desesperantes de algunos bichejos que lo están pasando muy mal.
Confío en vuestra buena fe y en que paséis la voz de estos tristes casos en la medida en que os sea posible hacerlo. Aunque no lo creáis, a veces se hace un milagro y gracias al boca a boca -virtual o no- algunos animalitos vuelven a sonreir y a ser felices por medio de la acogida y/o adopción de seres humanos nobles, generosos y responsables. Que haberlos haylos, aunque en muchas ocasiones todos pensemos lo contrario.
Pues nada, lo dicho. Aquí tenéis la informacion que Marisa, mi veterinaria, le hizo llegar a mi amita hace unas horas. ¿A qué son guapetones? ¡Cuánto habrán sufrido y continúan sufriendo! ¡Échales una mano!


La perrita de las fotos se llama Almu y la encontraron en el pésimo estado que véis en la primera foto.
No saben qué sucedió, ni qué vicisitudes habrá tenido que pasar, pero lo que está clarísimo es que esos nudos no se hacen en un solo día, así que tuvo que andar totalmente abandonada durante mucho tiempo.
Ahora ya está rapada y limpia, esperando una familia. Tiene un año aproximadamente, es muy buena y cariñosa y de tamaño mediano.
Se entrega desparasitada, vacunada y castrada. Está en La Guarida.
Contactos: juncalin@gmail.com y marsaps@hotmail.com
Aquí podéis ver a Marina, una preciosa cruce de podenca, que, como otros tantos, fue recogida en condiciones extremas de abandono.
Su historia es muy triste porque se trata de una perra muy dulce. Aparentemente no tenía problemas con ningún perro, hasta que una mañana la encontraron las voluntarias cosida literalmente a mordiscos.
Perdió gran parte de piel y está sometida desde hace ya semanas a curas que tienen que producirle un dolor insoportable. Sin embargo, sigue siendo una perra noble y agradecida.
Por su parte, Yolo es un bonito bodeguero que entró en refugio hace ya más de tres años. De hecho, casi nadie recuerda cómo llegó y por qué.
Su adaptación ha sido muy dura y ha sido un perro temeroso siempre. El miedo lo tenía apartado habitualmente en un rincón de su jaula. Ha vivido siempre traumatizado y, a pesar de intentar ganarse su confianza de muchas formas, ningún voluntario lo consiguió.
Hace unos días, tristemente, apareció, también, brutalmente atacado por sus compañeros de jaula, quienes le han arrancado, literalmente la mayor parte de sus testículos.
Fue un milagro encontrarlo con vida y ahora está recuperándose, muy despacio, de sus heridas y de las infecciones producidas.
Estas dos situaciones tan graves son conocidas por la mayoría de los refugios, ya que a veces el comportamiento de estos pobres perros, en situaciones límite como las que viven diariamente metidos en una jaula, les hace reaccionar con comportamientos violentos de jauría. Por todas las protectoras han pasado este tipo de parias.
Sus curas y su hospitalización han sido y siguen siendo muy costosas, por lo que la protectora agradecerá cualquier tipo de ayuda economica.
Pero lo peor radica en que el estado psicológico de los dos es tan delicado que, aunque estuvieran recuperados de sus heridas, no pueden volver al refugio. Necesitan, con mucha urgencia, casa de acogida para ellos o una adopción definitiva.
Son perros buenos, nobles, cariñosos, que han sufrido doblemente en sus carnes el castigo de los humanos por su abandono y el castigo de sus compañeros de sufrimiento.
Contacto: 626596167 uprodea.adopciones@gmail.com
Están en Uprodea . La cuenta de donaciones es: 0049-2428-14-1810645730
IBAN: ES24 0049 2428 14 1810645730
BIC-SWIFT: BSCHESMM

En Valencia hay nueve cachorros en la calle con el frío que está haciendo.
Esto no se acaba nunca. Son unos bebés, no tienen ni un mes y necesitan un hogar calentito, temporal o definitivo.
Serán de tamaño mediano y pelo corto. Hay machos y hembras de varios colores.
Contacto: 617939132 siriocanmayor@gmail.com


























































































kiamara dijo
Clito
hoy mi hijo tuvo que sacrificar a su amiga Ebra una boxer ,
preciosa ,con mucho años estaba malita casi no podia caminar
me diò una pena orrible ver a mi hijo con ese disgusto,
a mi me queda poco con mi Bruno,tiene trece años ,y acabamos de operarle de un cancer en los testiculos y aunque se repuso muy bien
el veterinario me dijo es un milagro que dure tanto
siempre colaboro con la sociedad de animales
besiños guapa
13 Enero 2009 | 01:13 AM