Renovada, tras unos cuantos días en la Isla de la Calma, rodeada por mi familia política durante algunas jornadas y disfrutando de otras, junto a mi amor de vidas, enclaustrados en la serena tranquilidad de esa casa que tanto me gusta, sita en el precioso Puerto de Pollensa, vuelvo a saludaros en el día de hoy.
Tras mi vuelta, os regalo imágenes de parte de esos rincones que me han acogido, abrazado y reconfortado. Rincones de los que tanto me cuesta separarme porque me perdería por ellos, durante muuuuuucho tiempo.
Días de fútbol, disfrutando de nuestro querido Atlético Baleares.
Noches lluviosas de chimenea y calidez compartidas.
Tardes de paseos mediterráneos, de compras y cariñosas sonrisas.
Amaneceres húmedos, neblinosos y compañeros.
Reencuentros y despedidas.
Aroma a leña húmeda y a inolvidables humos nocturnos.
Mil y un recuerdos que, todavía, logran llenarme de energía, dulzura, agradecimiento y amor y que, una vez más, deseo compartir con todos vosotros.