MANÉ, NUEVO ENTRENADOR DEL RCD ESPAÑOL

Ni Luis Fernández, ni Mauricio Pochettino, ni San Serenín del Monte. Al final ha sido Mané el elegido por el máximo Olimpo perico y desde que me he enterado, no ceso de persignarme y de encenderle velas a Santa Rita. Y no es que tenga algo en contra de este buen señor, sino que, desde hoy mismo y desde estas humildes líneas, afirmo que no es el tipo de entrenador que necesitamos con urgencia.

Confieso que, al principio, no tenía gran idea de quién se trataba. De hecho, cuando se lo comenté a mi padre por teléfono, preguntándole si era uno que había entrenado hacía tiempo al "Tete" y me replicó que, si resultaba ser el mismo Mané, la habíamos cagado -sin perdón que valga- porque era demasiado buena gente como para lo que requiere el banquillo blanquiazul, me temblaron hasta las pestañas. Al final, sí, Mané no hay más que uno en el universo de entrenadores futboleros españoles y, señores, ojalá me equivoque, pero su incorporación como nuevo director técnico españolista me trae aromas a Segunda División para dentro de seis meses.

Lo que todos los periquitos de base tenemos claro es que lo que requerimos con urgencia es que nos dirija alguien con una personalidad muy marcada. Necesitamos de un "cabronazo", hablando mal y pronto. Tendríamos que haber fichado a alguien con el genio, el carácter y la "mala leche" imprescindibles como para sentar en el banquillo a quien no rinda lo suficiente -llámese como se llame y gane los millones que gane- y sacar al campo a quienes sí lo den todo por estos colores, tanto los domingos como en los entrenamientos del resto de la semana.



Mi amor de vidas casi se desmaya cuando hace unos minutos le he llamado al trabajo y le he comentado nuestra última incorporación. No se lo podía creer. De hecho me ha expresado, muy serio, lo siguiente: "sólo te digo una cosa, es más de lo mismo y peor aún, porque, encima, es un señor mayor"... Más de lo mismo nos supone bajar a Segunda. Lo dicho, este año el Español y los pericos tenemos que aspirar a la permanencia, exclusivamente.

A veces me pregunto, si los directivos son una panda de necios o si, por secretas razones que desconozco y que no acierto siquiera a imaginar, acaso les interesará que el equipo descienda de catagoría. Mira que me cae bien Dani, pero como todo en la vida, el fútbol, también es cuestión de ciclos y, tal vez, la época Sánchez-Llibre haya llegado a su fin.

Eso sí, el que no se contenta es porque no quiere: ¡anda que no presumiríamos siendo el único equipo de Segunda con un estadio intergaláctico de primera!

Me largo a persignarme otra centena de veces y a encomendarme por vigésimasexta vez a Santa Rita, que la procesión va por dentro y se adivina larga, dura y en rampa.

Visca l´Espanyol per sempre!!!!!!!!!!