Así que, como no soporto hacer las cosas a medias, me niego a publicar nada hasta que no pueda ofreceros artículos como merecéis y me gusta hacer.

No hay mal que por bien no venga -que diría mi abuela-: vosotros descansaréis de esta latosa y yo dispondré de mayor tiempo para otros quehaceres...
Oh dioses cocteleros: ¿acaso tendréis a bien el ser generosos y diligentes con esta sufrida mortal? O lo que es lo mismo:

¡LEÑE!

¡A VER SI NOS DAMOS PRISA SOLUCIONANDO ERRORES AJENOS A LOS USUARIOS!