Hace dos meses que te abrazo y, cada día, te siento más mía y me vivo más tuya. Si cierro los ojos, vuelvo a evadirme entre el aroma de tu piel y el olor de esa colonia que tanto te gusta. Cuando me miro al espejo, de nuevo te encuentro paseándote, pasillo arriba, mientras me repites: "date prisa, que se te hace tarde".

Hace dos meses que me abrazas a todas horas y en tu abrazo vuelvo a encontrar el refugio de esos brazos que sé que, siempre, allá donde me encuentre, me sostendrán por duros que sean los tiempos.

Hace dos meses que me abrazas y, a veces, me molesto conmigo misma cuando soy débil y me pierdo entre sollozos de una nostalgia inexistente, puesto que, como digo y siento, hace dos meses que me abrazas y sostienes.

Hace dos meses que me abrazas y, al hacerlo, me transformas en alguien más completo y más fuerte. Ahora soy esa mujer que soñaste y que, gracias al AMOR y a la entrega, tallaste en mi ser, en mi cuerpo y en mi mente.

Hace dos meses que te abrazo y, cada noche, son mis manos las que vuelven a acariciar tu frente cuando al oído te susurro un eterno "te quiero", de agradecido amor consciente.

Hoy hace dos meses que mis manos llenaron de flores tu rostro helado y yacente, cuando despedimos tu cuerpo, al decirle adiós al presente.

Hoy hace dos meses que nos abrazamos, por y para siempre, en un acto de AMOR, sincera y eternamente.

Te quiero abuela. Gracias por estar en mí, siempre.