CANARIAS: MUCHO MÁS QUE SIETE ISLAS
ABIERTA AL PÚBLICO LA INCREÍBLE CUEVA DEL VIENTO
Tras quince años cerrada al público, por fin podemos visitar uno de los mayores tubos volcánicos conocidos a nivel mundial.
Se halla situada en la isla de Tenerife, en una zona poblada perteneciente al municipio norteño de Icod de los Vinos y tiene una longitud aproximada de 18 kilómetros. En ella, además de las maravillas geológicas que nos permite contemplar, destaca la fauna menor que la habita, de gran importancia científica. Se han descubierto unas 15 especies de troglobias -pequeños animales que únicamente viven en el medio subterráneo-, cuyo estudio a cargo de biólogos especializados está permitiendo obtener valiosa información sobre la evolución de las especies.
Se presupone que el conocimiento de la existencia de dicha cueva es muy antiguo debido a que sus accesos principales están ubicados en un barrio que lleva el mismo nombre: La Cueva del Viento, además de que este topónimo figura en la cartografía de la zona y parece muy arraigado en los habitantes del lugar. De hecho existen referencias a la existencia de dicha cueva en diversas crónicas de los primeros siglos de ocupación española, pero la primera referencia detallada es de hace dos siglos y se debe a J.B. Castro, en 1779, quien relata la visita a la Cueva San Marcos y añade que su objetivo era seguir hasta la cumbre, en donde creían que esta cueva tenía comunicación con otra llamada La Cueva del Viento.
También existe un plano elaborado por unos turistas ingleses que data de 1891. Este plano está dibujado a plumilla y en él aparece dibujada sólo una octava o novena parte de la cueva.
Probablemente desde el punto de vista espeleológico, la primera expedición seria que se realizó a La Cueva del Viento fue en los años 1969-1970, a cargo de la Sección de Exploraciones Vulcano espeleológicas de la Guancha del Grupo montañero de Tenerife. Entraron por primera vez en abril de 1969 y un año después ya tenían realizada la topografía del total de la cueva.
En aquellos momentos fue considerada como la cavidad volcánica más larga del mundo, desbancando a la preciosa Cueva de los Verdes de Lanzarote, que tenía en ese momento el récord. Pero, este trabajo no se publicó. En cambio, sí que se hizo con otro trabajo topográfico realizado más tarde por los miembros del Grupo de Exploraciones Subterráneas del Club Montañés de Barcelona, lo que llevó a algunos roces entre los espeleólogos tinerfeños y catalanes. Según este último estudio, la cueva tenía una longitud de 6200 metros y un desnivel entre sus extremos de 580 metros, no considerando este último dato como definitivo.

En 1973 y 1974 se realizaron otras dos nuevas expediciones y como resultado se publicó un amplio trabajo geológico donde se incluía una nueva topografía de la cueva, alcanzando todo el conjunto los 10 kilómetros. Descubren, pues, un nuevo ramal que discurre a lo largo de dos kilómetros por un nivel inferior al resto de la cueva y que se comunica con ésta por un hueco vertical situado muy cerca del extremo sur de la misma. Estos 10 kilómetros no aparecen en el trabajo presentado, sino que la suma nos da 9902 metros, repartidos de la siguiente forma:
- La cueva de los Piquetes: 2080 metros.
- La cueva de las breveritas: 5582 metros.
- El tramo nuevo: 2340 metros.
Más tarde aparece un nuevo trabajo en el que se le da a la cueva 9.250 metros de longitud. A pesar de este considerable aumento de longitud, dejó de ser la más larga del mundo entre las volcánicas, ya que en 1986 se publicó una lista de los tubos volcánicos más largos del mundo en el que La Cueva del Viento ocupaba el tercer puesto.
En 1987, la Dirección General de Medio Ambiente encargó al GIET de la Universidad de la Laguna un estudio integral de la cueva. Los miembros de este grupo realizaron una revisión de las topografías existentes. Como resultado las dimensiones aumentaron, alcanzando un total de 10.964 metros de longitud. Sin embargo, en 1988 miembros del Grupo de Espeleología de Tenerife descubren una conexión entre la cueva del Viento y la ya conocida Cueva del Sobrado, que añadió con este nuevo ramal un total de 3.570 metros.

Aunque siempre se han ido añadiendo pequeñas porciones como consecuencia de la incansable búsqueda de los espeleólogos, el último gran avance se dio en abril de 1994, cuando el Cabildo encargó a J.J. Hernández Pacheco dirigir unas obras de excavación en el extremo inferior de la cueva con el fin de extraer piedras y escombros de una sima que había sido rellenada a principios de siglo. Entonces aparecieron dos pequeños tubos laterales (galería Petrólea y galería Innominada) y, finalmente, una gran galería de grandes dimensiones internas denominada Intuición, en honor al presentimiento que tenía de su posible existencia J.J. Hernández Pacheco. Esta galería supuso un avance de 2.346 metros más.
A pesar de que, actualmente, supera los 17 kilómetros de longitud, no es la cueva más larga del mundo, título que ostenta Kazamure Cave en Hawai con 31.457 metros.
En su interior podemos encontrar desde estructuras volcánicas de todas las formas y colores, hasta restos de lagartos de metro y medio de longitud, pasando por jameos, algas y 190 especies de invertebrados.
La cavidad surgió hace 27.000 años, tras la erupción del Pico Viejo del Teide y en su interior la temperatura interior oscila entre los 10 y 12 grados centígrados.

Desde un punto de vista geomorfológico la cueva presenta una amplísima variedad de estructuras de origen primario como son estalactitas de lava, cascadas lávicas, terrazas laterales, lagos de lava, etc, así como concreciones exógenas de diferente composición: carbonato cálcico, cristobalita y otros compuestos de sílice. Formada por coladas basálticas cuyos materiales proceden de procesos eruptivos generados en las Cañadas del Teide, presenta una complejidad extraordinaria en todo su recorrido, de modo que son frecuentes los puntos donde convergen o se encuentran dos galerías, que a veces se hallan a distintos niveles.
Las visitas, de momento, serán en grupos reducidos y en horario de mañana. Ayuntamiento y Cabildo han puesto marcha una experiencia piloto de visitas controladas, mediante el establecimiento de horarios, grupos reducidos y el abono de una pequeña tarifa. Los residentes tendrán prioridad los domingos.
Junto a El Drago y la finca el Boquín, la Cueva del Viento es todo un símbolo de Icod de los Vinos; de ahí que no todos en el pueblo comulguen con su apertura turística.
Por mi parte sólo espero que se tomen las medidas necesarias como para poder ser visitada con seguridad. Seguridad tanto para los visitantes como para el propio recinto en sí, que ya sabemos todos que no existe bicho sobre la Tierra que destroce más que el "inteligente" homo sapiens.

































































































xinxabombus dijo
No he entendido muy bien si es un concurso de metros para el guinness. Sinceramente mejor cerrada, menos los domingos para que los lugareños puedan disfrutarla. Pero siempre se puede poner un hotel, con un mono-rail para que algún espabilado haga dinero.
24 Julio 2008 | 12:59 AM