CANARIAS: MUCHO MÁS QUE SIETE ISLAS

Hace pocos días que el correíllo "La Palma" ha vuelto a dejarse empapar por los mares tras 22 años fuera de las azules aguas atlánticas. Hace más o menos una década que pertenezco a la Asociación Pro Restauración y Conservación del Correíllo La Palma . Pero os preguntaréis: ¿de qué está hablando esta mujer ahora? Pues bien, os explico...
Hace unos cuantos días se ejecutó la botadura del correíllo "La Palma", un emblemático buque para todos los canarios, que se encontraba listo para volver a intimar con el océano, tras más de dos décadas parado y fuera de su medio.
Por su carácter insular, Canarias ha tenido que enfrentarse, desde siempre, al problema de la comunicación entre islas y a medida que pasaban los años y aumentaba la población resultaba más acuciante la mejora de las comunicaciones Interinsulares.
En un principio fueron pequeñas goletas de 40 a 50 toneladas las que, de forma esporádica, enlazaban los diversos puertos de las islas. Pero en 1.866 se acometió la tarea de modernizar las comunicaciones interinsulares, cosa que se fue logrando, muy poco a poco por medio de dos primeros vapores.
Sin embargo, pronto fueron insuficientes para atender a la creciente demanda y, como consecuencia, en 1.911, Vapores lnterinsulares encargó a astilleros ingleses la construcción de una serie de 6 barcos: tres barcos grandes y tres pequeños. Todos ellos fueron entregados a lo largo de 1.912, el mismo año del hundimiento del desafortunado “Titanic” y uno de los tres grandes era el llamado "La Palma".
El La Palma fue construido por W. Harkerss & Son Ltd., en Míddlesbrough y su botadura tuvo lugar el 15 de Febrero de 1.912. Terminado el 10 de Abril, salió el 16 al mando del Capitán D. Aurelio del Arco y tras una escala en Bremen llegó a Las Palmas el 24 de ese mismo mes.
Más tarde, en 1.930, la Compañía de Vapores Correos Interinsulares Canarios fue adquirida por la Compañía Trasmediterránea y otros barcos vinieron a apoyar a los veteranos correíllos. Estas nuevas naves se carectirzaban por poseer un casco blanco y es precisamente por eso, por lo que los primitivos correíllos pasaron a ser denominados "los correíllos negros".
Sólo el "La Palma" sobrevivió al desguace, siendo protagonista de mil y una aventuras y vicisitudes diferentes.

Así, encontrándose en el puerto de Arrecife, el 16 de Marzo de 1.976 sufrió una grave avería en una de sus calderas. Al día siguiente llegó a Las Palmas. Dado que ya por aquel entonces estaba prevista su próxima retirada del servicio y teniendo en cuenta el alto coste que suponía la reparación de la caldera, acabó amarrado al muelle de Las Palmas en espera de lo que se decidiera en cuanto a su futuro.
El 12 de Noviembre de ese mismo año fue adquirido en subasta pública y por la cantidad de un millón y medio de pesetas por Jürgen Flick, quien se proponía convertirlo en museo, club de yates y casino-restaurante. Sin embargo, el señor Flick tropezó con la interminable burocracia y el casi infinito papeleo al que se unieron trabas, impedimentos y objeciones de todo tipo que acabaron con su paciencia.
Luego, el 6 de Diciembre de 1.982 el Ayuntamiento de Las Palmas acordó la compra del barco a Flick para convertirlo en centro cultural público, y a tal fin se constituyó una Comisión. Pero esta operación nunca se realizó. El 6 de Febrero de 1.985, harto y sin saber qué hacer con él, Flick ofrece el barco, gratuitamente al Ayuntamiento de Las Palmas. No obtiene respuesta. Insiste. Nada.
El 27 de Agosto presenta un ultimátum dándole un plazo que termina el 15 de Septiembre. Recibe como toda contestación, una vez más, el silencio administrativo. A pesar de ello, el 29 de Septiembre volvió a insistir en el sentido de que pese a que contaban con otras partes interesadas, todavía mantenía su oferta por si había un inmediato acuerdo. El Ayuntamiento volvió a dar la callada por respuesta.
El 5 de Febrero de 1.986 el Parlamento de Canarias admitió a trámite una proposición no de Ley sobre adquisición del correíllo La Palma. Mientras tanto, y en un nuevo intento para deshacerse del barco el Sr. Flick se lo oferta, también con carácter gratuito, al Cabildo de Tenerife.
El 12 de Febrero del mismo año, gracias a la iniciativa del entonces Presidente D. José Segura Clavel, el Pleno del Cabildo estudia la propuesta Flick y acepta hacerse cargo del barco. Es entonces cuando las fuerzas vivas de Las Palmas se movilizan para tratar de evitar que el barco vaya para Tenerife. Se crea una Asociación de Amigos del Vapor “La Palma” (a la que como os dije más arriba pertenezco), proliferan los artículos de opinión en la prensa local y el propio alcalde llegó a manifestar:” el señor Flick hará lo que quiera; pero el barco no sale de Las Palmas”.
Finalmente, el 13 de Marzo de 1.986 y a remolque, entró en el puerto de Santa Cruz de Tenerife el tan discutido correíllo. Desde entonces permaneció en varadero esperando hasta hace unos poquitos días en que ocurrió algo muy similar a lo que podéis ver en este video.
Y es que el pasado día catorce, 96 años después de su primera singladura, el correíllo "La Palma" regresó a su añorado Atlántico.
Aún no puede navegar puesto que esta vuelta a las aguas supone sólo la conclusión de la primera fase de restauración del vapor, centrada en su aspecto externo. Sin embargo, una vez que se ejecute la reforma de su interior, que comprende también la maquinaria, lo que todos deseamos y esperamos ansiosos es que este buque, el único que existe en España representativo de la construcción naval de principios del pasado siglo XX, pueda volver a navegar impulsado por su caldera de vapor.
Cuando, al fin, se encuentre otra vez en perfectas condiciones, el barco tendrá un cometido cultural, sirviendo como centro de formación para alumnos del Centro Superior de Náutica y Estudios del Mar y de otros centros.
Estoy segura de que, muy pronto, podremos disfrutar de la belleza que nos brindarán sus singladuras entre mis amadas Islas Canarias.

































































































Franfri dijo
Ojalá que podáis disfrutar durante mucho tiempo de más de el correíllo, y estoy seguro de que evocará muchos recuerdos a todas aquellas personas que lo hayan tenido ante sus ojos alguna vez en sus vidas.
Muchos besos
25 Junio 2008 | 01:41 PM