¿HABRÁ GATO ENCERRADO Y TENDRÉ QUE HACERME LA SUECA POR METERME EN CAMISA DE ONCE VARAS ESTANDO EN BABIA?
Es sábado y, como ando un tanto vaga estos últimos días, pese a que tengo en el horno un par de monográficos interesantes y tropecientos memes y premios (gracias, gracias, gracias, es para comeros a castos besotes![]()
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) aún por publicar -además de una veintena de artículos varios-, no me apetecía enrrollarme demasiado hoy, así que en esta ocasión os traigo un texto que espero os resulte divertido e informativo al mismo tiempo.
Me topé con él hace ya unos cuantos días, mientras le echaba un ojo a la versión digital del "20 Minutos" y me gustó conocer el origen de ciertas expresiones -alguna de estas historias ya las conocía-, que usamos desde siempre y que solemos desconocer de dónde provienen y cómo surgieron.
Por ejemplo y para empezar, ¿sabías que la 'marimorena' se armó por primera vez en Madrid en torno a 1579? Ocurrió cuando el tabernero Alonso Zayas y su mujer, María Morena, se negaron a venderles a los soldados los cueros de buen vino que poseían. Desde entonces decimos que se arma la marimorena cuando se organiza una riña.
'¡Vete a hacer puñetas!' implica una ardua tarea, puesto que cuando le decimos esto a alguien lo que estamos haciendo es mandar a esa persona a tejer una puñeta, que no es otra cosa más que el extremo de encaje de ciertas camisas y prendas de ropa antiguas y/o clásicas.

Irse 'a la francesa' se utiliza para referirse a quien se marcha "repentinamente, sin decir una palabra de despedida". La discreción en la Francia del siglo XVII se valoraba hasta tal punto que abandonar una reunión sin decir adiós se consideraba de buen gusto.
El rosario de la aurora de la localidad gaditana de Espera se hizo famoso una mañana, naciendo el alba, cuando los devotos de la procesión del Rosario acabaron a golpes, tal vez por disputas religiosas, con unos mozos con los que se toparon a tan tempranas horas. Desde entonces se usa la manida expresión de 'acabar como el rosario de la aurora' para referirse a cualquier desbandada descompuesta de forma tumultuosa llevada a cabo por los asistentes a una reunión, por falta de acuerdo entre ellos.
Lo de 'estar en babia', es decir, estar distraído y ajeno a todo y a todos en un determinado momento proviene de Babia, una preciosa comarca leonesa a la que algunos reyes de la Edad Media se retiraban en busca de sosiego, para descansar... y estar en Babia.

En cuanto a 'haber gato encerrado' no os preocupéis, que no se trataba de un inocente minino al que mantuviesen atrapado, sino a una bolsa donde, antaño, se guardaba el dinero y que, como es lógico, solía encerrarse, esconderse u ocultarse para evitar que la robasen.
Aunque algunos estudiosos afirman que la expresión 'hacerse el sueco' -dicha para indicar cómo nos desentendemos de algo o fingimos que no compredemos cualquier cuestión-, tiene su origen en la actitud que adoptaban los marineros nórdicos cuyas embarcaciones atracaban, antaño, en Andalucía, muchos otros apuntan a que el término proviene del latín soccus (del que deriva zueco) y que se refiere al calzado que lucían los cómicos de la antigua Roma y que les hacía parecer "ajenos" a su entorno.
En la Edad Media, el ritual de adopción implicaba meter al hijo por la manga de una camisa y sacarlo por el cuello -tengo que investigar con tiempo y ganas el por qué de este ritual- y, como medida de longitud, la vara tiene un valor entre 768 y 912 milímetros. Por eso, alguien que se mete en camisa de once varas' se está embarcando en algo que le viene grande e inmiscuyéndose en lo que no le incumbe o no le importa.
'No hay tu tía', expresión que se usa para dar a entender a alguien que no debe tener esperanza de conseguir lo que desea o de evitar lo que teme, no es otra cosa más que una falsa separación de "no hay tutía". La tutía o atutía es, en realidad, un remedio, una medicina hecha con óxido de cinc y otras sales metálicas con la que antiguamente se aliviaban las dolencias oculares.
Y llegados a este punto, os traigo hasta aquí y de mi propia cosecha, el origen de la expresión de "vete al quinto pino". Por lo visto, en el siglo XIX, cuando llegó a Madrid la electricidad, el precioso Paseo de Recoletos estaba plantado con pinos. La farola colocada justo en el quinto pino una de dos: o estaba averiada o la averiaron adrede. Hasta ella se acercaban las parejitas para "enamorar", como dicen los viejos por estas islas canarias mías.
Además de lo expuesto anteriormente, todos sabemos que, con el tiempo -y en algunos casos, gracias a las traducciones- determinadas expresiones quedaron reducidas a palabras que esconden un significado más allá del evidente.
- Brindis. De la expresión alemana bring dirs ("te lo ofrezco"). Está constatado que los militares de Carlos V la usaban con el mismo sentido que hoy, ya en 1527.
- Eslogan. Adaptación del inglés slogan y, éste, de los gaélicos slaugh ("guerra") y gheun ("grito"). Es un "grito de guerra".
- Esnob. Adaptación del inglés snob, que proviene de la anotación s/nob y, ésta, del latín "sine nobilitate" ("sin nobleza"). Se usaba en universidades inglesas para indicar que un alumno carecía de origen nobiliario.
- Tutiplén. El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) la recoge como una "forma viciosa" de la expresión latina totus plenus, esto es, "todo lleno".
¿Qué te ha parecido? ¿Has aprendido cositas nuevas de un modo divertido, interesante y ameno? ¿Conoces orígenes de otras expresiones? ¿A qué esperas para contárnoslas?














Chema Rubio Velasco dijo
ese reino de babia es uno de los mas concurridos .
creo yo amiga clitoris acrata.
por eso se me ve de tanto en tanto sobre el cileo de las ruinas abandonadas.
ciao ciao
7 Junio 2008 | 01:11 AM