(...) "Los pandavas, junto con Kunti y Draypadi, llegaron al palacio donde Drupada les recibió lleno de emoción y dicha. Kunti tomó de la mano a Draypadi y fueron a las estancias interiores para reunirse con las mujeres de la casa. Drupada hizo que los cinco jóvenes se sentaran en sillones cubiertos de adornos exquisitos. El rey estaba observando la indiferencia con que los brahmanes acogían aquella espléndida recepción y se dio cuenta de que estaban familiarizados con el ambiente palaciego.

Luego, mientras recorrían los diversos salones, únicamente se detuvieron al pasar por la sala donde se guardaban las armas. En sus ojos había una expresión de familiaridad. El rey lo notó, y también observó la majestuosidad de su forma de andar; parecían panteras. Definitivamente estaba convencido de que no eran brahmanes. Después de haberse sentado cómodamente, Drupada dijo:

-No sabemos quiénes sois, sois todos muy valientes, pero aparte de eso no sabemos nada más de vosotros. Por favor, contadnos más cosas.

Yudhisthira pensó que ya había llegado el momento en que podían presentarse abiertamente y dijo:

-No os preocupéis, no somos brahmanes, sino kshatryas. Somos los hijos de Pandu, quien a su vez era hijo de la casa de los kurus. Yo soy el mayor de los cinco. Mi nombre es Yudhisthira. Este es Bhima. El joven que ganó la mano de tu hija es Arjuna, y estos dos son Nakula y Shadeva, los hijos de Madri: tu hija ha dejado un lago de lotos para entrar en otro. Encontrará felicidad en nuestra casa.

Drupada estaba mudo de alegría. Dhrishtadyumna fue corriendo hasta Bhima y le abrazó. El anciano rey Drupada, robado por la emoción, no podía articular palabra alguna. Las lásgrimas ahogaban su voz y resbalaban por sus mejillas. Luego, reponiéndose, dijo:

-Estoy abrumado de gozo, no sé qué decir. Por favor, contadme cómo escapásteis de la casa de la cera y qué es lo que habéis estado haciendo durante todo este tiempo.

Entonces Yudhisthira les relató sus muchas aventuras. Drupada les ofreció su reino y les dijo:

-Ya no tenéis por qué temer más a los kurus. Todos estamos aquí para ayudaros. -Y, después de hablar sobre diversos asuntos, el rey áñadió-: Debemos acelerar los preparativos de la boda de mi hija con Arjuna.

Pero Yudhisthira dijo:

-Yo soy el primogénito de los Pandu. Debo ser yo quien se case primero.

A lo cual replicó el rey:

-Si eso es así, ciertamente eres bienvenido para desposarte con mi hija. Consideraré como un gran honor el tenerte como hijo mío.

Yudhisthira sonrió y añadió:

-Por favor no te sorprendas de mi propuesta, pero los cinco hermanos nos casaremos con tu hija. Ella será la esposa de los cinco pandavas.

Drupada se puso muy enojado por las palabras de Yudhisthira. No quería ofender a los poderosos pandavas, pero su propisición iba contra todo Dharma, así que le dijo:

-Pero eso es imposible. A un hombre se le permite tomar más de una esposa, pero a una mujer no se le permitene tener más de un marido. Así es como ha sido estabecido el Dharma por nuestros antepasados. No sé si debo aprobar esto; es incorrecto e inmoral.

Entonces Yudhisthira dijo:"(...)

(Texto extraído del "Mahabharata")