Llena de agujetas y con 38 orgánicos, 29 para terceros y 47 para la Wii Fit:
El viernes pasado me trajeron a casa la Wii, la Fit y el tremendo televisor -de esos enormes con supermegahiperextra tubo catódico- que compramos para uso exclusivo de las diversas consolas que pululan por este hogar.
Después de un par de horas abriendo cajas, rompiendo plásticos, colocando todos los residuos para reciclar, regañando a Rocky por no estarse quieto y a mi amor de vidas por no controlarlo como debiera, reorganizando la librería del salón y los muebles, desordenando sofás, mesas y estanterías, hasta que dé con la fórmula magistral para todo... Después de todo eso, justo cuando ya mis lumbares comenzaban a tararear eso de "pajaritos por aquí...", recordándome que mi columna vertebral se asemejaba más a un maltrecho acordeón de tanto cargar y por culpa de tanta flexión imprevista, probamos la Wii con ansia e ilusión.
Junto con la oferta del centro comercial donde compré todo on line -he de señalar que el servicio de Carrefour ha sido excelente- se adjuntaba un juego de deportes de la Wii, pero lo cierto es que primero pasamos un buen rato, muertos de risa, diseñando Miis. Los Miis son los avatares, muñequitos, dibus, machanguitos o como queráis llamarles a los que les das la forma y aspecto que decidas mejor. Serán ellos los que te representen en cada juego. Desde un ZP hasta una Clito, confeccionamos sin dejar escapar a algún que otro miembro de la familia.
Luego descubrí que, como canturreaban los "Gomaespuma", "estoy loca por el tenis, me gusta su juego tan apasionante"...¡Y es que tengo el hombro derecho hecho polvo de tanto paralelo, tanta dejada y tanto machacar a los Miis contrarios!

Un aviso, si vives en menos de 40 metros cuadrados, ni se te ocurra comprarte una Wii a no ser que duermas como los Caraconos: ¡si no disfrutas de espacio, el estado físico de tus enseres y de tus acompañantes peligra de todas todas! Uno se mete tanto en su personaje, al no estar atada por medio de un cable, que saltas, corres, golpeas y sudas casi, casi como si practicases tenis, bolos, boxeo o cualquiera de las actividades de las que disponga tu Wii.
Tras comprobar que el tenis y el golf son los deportes que más me van y que se me dan mejor, al menos vía consola, optamos por empezar a probar los ejercicios de la Fit.
¡Eran imposibles de ejecutar! No es que se nos antojasen muy difíciles. No. Simplemente, eran literalmente imposibles. Imposibles hasta que media hora después caí en la cuenta de que tenía colocada la "báscula-cachivache-soporte" sobre la que has de montarte al revés, con lo que cuando nos movíamos hacia la derecha el Mii iba en dirección contraria y viceversa. ¡Cosas de tener más de 35 años y de ser de las épocas del Amiga y del Spectrum!
Una vez todo bien colocadito, entonces sí que empezamos a disfrutar de lo lindo practicando esquí, devolviendo balones de fútbol a base de sonoros cabezazos, jugando al hula-hop (¡qué bien se me daba en mis tiempos mozos!), o asomándonos al mundo del yoga.

Y como cierre de función: ¡el examen físico!
Sé perfectamente que no soy Marilyn, y que no estoy como la señora Bellucci, pero vengo cuidándome bastante desde hace años y, hoy por hoy, me veo -y me ven- bastante bien para tener, ya, más de 38 años sobre mis espaldas.
A sabiendas de que todavía me sobran unos kilos y de que he de tonificar más mis músculos, me compré precisamente la Wii Fit, para realizar algún tipo de ejercicio gimnástico que añadir a mis 2-3 horas diarias de caminata y pseudotrote cochinero. Pero de ahí a que la consola de marras me escupa a la cara que -tras indicarle mi altura, mi peso, mi edad y después de ejecutar un ridículo test de equilibrio-, mi tono físico corresponde al de una fémina de 47 añazos, se me pasó por la mente crear una nueva modalidad deportiva: el lanzamiento libre de Wiifi desde el ventanal del salón.
¡Leñe! ¡Qué generalmente me suelen echar entre 28 y 30 años! ¡Qué depre me dio!
Depre que se me quitó un tanto cuando a mi amor de vidas, que cuenta con 35 años y al que yo encuentro muy guapetón, aunque también le sobren unas cuantas lorzas, le gritó que su tono físico correspondía al de un hombre adulto de 53 años.
Así que, ahora mismo, estoy llena de agujetas tras mis primeras sesiones completas de Wii Fit. Sólo me salto dos ejercicios de tonificación, los correspondientes a posiciones tumbadas en el suelo porque aún no dispongo de una colchoneta. Lo intenté sin nada y vi las estrellas, los cometas y hasta algún que otro agujero negro: ¡qué duro está el suelo, Dios mío!
De momento, las sesiones me llevan unos 45 minutos y ya he desbloqueado varios juegos y ejercicios nuevos que voy sumando a los iniciales. Os aseguro que se suda y si se es tenaz, supongo que ha de conllevar resultados a medio-largo plazo. Voluntad no me falta, así que, de lunes a viernes, todas las tardes-noches me espera mi sesión de "gym-wii", que así las he bautizado.
Ya os iré contando cómo me va...¡Ah, por cierto, el entrenador virtual es clavadito a Iker Casillas! ¡Encima babeo un poco!
¿Os animáis a "gym-wiifear"?




































































































catalaneta dijo
Hija mia!! si estoy sudando solo de leerte... vaya que me voy a confomar con mi horita de paseo con el perrillo.
A mi estas cosas al cabo de dos dias me aburren y las dejo de lado, todo lo que no sea al aire libre... como que no.
Que ha pasado? como has hecho un avatar de Clito sin la lengua fuera?
Esa no es mi Clito ja ja.
Bueno.... te dejo que tengo que relajarme un poquillo JI JI
Besitos apañaos Cata
12 Mayo 2008 | 12:24 AM