CANARIAS: MUCHO MÁS QUE SIETE ISLAS

LA GOMERA, UN PARAISO LEGENDARIO
Por fin, apagados ya los fuegos que arrasaron parte del bello paisaje gomero y que amenazaban con penetrar en el sagrado Parque Nacional y Patrimonio de la Humanidad, Garajonay, he decidido traer hasta todos vosotros imágenes de esta mágica isla a través de sendos videos.
Recuerdo perfectamente mi primer viaje hasta la isla redonda. Yo contaba con 13 años y sucedió a primeros de septiembre de aquel verano en que me dieron el primer beso apasionado. Causa ésta, además, por la que no me apetecía nada separarme del besador oficial e irme a pasar unos días, con mis padres, a aquel lugar alejado de todo y de todos. Así que, os será fácil imaginar el malhumor con el que inicié aquella singladura atlántica hasta atracar en las bravas costas gomeras.
Sin embargo, me sentí tan bien en ella, disfruté tanto de sus gentes, de sus paisajes, de sus silencios rotos por los silbos lejanos, de sus húmedos y ancianos bosques, de sus verdes palmerales, de su gastronomía y de sus acariciantes puestas de sol, que esa semana de asueto, al final, se convirtió en la primera de unas cuantas visitas más a la isla del dulce guarapo y del picante almogrote.
Pero lo mejor de aquel viaje y de los que le sucedieron, ya fuera en compañía de mis padres, de amigos o de mi pareja, han sido las vivencias, experiencias, situaciones y sensaciones mágicas que allí he vivido, ocurrieran ya en total soledad, ya en compañía de más gentes.
Sentir la magia de esos barrancos históricos; revivir hechos legendarios; comprender lo que susurra -y hasta a veces clama- el viento, al chocar contra las aristas de los descomunales roques y riscos; contemplar fenómenos sin una lógica racional demostrable, compartirlos, atesorarlos y, lo mejor de todo, experimentarlos como otro hecho común, normal y hasta rutinario y todo ello, de una forma tan profusa, es algo que en pocos lugares más puedo recordar haber
vivido.
Por eso, hoy también he querido trasladar hasta las líneas de este espacio, un "fisquito" de esa atmósfera diferente a través de la inolvidable leyenda que da nombre al lugar más especial de toda La Gomera: "El Garajonay".
El Parque Nacional de Garajonay supone la mejor representación del bosque de laurisilva existente en el archipiélago canario. Declarado, en 1986 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sus 3.948 hectáreas, ofrecen la imagen que tuvieron, hace millones de años, durante la época en la que los dinosaurios dominaban esta pelota azul, el Terciario, el sur de Europa y norte del continente africano.

Esta vegetación, auténtico fósil viviente, sólo podemos disfrutarla, actualmente, de todo el planeta, en determinados enclaves de los archipiélagos macaronésicos.
El Parque ocupa la zona central de la isla, con una altitud mínima de 650 metros y máxima de 1.487 en el pico Garajonay. Se trata de una meseta con ligeras ondulaciones y suaves pendientes, que se acentúan hacia la cabecera de los barrancos, formando, ya en su límite, una serie de escalonamientos de centenares de metros de desnivel, como las cabeceras del Barranco de Benchijigua, Valle Gran Rey...
De los cuatro parques nacionales de Canarias, el Garajonay es el que tiene una fauna más rica y variada, con abundancia de invertebrados, entre ellos arácnidos, lombrices, moluscos, artrópodos e insectos, que presentan numerosos endemismos.
En cuanto a los vertebrados, destacan las aves como el gavilán, la gallinuela o las palomas turqué y rabiche, endemismos canarios que han evolucionado ligadas al bosque de laurisilva.
Las tierras que forman el parque pertenecieron a los Condes de La Gomera para pasar a ser dominio municipal en el siglo XIX, convirtiéndose en monte de utilidad pública hasta su declaración como Parque Nacional.

Hoy, día 1 de mayo, quiero renovar mi amor eterno a la Reina de Mayo, a la Diosa-Madre de la Primavera y de Beltane regalándoos el origen legendario del maravilloso Garajonay. A través del siguiente video os adentraréis en historia y leyenda, viajaréis al pasado conociendo el presente e imaginando un futuro aún lejano.
Existen días de renacimiento. Existen instantes en los que se nos da una nueva oportunidad para ser mejores sintiéndonos, de nuevo, nosotros mismos. Existen momentos donde resulta imprescindible mirar hacia delante, valorando lo que se tiene y luchando por lo que se quiere.
En ocasiones, esos días implican un sacrificio, una renuncia, un adiós, un cambio, una despedida, un dejar atrás a personas, lugares, sentimientos, sueños y recuerdos que se continúan amando aunque no puedan seguir admirándose.
Que los cielos, la tierra, Beltane, las flores de Mayo, las aguas, la luz y vuestros propios pasos os guíen a cada uno de vosotros hacia el aprendizaje continuo y hacia la fuerza necesarios para recorrerlos, siempre, con la mejor de las sonrisas.
Que el amor de Garajonay, su valor, su entrega, su pasión y su fortaleza os acompañen siempre...¿Cómo es posible que hable así de un montículo? Observad atentamente el próximo video y lo comprenderéis a la perfección.



































































































catalaneta dijo
El Parque Nacional de Garajonay no ha sido tocado gracias a Dios.
Ahora lo he visto por la tele, siguen refrescando por si acaso.
Un besito reina
1 Mayo 2008 | 01:45 AM