CONTRA ELLA!
Anteayer, 27 de marzo, se dio el pistoletazo de salida en Canadá para su matanza anual de focas. Un año más, miles de focas morirán en la helada costa que cubre el golfo de San Lorenzo. Aunque la crueldad de la matanza es igual en todas partes, la zona de caza que genera una mayor controversia es ésta, la de San Lorenzo, puesto que es accesible a observadores y activistas contrarios a esta cacería. Las focas se encuentran actualmente en los campos de hielo de San Lorenzo y el estrecho de Belle Isle (entre Québec, Terranova y Labrador), cuidando y amamantando a sus crías recién nacidas, objetivos de la caza comercial que venderá sus pieles, su grasa y sus penes como productos de lujo, dietéticos o afrodisíacos en los mercados internacionales. Canadá, lejos de escuchar a quienes exigimos que cese tan cruenta cacería ha decidido, este año, aumentar la cuota de caza a 275.000 animales. Pero lo peor de todo son las subvenciones: de acuerdo con los informes del Instituto Canadiense para el Comercio y el medio Ambiente, entre 1995 y 2001 se concedieron más de 20 millones de dólares en subvenciones a la industria de la caza de focas. Estas subvenciones vienen de entidades como la Atlantic Canada Opportunities Agency, Human Resources Development Council, y el Canada Economic Development-Quebec. Se entregan de forma variada, incluyendo fondos para salarios de empleados de las plantas de procesamiento de productos de foca, investigaciones de mercado y viajes, así como capital para plantas de procesamiento.
Son muchas las organizaciones defensoras de animales que expresan su repudio ante tamaña crueldad, cuyos fines, meramente comerciales, diezman con saña y dolor a miles de focas cada año. Sin embargo, el gobierno canadiense explica y fundamenta tal barbaridad, a través de su Departamento de Pesca y Océanos (DFO), teniendo en cuenta tres argumentos básicos: que la caza realizada se lleva a cabo "humanitariamente", que es una práctica sostenible y que está supervisada y observada desde muy cerca por el propio gobierno. Desde una de esas organizaciones, a la que estoy afiliada, AnimaNaturalis, se nos explica, muy claramente, la gran mentira oficial que nos venden. A continuación, os expongo la realidad y lo que implica este genocidio animal.
Dos reportajes recientes, de veterinarios independientes sobre la caza de foca en Canadá, así como el video del IFAW (Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat), indican que, cada año, miles de crías de foca mueren de manera cruel e inaceptable. En el año 2001, un equipo independiente de veterinarios vigiló la matanza de focas de Canadá. Su informe fue horroroso: concluyó que
Año tras año, testigos de los hechos denuncian abusos tales como que los animales son enganchados por el cráneo y arrastrados, vivos, a través del hielo, o que son heridos a base de palos o disparos que no los dejan inconscientes, pero sí los aturden e inmovilizan, para, luego, ser desollados vivos: "un cazador de focas golpea a cada foca dentro de un pequeño radio del cuerpo para inmovilizarla, luego arrastra los cuerpos al centro de un círculo. Voltea a las focas una por una sobre su dorso y las desolla. Si la foca se gira o lucha contra el desollador, éste la volteará sobre su estómago, la golpeará varias veces y luego terminará de desollarla." (Monitor de Cacería del IFAW).
El 98% de los animales asesinados en los últimos dos años han sido crías de foca de 2 semanas a 3 meses de edad. La cacería se lleva acabo sobre un área tan vasta, que resulta imposible realizarla humanitariamente.
En el momento de realizar esta carnicería horrorosa, muchos de estos bebés indefensos ni siquiera han comenzado a comer alimento sólido ni han tomado el primer baño en el mar. Literalmente, no tienen ninguna escapatoria ante los "cazadores".
Durante los últimos años, el gobierno canadiense ha aumentado la cuota anual de caza de focas a los niveles más altos de la historia, matando casi un millón de focas en sólo un periodo de tres años.
La DFO declara frecuentemente que la población de la foca arpa se ha triplicado desde los años setenta. No obstante, lo que se calla es que entre 1950 y 1970 la población de la foca arpa fue reducida a dos tercios por culpa de la caza.
Desde 1995, la foca arpa ha sido asesinada a un ritmo similar a aquellos que causaron una peligrosa disminución en el pasado, y la DFO comienza a admitir ahora que la población de este animal ha decrecido.
Por otro lado, el cambio climático también esta representando un nuevo reto para la población de la foca arpa al impactar negativamente sobre su hábitat de crianza. Las malas condiciones del glaciar en la costa este de Canadá están causando una mayor mortandad en las crías de focas.
La cacería de la foca involucra a miles de cazadores compitiendo por un limitado número de focas durante un corto periodo de tiempo. Eso implica que estén más preocupados por apalear y disparar al mayor numero de animales lo mas rápido posible, que el molestarse en verificar si la foca ya está muerta antes de seguir golpeando o disparando a las demás.
Año tras año, observadores de la cacería del IFAW se encuentran con focas que han sido apaleadas y dejadas medio moribundas sufriendo en el hielo, sangrando profundamente, llorando, respirando y tratando de arrastrarse.
Durante el 2006, la DFO dijo haber tenido 12 observadores para la cacería en el golfo, el mayor esfuerzo jamás llevado acabo. Aun así a los cazadores se les permitía cazar el triple de la cuota legal permitida, sin ninguna consecuencia. De hecho, el total permitido de captura ha sido excedido en cuatro de los últimos cinco años.
¿Qué podemos hacer?
Durante muchos años la matanza ha permanecido casi oculta al mundo, pero la llegada de Internet, sobre todo, trae a nuestras retinas esta vergonzosa realidad cada primavera. En el año 2005, por primera vez, las distintas ONGs que luchan para proteger a estos animales se unieron, creando una coalición internacional: The Protect Seals Network.
Mientras algunos países conscientes de esta salvaje masacre ya han boicoteado a Canadá y no importan productos de foca (Holanda, Austria, Bélgica, Croacia, Italia, como México, Panamá, Groenlandia, Sudáfrica o Estados Unidos), la Comisión Europea de la UE está evaluando, todavía, poner un fin al comercio de productos de foca.
¡Firma la petición y pide a la Comisión el fin de la caza de focas en Canadá!
Si logramos que uno sólo de estos bichitos salve su vida y pueda seguir adelante con ella, habrá valido la pena. Gracias por tu atención y por tu lectura.








En alguna ocasión comencé a ver un documental sobre la caza de focas; el espectáculo era dantesco, de una crueldad superlativa, horrendo, no pude continuar viéndolo. Para mi era escalofriante, que cada vez que no recuerdo se me criispan los nervios, y pienso que la crueldad humana no tiene límites. Ahora que lo recuerdo me espanto. Voy a documentarme un poco más y me pronunciaré en mi blog.
La acompaño en esta acción.
Buenas noches Cli, no se si lo he hecho bien, yo he firmado en lo que me sale a la derecha, dando mi verdadero nombre y apellidos y mi e-mail, pero en lugar de darme una confirmación, me sale otra página donde me dice que ponga mas datos, creo que es para mandarselo a mas gente.
¿Mi firma está cogida aunque no se lo mande a mas gente?, por favor, confirmameló.
Oyeeee, que pedazo de música tienes, estoy flipando en un millón de colores.
Good night.
Desde-mi-cueva, muchas gracias por tu comentario y por tu apoyo. Dices bien: contemplar lo que supone una cacería de focas constituye un espectáculo horripilante, donde la crueldad humana llega hasta límites insospechados.:(
Saludos y vuelve por aquí cuando gustes:).
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Ramsés, como te indiqué lo hiciste perfectamente y sí, tu firma está añadida aunque no lo pases a más gente.
Jeje, ¿te gusta la música céltica? ¡A mí me encanta!:D
Dulce tarde de martes para ti y forza Schalke!!!!!:::PPP