EXISTEN OGROS...
Recuerdo que de pequeña, de bien pequeña, me gustaban los cuentos con ogros. Recuerdo, concretamente, el cuento del gato con botas. Botas de siete leguas que el minino se calzaba y contra quien no podían los ogros por malvados y poderosos que éstos fueran.
La existencia de esos ogros como personajes de la narración le inferían al texto ese cierto toque de maldad necesario e imprescindible para todo cuento que se precie de serlo. Porque, después de todo, ¿qué es un cuento sin moraleja y qué es una moraleja sin cuento?
Sí, recuerdo que me gustaban las historias en que existían reinos de hadas, con sus brujas, ogros y magos negros. Me gustaban porque, por maléficos que éstos fuesen, todos sabíamos de antemano cómo acababa el cuento: los héroes de la historia siempre vencían y se alzaban triunfantes sobre los ogros del cuento.
Sin embargo, esta noche, rayando ya en la madrugada, tras salir del sortilegio, caí en la cuenta de que los ogros se han escapado del cuento y campan libres y sueltos.
En los libros ya no hay hojas, ni en las palabras hay cuentos.
No hay reinos ni hay princesas. No hay unicornios ni ungüentos.
No hay magos, ni pitonisas... Sólo malditos ogros que se salieron del cuento.
Ogros de serena mirada y de abyectos sentimientos.
Ogros de escondida maldad y putrefactos conocimientos.
Ogros ruines y oscuros, de infernales pensamientos.
Ogros que, día tras día, se tornan protagonistas del cuento.
Y para muestra, un botón...¿Qué fue de los ogros de mis cuentos?
Santiago del Valle abusó de su hija y
tenía una orden de alejamiento de una menor
AGENCIAS. 26.03.2008
En enero de 1999 el padre acudió al Juzgado de Guardia de Sevilla y denunció los abusos pero culpó de ellos a un profesor de gimnasia de su hija en el colegio público Almutamid de Sevilla, que como consecuencia de ello estuvo imputado durante un año y medio. Al mismo tiempo acudió a Canal Sur Televisión, que emitió en dos informativos una entrevista con Santiago del Valle, en la que pedía una indemnización.
En su sentencia, el juez consideró que los dos condenados padecían esquizofrenia paranoide, con una minusvalía del 75% en el caso de él, y del 65% su esposa. El matrimonio, residente entonces en la barriada marginal de las Tres Mil Viviendas de Sevilla, fue condenado además a seis años de retirada de la patria potestad sobre sus dos hijos, una niña que ahora tiene 15 años y su hermano de 9.
Orden de alejamiento
Además, Santiago del Valle tenía una orden de alejamiento de una estudiante de un instituto de Gijón con la que 'chateó' por Internet durante un tiempo, según confirmaron fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Asturias. Según las fuentes policiales, mantuvo a través de Internet una relación con la joven asturiana que fue denunciada en la Comisaría de Gijón por la madre de ésta.
Antes de la aparición del cuerpo de la pequeña a principios del mes de marzo, una llamada anónima realizada desde Asturias alertó a los padres de que la niña podría estar en el Principado, según relató entonces el padre de Mari Luz. Hasta la comunidad autónoma se desplazaron infructuosamente el abuelo y un tío de la menor. Unos días después el cuerpo de Mari Luz fue hallado en la Ría de Huelva .













Anto dijo
que fuerte la verdad
que los seres
humanos
no dejan
de sorprendernos
a todos verdad? yo he
entrado a bromear que unos
carnavales me disfrace con un grupo de
amigos que iban de personajes de cuento y
yo me disfracé de ogro con dos metros trenta cm,
de altura he imagínate el volumen corporal, pero de ogro
bueno por supuesto, tu blog guapisimo, un saludo
27 Marzo 2008 | 01:08 AM