Hoy no tengo ganas de escribir gran cosa, así que no creo que os robe mucho tiempo.

Mañana será un día duro para mí, un día en que las lágrimas de una nueva despedida volverán a estrangularme el alma y el cuerpo.

¿Por qué siempre que todo parece bien encaminado sucede algo ajeno a mi voluntad que pone mi vida patas arriba? Yo misma me contestaré: APRENDIZAJE.

Cualquier circunstancia, todo momento, hasta el más mínimo hecho, conlleva una lección con la que podemos aprender y desarrollarnos o, por el contrario, puede suponernos un simple "pluff" que nos hunda, nos someta, nos esclavice o que dejemos pasar sin casi apercibirnos de su transcurrir a nuestra vera. Hace años, tal vez milenios, opté por lo primero.

Mañana será un día duro para mí. Confío en saber extraer, del mejor modo posible, la sabiduría que encierre.

Llegó la primavera y con ella se inician los seis meses que menos me gustan y que peor soporto del año. La naturaleza renace en todo su esplendor y se llena de vida regalando belleza por doquier.

Demasiado ruido. Demasiado color. Demasiados aromas. Demasiadas gentes. Demasiada luz. Demasiado calor.

Hoy no tengo ganas de escribir gran cosa, así que no os robo más tiempo.

HOY ME QUEDO...