Hoy paso de escribir sobre debates electorales que no me importan lo más mínimo porque no me importa nada de la política desde hace más de doscientos años.

Hoy paso de escribir sobre jovenes candidatos a políticos maltratadores de gatos, sean del signo que sean, y sobre asesinos maltratadores de mujeres, porque con todos ellos haría un ejercito de voluntarios para la experimentación médicocientífica. Con los maltratadores, quiero decir...O quién sabe.

Hoy paso de escribir sobre quién va a ganar la Liga de fútbol puesto que de los dos candidatos que dicen que hay, mi mente, mi alma, mi corazón y mis ojos sólo logran vislumbrar a uno. "Los otros" no existen en mi universo futbolero.

Hoy paso de escribir sobre las frikadas varias que se han presentando al eurovisivo festival de la canción y de las posibles y los posibles misses y misters España puesto que no hay nada más friki que el hecho de que existan, hoy por hoy, convocatorias de este tipo.

Hoy paso de escribir sobre los pasados Oscars cinematográficos y de lo contenta que estoy por Javier Bardem y por mi adorado Daniel Day Lewis porque no soporto actuar como la alienada masa.

Hoy paso de escribir sobre los penosos tiempos que está logrando Alonsito el motorizado porque yo voy con Kimi y lo que haga el asturiano me da lo mismo.

Hoy paso de escribir sobre lo mal que va la web coctelera desde hace unos cuantos días y de las ventanas absurdas que se me abren cada vez que deseo publicar algo, porque después de más de dos años por estos lares, una se acostumbra a todo.

Hoy paso de escribir sobre lo cara que está la carne, sobre los altos precios de la leche o sobre lo mucho que ha subido el pescado porque soy ovovegana y no consumo nada de eso.

Hoy paso de escribir sobre cómo y dónde voy a pasar las vacaciones de Semana Santa porque siempre escojo pasar mis ratos de asueto lejos de los rebaños humanos y fuera de las épocas vacacionales impuestas.

Hoy paso de escribir y, aún pasando de ello, no paro de hacerlo. ¿Será acaso que no sé hacer otra cosa?