DANIEL DAY-LEWIS, UN HOMBRE QUE ME ENCANTA

Adoro a Daniel Day-Lewis. Claro que, si sus capacidades interpretativas fuesen similares a las de Anita Obregón, creo que me gustaría casi igual. Y es que de este caballerote, me subyuga todo lo que conozco de él, incluso su fama de huraño y las excentricidades que comete, según el más común de los mortales, y que lo ye envidio sanamente.

Por si no lo conocéis como debiera, aquí os brindo información sobre su vida y obras... Los milagros no tardarán mucho en aparecer, jeje.

A Daniel, su relación con el cine le viene de nacimiento. Su abuelo materno, Sir Michael Balcon, era un importante productor del cine británico, su padre, Cecil Day-Lewis, era un poeta inglés y su madre, Jill Balcon, es una actriz de teatro.

Su carrera empezó con una breve aparición en la película Sunday Bloody Sunday en 1971 cuando apenas era un niño.

Se formó como actor en la Bristol Old Vic School, y dedicó toda la década de los 70 y los primeros 80 a los escenarios teatrales. Durante aquellos años trabajó con diferentes compañias de prestigio, interpretando el papel protagonista en obras tan notables como Otro país, Drácula, Futurists y Hamlet.

Su debut como actor adulto lo realizó por medio de un papel corto en la multipremiada película Gandhi, en 1982.

Tiene fama de ser uno de los actores que mejor saben meterse en la piel de sus personajes. Artista camaleónico, es capaz de bordar papeles muy diferentes por lo que ha sido comparado, en más de una ocasión, con el increíble Robert De Niro, otro de mis actores -y hombres- favoritos.

Desde sus primeras apariciones en la gran pantalla, ha conseguido impresionar tanto a los críticos como a los espectadores por su versatilidad, saltando sin problemas de un registro a otro. Esa habilidad quedó clara en 1986, cuando se estrenaron a la vez dos películas en las que interpretaba, con gran acierto, a personajes muy diferentes: el punk londinense y homofobo que mantiene una relación homosexual con un antiguo amigo del colegio en "Mi hermosa lavandería" y el refinado abogado de Una habitación con vistas. Ambos trabajos le hicieron valedor de un premio de la crítica neoyorkina al mejor actor de reparto.

Luego llegaron otras películas como La insoportable levedad del ser con Juliette Binoche, hasta que en 1989 le ofrecieron el papel de Christy Brown, un artista irlandés discapacitado en Mi pie izquierdo. Este papel fue el que le dio fama y un Óscar entre numerosos premios y nominaciones como la del Globo de Oro.

Con este director, el irlandés Jim Sheridan, colaboró en otras dos ocasiones: en la película En el nombre del Padre, en 1993 sobre el tema de los Cuatro de Guilford, acusados injustamente de pertenencia al IRA, con Emma Thompson y por la cual consiguió otra nominación al Óscar además de otras nominaciones y premios, y The Boxer en 1997.

Entre medias se ha labrado un camino también en Hollywood con películas como el afamado film El último mohicano de Michael Mann de 1992, La edad de la inocencia en 1993 de Martin Scorsese, El Crisol de 1996 o Gangs of New York de 2002, también de Scorsese y que le proporcionó su tercera nominación al Óscar.

Aunque lleva años retirado en Italia, donde trabaja como zapatero, Day-Lewis regresó en 2002 a la gran pantalla para trabajar de nuevo con Martin Scorsese en su aclamada Gangs of New York, que protagoniza junto a Leonardo DiCaprio y Cameron Diaz. Por ese trabajofue nominado al Oscar como mejor actor.

Uno de sus últimos trabajos ha sido una película dirigida por su mujer, Rebecca Miller, hija del dramaturgo Arthur Miller, con la que se casó en 1996 y tiene dos hijos. La cinta, llamada The Ballad of Jake and Rose ("Nunca te dejaré"), narra la vida de un padre con enfermedad terminal y pasado hippie y su hija, en lo que quedó de una comuna creada por aquel movimiento en los años 70.

Además, Daniel tiene un hijo anterior de la relación que mantuvo con la actriz Isabelle Adjani y también sostuvo relaciones con Julia Roberts y la actriz Winona Ryder.

Rechazó el papel de Tom Hanks en Philadelphia para centrarse en el rodaje de En el nombre del Padre. Seguramente, con Philadelphia hubiera ganado su segundo Oscar.

Nunca aparece en la prensa rosa y rara vez concede entrevistas. Sólo se le puede ver en la gran pantalla, y con poca frecuencia.

Acaba de estrenar There will be blood ("Pozos de ambición"), basada en la novela "Oil!" de Upton Sinclair y dirigida por Paul Thomas Anderson, por la que ha ganado el Globo de Oro al Mejor Actor en la categoría de Drama y se encuentra nominado al Oscar al Mejor Actor.

Sus primeras críticas han sido bastante entusiastas, catalogándola, incluso, como una de las mejores películas de los últimos años. ¡Qué ganas tengo de verla!