BOBBY FISCHER: EL AJEDREZ HECHO HOMBRE

Robert James Fischer nació el 9 de marzo de 1943 en Chicago (Illinois), hijo de Regina Wender y Hans-Gerhardt Fischer (de origen alemán).

Sus padres se divorciaron cuando Fischer tenía dos años de edad y creció con su madre y su hermana mayor.

A la edad de seis años, cuando su familia se trasladó a Brooklyn (Nueva York), Bobby aprendió, por sí mismo, a jugar al ajedrez a partir de las instrucciones que venían en un pequeño juego que le regaló su hermana para que no se aburriera en casa, cuando lo dejaban solo.

Al principio jugaba con ella, pero pronto necesitó adversarios más fuertes para desarrollar su juego. A los 7 años se unió al club de ajedrez de Brooklyn, donde su presidente, Carmine Nigro, se encargó, personalmente, de su formación.

Hasta los 13 años, Fischer asistió a la Erasmus Hall High School, pero dejaría el instituto sin graduarse. Varios profesores del mismo lo recuerdan como un joven difícil. Algunas versiones sostienen que durante estos años demostró los primeros signos de antisemitismo, después de ser acusado de comenzar, reiteradamente, riñas con sus compañeros judios.

En 1956, su madre consiguió que John W. Collins le aceptara como alumno. Collins había sido tutor de otros jugadores sobresalientes, incluidos Robert Byrne y William Lombardy. Fischer pasó mucho tiempo en la casa de Collins, al que, en algunas ocasiones, se le ha descrito como una figura paterna para Fischer.

Su ascenso a la élite de la competición fue muy rápido. Con 13 años de edad participó en el torneo "Rosenwald Memorial", donde jugó contra Donald Byrne la denominada «partida del siglo». En 1957, a la edad de 14, obtuvo el campeonato de Estados Unidos.

Al año siguiente, con sólo 15, logró el título de Gran Maestro al ocupar el quinto puesto en el Interzonal de Portoroz, siendo el ajedrecista más joven en obtener esa distinción hasta ese momento. Con ese quinto lugar consiguió además el derecho de jugar el Torneo de Candidatos en el que se seleccionaba al que había de disputar el título mundial al campeón del momento (a la sazón Mijaíl Botvínnik). Sin embargo, todavía habría de esperar mucho para llegar a la cumbre.

En aquel primer Torneo de Candidatos, Fischer ocupó un modesto sexto lugar y, a pesar de conseguir sensacionales resultados en los torneos internacionales desde fines de los años 50, diversos factores (a veces su propio carácter, en otras ocasiones la auténtica supremacía de los ajedrecistas soviéticos) retrasaron su lucha por el título máximo.

Hay que recordar que, en el plano internacional, su carrera coincidió con el apogeo de la escuela soviética que dominó el mundo del ajedrez desde 1948 hasta 1972.

A principios de los años 70 llegó a la final del campeonato mundial. Tras ganar el internacional de Palma de Mallorca y derrotar a Mark Taimanov (6-0), Bent Larsen (6-0) y Tigrán Petrosián (6,5-2,5) en los enfrentamientos del torneo de candidatos, se ganó el derecho a enfrentarse a Boris Spassky. Su racha de 19 victorias consecutivas (las 6 últimas del interzonal, las de sus enfrentamientos con Taimanov y Larsen y la primera de su enfrentamiento con Petrosian) constituye un hito histórico que será difícil de igualar.

La Partida del Siglo

El encuentro con Spassky se celebró en Reykjavík, Islandia. Concitó una extraordinaria atención en todo el mundo. Y no sólo por su carácter deportivo. También fue visto como un encuentro político (en plena guerra fría y con intervención directa del entonces Secretario de Estado norteamericano Henry Kissinger).

Fisher perdió la primera partida en buena lid y la segunda por no presentarse. Parecía que Spassky retendría el título para el ajedrez soviético, pero Bobby venció en la tercera. La cuarta partida fue tablas y desde la quinta se impuso rotundamente el Gran Maestro norteamericano.

Después de un tenso desarrollo, Fischer venció a su rival tras 21 partidas (Spassky abandonó la partida decisiva mientras su contrincante dormía en el hotel) y se coronó campeón mundial el 31 de agosto de 1972, con un total de 7 partidas ganadas, 3 perdidas y 11 tablas.

Ha sido el primer (y hasta el momento el único) norteamericano en conquistar el título.

Transcripción de la partida 21 (en notación algebraica) del enfrentamiento entre Fischer y Spassky:

Blancas: Boris Spassky
Negras: Bobby Fischer
1. e4 c5, 2. Cf3 e6, 3. d4 cxd4, 4. Cxd4 a6, 5. Cc3 Cc6, 6. Ae3 Cf6, 7. Ad3 d5, 8. exd5 exd5, 9. O-O Ad6, 10. Cxc6 bxc6, 11. Ad4 O-O, 12. Df3 Ae6, 13. Tfe1 c5, 14. Axf6 Dxf6, 15. Dxf6 gxf6, 16. Tad1 Tfd8, 17. Ae2 Tab8, 18. b3 c4, 19. Cxd5 Axd5, 20. Txd5 Axh2+, 21. Rxh2 Txd5, 22. Axc4 Td2, 23. Axa6 Txc2, 24. Te2 Txe2, 25. Axe2 Td8, 26. a4 Td2, 27. Ac4 Ta2, 28. Rg3 Rf8, 29. Rf3 Re7, 30. g4 f5, 31. gxf5 f6, 32. Ag8 h6, 33. Rg3 Rd6, 34. Rf3 Ta1, 35. Rg2 Re5, 36. Ae6 Rf4, 37. Ad7 Tb1, 38. Ae6 Tb2, 39. Ac4 Ta2, 40. Ae6 h5, 41. Ad7 Blancas Abandonan

Desafortunadamente, en la práctica, este momento culminante también marcó el fin de su carrera. Desde entonces, no volvió a jugar ninguna partida oficial durante su reinado y, cuando en 1975 tuvo que defender el título frente al aspirante Anatoly Karpov, planteó exigencias inaceptables para la FIDE, la cual lo despojó del título por incomparecencia.

En septiembre de 1992, aceptó participar en un encuentro de exhibición conmemorando los 20 años de su enfrentamiento con Spassky (ya nacionalizado francés) que había de tener lugar en la antigua Yugoslavia.

Volvió a vencer a su antiguo rival y se embolsó el premio de 3 millones de dólares que había ofrecido un magnate yugoslavo. Pero este encuentro tendría repercusiones políticas. En 1992, Belgrado estaba bajo el bloqueo del gobierno de los Estados Unidos y la acción de Fischer fue considerada en su propio país como un acto de traición, siendo puesto en la lista de fugitivos del FBI y de la CIA. Entonces, Fischer desapareció de nuevo.

El 13 de julio de 2004, Fischer reapareció en público cuando, mientras pretendía ir a Filipinas desde Japón, fue detenido en el aeropuerto internacional de Narita por usar un pasaporte que el gobierno de los Estados Unidos había cancelado. Las autoridades japonesas le recluyeron en espera de resolver el problema suscitado por la petición de extradición de Estados Unidos.

El 15 de diciembre de ese mismo año, el gobierno islandés aceptó darle asilo político para así escapar a la extradición a Estados Unidos, y ordenó su traslado inmediato a Reykjavík, donde podría recibir una nueva ciudadanía.

A pesar de las presiones del gobierno estadounidense, el 9 de marzo del 2005, aún encarcelado, recibió un pasaporte islandés como regalo por su 62 cumpleaños.

El 21 de marzo, el parlamento islandés aprobó conceder la ciudadanía islandesa a Bobby Fischer, con 40 votos a favor y dos abstenciones, y tres días después, tras 8 meses de penosa detención, fue puesto en libertad y deportado a Islandia, calificando a George W. Bush de criminal y al primer ministro japonés Jun'ichirō Koizumi como títere de Bush.

A su llegada a Reykjavík fue aclamado como un héroe por una multitud de seguidores. Desde entonces intentó vivir tranquilo en Islandia, donde fue considerado todo un ídolo.

En noviembre de 2007 se le diagnosticaron una serie de paranoias tratándose las mismas en un Hospital de Islandia; su vida no corría riesgo, pero sus paranoias eran evidentes y hubieron de ser objeto de estudio médico.

Fischer falleció antes de ayer, 17 de Enero, a la edad de 64 años. Su portavoz, Gardar Sverrisson, dijo que el ajedrecista falleció el jueves en un hospital de Reykjavik, tras una larga enfermedad no especificada. Hasta el momento de elaborar este artículo no se había hecho pública, de forma oficial, la causa del deceso, aunque las primeras informaciones oficiosas hablan sobre un grave problema renal.

Descanse en paz.