Ya en las fiestas paganas romanas de exaltación del Sol del 25 de diciembre, el arte de cocinar adquiría un gran protagonismo. A lo largo de la historia esta cocina se va haciendo muy rica con el concurso de muchísimas culturas gastronómicas.

La cena de Nochebuena es uno de los ritos familiares más especiales. Se trata de una gran cena donde los mejores manjares se ponen en la mesa. Entradas, primeros, segundos, terceros platos, postres. Todo un festín en una noche cuya tradición es reunir a toda o a la mayor parte de la familia.

Así que, esta noche, rodéate -si es que los tienes cerca- de todos los que más y mejor ames y festeja con ellos el renacimiento del AMOR. Reíd juntos, recordad maravillosos momentos, disfrutad de vosotros mismos y, por unas horas, permítete todos aquellos excesos que, durante la diaria rutina, evitas y mantienes a raya.

Por mi parte, me limitaré a intentar hacerte sonreir por medio de una nueva payasada bloguera con la que quiero desearte toda la felicidad que merezcas y desees para esta mágica noche.

¿Has sido lo suficientemente bueno/a este año como para que el bueno de Santa te llene la casa de regalitos? Confío en que sí y si no: tú te lo pierdes, jeje.

Recuerda: pincha en el triangulito y sonríe a mandíbula batiente.


¡¡¡FELIZ NOCHEBUENA!!!