Al final, los virus de la gripe se han hecho un hueco dentro de este serrano cuerpecillo y se hallan en plena lid con mis aguerridos e incansables glóbulos blancos.
38,4 son los grados que marca el termómetro y el dolor muscular generalizado vuelve a tumbarme entre las sábanas de mi lecho de recuerdos.
Puede ser que no comprendáis lo que os voy a decir ahora, pero, pese al malestar que supone el enfermar, las sensaciones físicas que rodean a un estado febril me gustan bastante. Tal vez porque, de nuevo, me devuelven hasta un montón de dulces recuerdos de infancia.
Vuelvo a verme hecha un guiñapito en aquel enorme sofá de tonos amarillentos que presidía el cuarto de la tele de la que fue mi casa. Esa casa en la que crecí y en donde pasé mis primeros 20 años y de la que me fue imposible despedirme, ya que me encontraba muy lejos de ella cuando se vendió y se llevó a cabo la mudanza del hogar familiar.
Hoy soy, gracias a los grados de más, esa misma niña regordeta que encuentra refugio bajo la acolchada y brillante bata de su abuela. Hoy vuelvo a sentir su sabia mano sobre mi frente al tiempo que dice: "sólo son décimas, mañana vuelves al cole"...Y, rauda entre las más rápidas, se aleja por el inacabable pasillo para prepararme ese sabroso y vitamínico jugo de naranja que acaricie a mi reseca y castigada garganta.
¡Son tantas las vivencias que regresan hasta mi mente y deciden recostarse pegaditas a mi espalda!
Hoy, pese a la mucosidad que preside mi nariz, me es posible cerrar los ojos y sentir el aroma de las maravillosas albóndigas que mi abuela preparaba de un modo casi pecaminoso, y que tanto me gustaban antes de convertirme en la consciente y orgullosa vegetariana que ahora soy.
Jamás comprenderé la causa, pero, al igual que le ocurre a mi padre, cuando caigo enferma de gripe, mi hambre se agudiza de un modo insoportable. Estaría comiendo a todas horas. Es casi como una droga la sensación de tener que ingerir alimentos sabrosos: ahora dulce, luego salado, más tarde, de nuevo, dulce...Y así, de forma constante, si no fuera porque aún me queda un par de neuronas sanas que me recuerda que, si no paro, luego la báscula se vengará de mí.
Cerrando los ojos, son mis oídos los que vuelven a ser capaces de sentir el ruido de la lluvia golpeando contra las hojas de las plantas del patio interior. Patio interior, absolutamente mágico, al que sólo se podía acceder a través de la puerta de madera que había en uno de los fondos del armario empotrado del dormitorio de mis padres: escondite ideal para los juegos de mis festivos cumpleaños.
Mientras los espasmos musculares y los escalofríos vuelven a recorrer mi espalda y a sacudir mis extremidades, regresa hasta mi maltrecha memoria la verdosa redondez de mi hulahop: compañero de tantos bailes solitarios y entretenimiento fiel de mis tardes de frío invierno. ¿Acaso me traerá uno nuevo el bueno de Papá Noel?
38,4 grados y subiendo registra el moderno termómetro...
Volveré a la cama, a buscar refugio bajo la suave manta moteada. La misma manta que cubría, por entonces, mis ilusionantes sueños de hadas y príncipes. La misma manta que me servía de abrazo cuando sólo la extrema y gélida soledad se acostaba a mi vera. La misma manta que huele a dulce pasado, a jarabes y medicinas y a sabrosos y humeantes capuchinos.
He de cuidarme, que en 48 horas tengo que volver a subirme a un tubo de acero alado. ¡Qué penita voy a sentir de los que me toquen cerca durante las tres horas de vuelo! Van a pasarse unas fiestas navideñas pegaditos al estornudo, a los pañuelos de papel y al termómetro. Sólo espero que, con todo ello, también les sorprenda, como a mí, una cálida marea de inolvidables y maravillosos recuerdos.








Como siempre me se hizo muy agradable leerte, espero que te mejores de tú resfriado y venzan tus globulitos.
Saludos,
Daniel
Muchas gracias Daniel, ya estoy un tanto mejorcita, aunque aún quedan virus que echar fuera;). ¿Es la primera vez que intervienes?
Saluditos y regresa cuando gustes:).
NO antes ya te había escrito.
Ajá, pues lamenta mi maltrecha memoria y ya sabes: estás en tu blog;).
Saludos y Felices Fiestas:).