VACACIONES (1): ENTRE ORCOS Y BICHITOS VARIOS
La primera parte de mi último periplo vacacional estuvo formada por, unos demasiado cortos,cinco días, que me llevaron hasta mi querida Barcelona.
Una vez en la Ciudad Condal me limité a disfrutar de un nuevo peludo al que he adoptado y a asistir al derbi futbolero del año entre el Espanyol de mis amores y "el otro equipo de la capital catalana".
Un partido al que asistí muy ilusionada y del que salí muy enfadada por el pésimo juego mostrado por mis chicos, donde el miedo reinó sobre el césped y en la grada, y donde pude asistir al espectáculo divino que realiza el pequeño Messi cuando agarra un balón. Es como si tuviese un imán en las botas y la pelota fuese de acero. ¡No he visto cosa igual en toda mi vida! Sin duda alguna, para mí, es el mejor jugador del mundo y, si no se malogra, de los mejores de la historia del fútbol.
El encuentro acabó con empate a un tanto y, sinceramente, me supo a muy poco.
Hay que destacar la patética actuación de los seguidores y ultras culés, cantando, vociferando, insultando y haciendo gala de tamañas sutilezas durante el minuto de silencio previo al partido. Silencio homenaje a los guardias civiles asesinados por los terroristas etarras en atentado ocurrido en Francia, pocas horas antes del encuentro. Claro que, aún fue mucho más triste y vergonzosa la actuación de los Mossos d´Esquadra al cargar contra nuestros ultras, los Brigadas.
Dicha carga se produjo porque Brigadas y parte de la grada periquita -entre los que me contaba- nos levantamos, increpamos y abucheamos a los Mossos al contemplar cómo un grupo de hinchas culés lanzaba un par de bengalas encendidas y ardientes sobre la grada, que amenazaban con achicharrar a los allí sentados.

Estos ojitos míos pudieron contemplar, perfectamente, cómo los tranquilos seguidores españolistas tuvieron que huir de sus asientos ante las llamaradas rojas que amenazaban con quemarles vivos. Os aseguro que esa terrible imagen, la de las bengalas encendidas cayendo sobre la gente, jamás se me olvidará. Pues bien, a las fuerzas de seguridad lo único que se les ocurrió fue cargar contra "la jaula" de nuestros Brigadas porque éstos -y el resto de las gradas adyacentes- les increpaban y llamaban de todo menos bonitos.
Personalmente habría optado por hacer desalojar el estadio a todos los seguidores blaugranas, que serían alrededor de 500. Pero no, lo que se hizo fue "protegerles" de los gritos y clamores que molestaban sus tiernos oiditos desde 100 metros más allá, mientras ellos ponían en claro peligro la vida de gentes tranquilas.
De verdad: LAMENTABLE.

En cuanto a mi nuevo peludo, aquí le tenéis. Nacido en Andalucía y criado en Cataluña, llegó hasta mí a través de un anuncio en la red donde ofrecían un cachorrito de dos meses, a muy bajo precio, por la fractura accidental de su húmero izquierdo.
Rápidamente me puse en contacto con Maribel, su criadora, pero Rocky -que así le hemos bautizado con el fin de que crezca fuerte-, antes Pepe, amaneció una mañana con la mandíbula luxada, así que opté porque permaneciera, todavía un par de semanas en su primer hogar, en el que era su ambiente, antes de enfrentarle a un viaje de avión de tres horas.
Su mandíbula se recuperó a la perfección (prueba de ello son las mordidas, arañazos y heridas varias que pueblan mis manos y antebrazos, jeje), pero cuando el excepcional servicio de reparto de mascotas de MRW me lo entregó en mano, venía, además, con la típica tos de la perreras: una bronquitis de cachorritos y perros que viven en criaderos y/o refugios.
Poco a poco se va recuperando gracias a los antibióticos (hay que suministrarle sendos jarabes cada 12 horas) y está hecho un trasto maravilloso.
Como aún no se le ha podido vacunar nada más que con la primera vacuna, por el momento no conoce la calle y se pasa el día dentro de la vivienda, jugando con sus mordedores, pelotas y, sobre todo con sus "zarpas": unas zapatillas peludas en forma de enormes garras de oso que ha hecho suyas y con las que adora jugar...Y hasta dormir, como podéis observar aquí abajo.

En cuanto a la fractura, aunque es muy clara en las primeras radiografías, ha tenido la suerte de que no le afectase al cartílago del crecimiento.
Hoy hace justo un mes que le aplastaron, sin querer,con una puerta y que se le rompió el húmero, y, pese a que no le hemos hecho más placas todavía, tanto su doctora barcelonesa como los que con él hemos convivido, suponemos que se le ha formado callo y "ha fraguado", porque no para quieto ni un segundo: salta, corre y brinca sin cesar y, si no sabes lo que le ha sucedido, ni cuenta te das de la levísima cojera actual.
Lo cierto es que le echo mucho de menos, pese a que, ahora, estando en Tenerife, disfruto de Lupo todo lo que puedo, aunque sufriendo de mi terrible alergia al pelo de este precioso pomerania que, a todos, nos ha robado el corazón.
Dentro de unos días volveré a volar hacia Barcelona para pasar allí las fiestas navideñas. Espero poder traerme, ya, a Rocky, a mi regreso... Aunque conmigo nunca se sabe lo que puede suceder: ¿quién osa decir dónde estaremos dentro de un mes?.¡¡¡Se admiten apuestas!!!
(Continuará)...


































































































Ramsés .... dijo
Je, que perrito mas salaó, mola.
No sabia lo de los "Boixos" aunque, ¿que se puede esperar de esos descerebrados?, y por lo que veo, parece ser que los mossos no son precisamente muy imparciales precisamente.
Hay cosas que cada vez huelen peor.
Lovely night.
13 Diciembre 2007 | 01:17 AM