Muere Marcel Marceau

Me sorprendió tan triste noticia, ayer, nada más despertarme, tras disfrutar de más de 10 horas seguidas de sueño. Lo más llamativo es que recuperé la consciencia siendo torturada por un punzante dolor de garganta que me invita a permanecer muda, como el genio de Marceau, quien demostró, a través de su mágico don, que no hace falta el sonido oral para saber transmitir sentimientos, vivir íntimas sensaciones, imaginar sueños imposibles, ni crear radiantes sonrisas y/o lágrimas dulces en las almas y los rostros ajenos.

Conocido, sobre todo, por su personaje de Bip, inspirado en Charlie Chaplin, falleció a los 84 años, según anunciaron fuentes de su familia, sin detallar la causa de su muerte.

Nacido en Estrasburgo el 22 de marzo de 1923, el artista, que será enterrado en los próximos días en el cementerio parisino de Père Lachaise, se había convertido en uno de los franceses más conocidos en el mundo, en particular en Estados Unidos, donde su movimiento de la "marcha contra el viento" marcó una revolución en la escena teatral, que inspiró, por ejemplo, el "Moonwalk" de Michael Jackson.

Marceau originalmente se llamaba Mangel, pero cambió de apellido para escapar, durante la Segunda Guerra Mundial, de la persecución hacia los judíos por parte de los nazis.

Desde pequeño había admirado a los "artistas silenciosos" del cine mudo como , Buster Keaton o Harry Langdon, a los que se esforzó en imitar.

En 1946 entró en la escuela de arte dramático Charles Dullin, donde entabló una relación especial con el profesor Etienne Decroux y un año más tarde creó el personaje de 'Bip', un ser marcado por la sensibilidad y la poesía que le permitió explorar la sociedad moderna centrándose en su dimensión trágica.

En el cine trabajó con el director Roger Vadim en 'Barbarella' (1968) y con Mel Brooks en 'La Dernière folie' (1976), dos cintas que contribuyeron todavía más a su fama internacional.

En 1978 creó en París una escuela de mimo en la que enseñaba la gramática de este arte, para perpetuar el relevo.

La gran figura del mimo francés afirmaba que "la palabra no es necesaria para expresar lo que se siente en el corazón".

Muchas gracias por tu arte, aunque no pude disfrutarte en directo, por regalarnos tantos momentos mágicos y por demostrar que el silencio es el más bello, rico y creativo sonido. Descansa en paz.

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PORQUE ES UNA MARAVILLA)