A veces tengo la sensación de vivir en el mundo de las sombras de Platón.
Veo gente, a mi alrededor, constantemente. Hablo con ellos, nos rozamos y, sin embargo, no acabo de sentirme parte de nada. Soy una especie de loba solitaria que se reúne, de vez en cuando, con la manada, pero que no pertenece a ella.
Puede que, en parte, sea culpa mía, pero también es cierto que, nuestra sociedad actual, nuestra "rica vida", no nos deja mucho margen a aquellos que no queremos seguir, al pie de la letra, las indicaciones sobre cómo "se debe vivir".
No soy ninguna fanática. No creo en la política actual, ni en los políticos contemporáneos. Sí disfruto de unos fuertes valores morales y de unos profundos pilares espirituales, tan poco de moda hoy por hoy. No me gusta imponer mis ideas ni que me impongan las de otros. Sí que me apasionan, o pueden llegar a gustarme mucho, la mayor parte de eventos deportivos. Me marea el ritmo vertiginoso al que se mueve la vida de los demás. Me encantan las personas, pero me molestan y hastían las masas de gentes chancleteantes. Soy una romántica incurable. Adoro la soledad necesaria para encontrarse, uno, a sí mismo. Vivo el día a día, tratando de disfrutarlo al máximo. Me entrego por completo y trato de dar lo mejor de mí en todo momento y bajo cualquier circunstancia. Puedo pasarme 7 horas escribiendo y no recordar que aún ni he comido...
¿Por qué estoy aquí?... Lo sé.
¿Qué busco?... También lo sé.
Somos esculturas, labradas a mano, con sus virtudes y sus defectos y es algo que debemos asumir. No hay nadie igual a nadie, somos diferentes unos de otros. Quien busque la perfección creo que se equivoca.
Porque obsesionarse por hallar esa perfección significa renunciar a ciertos valores como la lucha, el espíritu de sacrificio, la imaginación, el autoconocimiento mediante el esfuerzo propio,... Realmente, buscar, buscar, no busco: dejé de buscar, conscientemente, hace ya unos cuantos años. Prefiero que sea la propia vida quien me regale sorpresas inesperadas.
¿Dónde está?... Hasta ahí ya no alcanza mi mirada... ¿Siendo parte de mi pasado? ¿Tras una inesperada y poco concurrida esquina de mis presentes paseos? ¿Colgando de la pared el calendario de mi vida futura?
Viajar a cualquier lugar. Una buena butaca en el teatro. El estadio lleno, aullándole al rival. Los ladridos y saltos de un can, al saludarte. Un libro que te da las llaves necesarias para abrir esa nueva y sorprendente puerta. Un día lejos de todo y de todos. Las preguntas, y encontrar alguna respuesta. Esas canciones que nunca me canso de escuchar y tararear. Exprimir unas naranjas de buena mañana. Darme un remojón, media hora después del último. Palomitas en el cine y abdominales en casa. Sentarme y oler el mar. Saludar y escuchar los susurros de mi gigante de piedra...¡Son tantas las cosas buenas por vivir!
!-principal>"Sucede que a veces la vida mata y el amor
te echa silicona en los cerrojos de tu casa,
o te abre un expediente de regulación,
y te expulsa del Edén, hacia tierras extrañas.Sucede que a veces sales de un bar y la luz
quema la piel de este vampiro que te ama,
te llena la frente de fino polvo marrón-sur,
bostezas y te queman agujetas en las alas.Pero sucede también
que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel
y te rescata del naufragio. Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución,
reyes que pierden sus coronas,
verte entre la multitud,
abrazos que incendian la aurora
en las playas del sur. Sucede que a veces la vida mata y te encuentras
solo y en este corazón no reciclable
se hunden petroleros desahuciados y sospechas
que provocan miopía en lanzadores de puñales.Sucede que a veces la vida mata y el invierno
saca su revólver, te encañona en las costillas,
te aterran los álbumes de fotos y el espejo,
huele a pino el coche y el mar a gasolina.Pero sucede también
que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel
y te rescata del naufragio. Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución,
reyes que pierden sus coronas,
verte entre la multitud,
abrazos que incendian la aurora
en las playas del sur. Sucede que a veces la vida mata...
Y siempre es viernes, siesta de verano...
Hoy ceno contigo, hoy revolución..."(Ismael Serrano)








Todo lo que cuentas me parece perfecto Clito, pero eso de meterme en un estadio lleno de gente ¡me puede y me mata! Prefiero sentarme en un parque y hablar conmigo mismo, o sentarme a la orilla de la playa al atardecer cuando ya nadie ronda por allí tan solo los antisociales, que conste que no critico simplemente opino, pero las masa me matan, no soy mono de manada a pesar de todo que bonito escrito has echo, pero como dice sabina que importa que cada uno tengo sus vicios… es el tuyo es el fútbol
Un beso Clito y buenas noches .me retiro a mis aposentos una bella dama me espera, vaya mono estirao que estoy hecho
muuuaaasss
Aunque veo un subconsciente deseo de cambio, te pido que sigas así, escribiendo estás cosas para que sigamos leyéndolas.
Cuídate.
Querido amigo tibetano, lo cortés no quita lo valiente, jeje y te aseguro que tengo vicios "mucho peores" que pegar brincos en las gradas de un estadio, jijiji.
Huy, ¿una bella dama? Para que luego digan que los monos peludos no ligan ni enamoran: ¡estos "centímetrochechuales" son unos envidiosos! :::PPP
Besitos, mi niño y que tengas un feliz día:).
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Peterpain, gracias por tu comentario: mientras el cuerpo aguante y me aguantéis vosotros, por aquí estaré.
Un saludo y vuelve cuando gustes.
Me ha encantadoooo!!!No lo escucho mucho a Ismael yo, me acuerdo que en mi ex trabajo tenia un nene q le pusieron Ismael por él y ademas es que el nano era adorable jejeje.
Es preciosa la canción :).
Yo no sé si verás alguna vez mi blog, pero si no te invito a escuchar a la habitación roja, puede q al principio no gusten pero luego molan...te recomiendo 23, scandinavia o la verdad...cualquiera!!!!
Muaks preciosisisma!!!
Pues fíjate, Meigan, yo recuerdo a Ismael cuando no le conocía ni su familia a la hora de comer y animaba las fiestas de nuestra facultad con su guitarrita;).
¡Claro que me paso por tu blog! Pero no les he escuchado: me pongo a ello y ya te digo. Gracias por la invitación a descubrirlos.
Besitos, preciosa:)