¿DÓNDE ESTABAS, QUÉ HACÍAS Y CÓMO TE ENTERASTE DE LA NOTICIA HACE 10 AÑOS?

DÉCIMO ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE DIANA DE GALES
Hoy se cumplen 10 años del fatídico accidente de automóvil que costó la vida de Lady Diana Spencer, madre de los Principes Guillermo y Enrique de Inglaterra.
Por entonces, la noticia sacudió a toda la sociedad del viejo continente y, en general, de todo el primer mundo. Para más inri, el fallecimiento le sobrevino cuando se hallaba en compañía de su novio, Dodi al-Fayed, quien también murió junto a "la reina de corazones".
Recuerdo el momento en que recibí la noticia como si sólo hubiesen transcurrido un par de horas desde entonces.
Me encontraba aquí, en Tenerife. Serían alrededor de las 03:15 horas de una noche asfixiante de agosto.
Estaba, junto a mi pareja de entonces, jugando a las cartas, en las dependencias de una casa-convento-retiro, sita en la capital de la isla. A nuestra derecha, cómodamente sentada sobre el viejo sofá, Donka, una preciosa doberman -con la que jamás fui capaz de hacer buenas migas-perteneciente a la comunidad religiosa de dicho lugar, se relamía devorando el bocadillo que, cada noche, le traía, además de jamarse gran parte de los nuestros.
En aquella fantasmagórica atmósfera, sólo el sonido de un viejo transistor osaba romper el sordo silencio. De pronto, un flash informativo cortaba con el rutinario discurrir del programa radiofónico que escuchábamos: la princesa había sufrido un grave accidente en París y se encontraba en estado muy grave.
Al instante le dije al monstruo con piel de cordero: "ya está, ha muerto". Él apostilló que no me pusiera en lo peor, que seguro que la salvaban, que saldría adelante, que era "Lady Di". Me olvidé de la baraja y empecé a moverme por el dial arriba y abajo, mientras negaba con la cabeza y, una y otra vez, repetía: "se la han cargado, está muerta".
El resto de la historia de la ex-esposa del heredero al trono británico, la conocéis perfectamente, así que no voy a repetirla más, puesto que, además, desde los diferentes medios de comunicación nos están bombardeando con ella desde hace semanas. Sin embargo, sí que me interesaría saber cómo lo viviste tú. ¿Dónde estabas? ¿Qué hacías? ¿Cómo lo recuerdas?
¿Nos lo cuentas?


































































































M. Andrea Addison-Smith S. dijo
¿Cómo olvidarlo mi querida Emperatriz? Ya de recordar me ha brotado la tristeza...
Estaba en Heligenhaus, Alemania, haciendo mi pasantía (requisito para el grado en la uni). Como era domingo, había salido por la mañana de paseo y estaba escribiendo unas posatales en el escritorio, con la TV encendida en el saloncito. Desafortunadamente, entonces, para mí, el dueño del apartamento había mandado cancelar el cable en inglés, "para que la señorita aprenda mejor el alemán", había comentado.
Luego de un rato escuchando una y otra vez el nombre de Lady Di, mi corazón se heló, suspendí mi pluma en el aire y me dirigí al sillón. Muy atentamente miraba la TV (como boba, realmente) buscando entender porque extraña razón decían tanto su nombre y las palabras "traurig" y "tot." Las imágenes no me decían nada, pues la casa real había prohibido difundir fotos hasta pasadas las 6 de la tarde de ese día.
Mi alemán no era malo, pero un narrador de noticias hablando de temas que no entraban en mi vocabulario me dajaba aturdida. Corrí al diccionario y lo supe de inmediato: "tristeza" y "muerte"; ella había muerto... La verdad nunca fui de seguir la vida de la monarquía y Diana era para mí sólo una princesa más de Europa, pero ese día, por alguna razón que aún hoy no logro definir, lloré y me sentí desolada ante su partida.
Besitos llorosos, Andy
31 Agosto 2007 | 06:40 AM