ARCOIRIS ES LA PRUEBA VIVIENTE DE QUE SÍ LO HACEN Y AQUÍ LA TENÉIS

Estoy segura de que todos los que me seguís de un modo más o menos habitual conocéis a la preciosa Arcoiris. Una perrita a la que le fue arrancada la piel, hace meses, del modo más sanguinario, cruel, obsceno y asesino posible.

A través de ANAA y de este mismo blog pudimos ser testigo de su calamitoso estado inicial y de cómo, poco a poco, fueron curándola, protegiéndola, operándola y amándola por encima de todo.

Fuimos pasando de unas fortísimas y cruentas imágenes primeras a unas, cada vez más, esperanzadoras, tranquilizadoras y serenas fotografías donde podíamos observar, no sólo su evolución física, sino todo el daño, el terror y el desaliento que su mirada nos gritaba desde el fondo de su maravillosa y mágica alma canina.

Hoy os voy a invitar a seguir, por medio de una primera tanda de recortes de imágenes de su rostro, el renacimiento de su sonrisa. A ver si opináis lo mismo que yo: los animales sonríen ¡ y de qué manera!


RECIÉN TORTURADA


RECIÉN OPERADA


POSTOPERATORIO

HOY POR HOY, EN SU CASA DE ACOGIDA, SONRIENDO A MANDÍBULA BATIENTE

Como podéis observar en las siguientes imágenes, Arcoiris se encuentra muy restablecida de todo el daño sufrido. Comienza a normalizar su comportamiento y sus heridas y cicatrices marchan fenomenal. Desde aquí, me quito el sombrero ante el fenomenal trabajo y esfuerzo del equipo médico y humano de ANAA y les agradezco la ingente labor que llevan a cabo, cada día, en favor de los animales más desamparados de nuestra opulenta sociedad.

¡Qué gran ejemplo de lucha, voluntad, nobleza y generosidad nos ofrecen los bichitos cada día! Ojalá supiésemos ser tan animales como racionales.

Gracias por existir Arcoiris. Gracias por enseñarme a ser mejor. Gracias por hacerme sonreir a través de tu impresionante y preciosa sonrisa.