Las patadas contra la parte trasera de mi asiento, de un precioso bebé de pocos meses de vida, me devuelven a la vorágine de un vuelo con centenares de almas desconocidas que se unen sin conocerse para saltar, a la vez, espacios, mares y desiertos.

Una de las azafatas, la simpática rubita de ojos azules, es la misma que, hace apenas una semana, se quedó prendada de los pendientes que lucía mi madre. Ella ni nos recuerda, pero ese detalle me ha arrastrado hasta hace unos cuantos lustros, cuando mi vorágine viajera era tal que, desde tripulantes hasta senadores y diputados me saludaban, de un modo un poco más afectuoso de lo habitual, al reconocerme entre el pasaje de los ruidosos tubos de acero.

A mi derecha, dos jovencitas muy obesas me devuelven a mí misma por aquellas épocas. Sus enormes chapatas y su gigantesca caja de bombones saludan a mi tónica helada y mis colines de pan.

Después de siete días caminando, sin parar, una media de cinco horas diarias, a 30 grados centígrados a la sombra, sin hambre y alimentándome de capuchinos helados, refrescos lights y zumos, porque ni la loba de mi interior ha logrado aullar a mi apetito, no hay nada mejor que regresar al hogar familiar.

Allí podré extasiarme, al fin, con una tortilla paterna de gigantescas proporciones, una fresca ensalada tipo familiar y algo de chocolate que paladear. Porque el sensual regalo de los dioses no tiene que morderse. Es imprescindible abandonarse al placer de que se vaya diluyendo, sin prisa, en la húmeda gruta de las bocas que lo saben disfrutar como él se merece: dejando que su turgente y voluptuosa textura nos domine...Y mañana a continuar con la dieta, si es que Spanair y los cielos lo permiten.

El comandante inicia la maniobra de descenso. Se adivina la islita a lo lejos. No se ven fuego ni humo por ningún lado. Ojalá hayan logrado acotar el incendio y se pueda apagar en pocas horas. Achamán no nos puede dar de lado. Mi padre Teide se recorta entre las nubes.

¡Qué lejos queda todo!¡Qué cerca estoy de todo!

(Texto escrito el 01/08/2007)