¿Por qué Clítoris-Clito?

Sois muchos y alguna que otra los/las que, en diferentes momentos y supongo que por distintos motivos, me habéis preguntando por las causas de mi nick y del nombre de este blog nuestro de cada día.

Quienes mantenéis conmigo, desde hace tiempo,una relación de amistad fuera de estas líneas,os aburriréis si seguís leyendo, porque ya os conocéis, a la perfección, el relato "erótico-festivo" que empezaré a narrar ya mismito. Así que rebuscad por otros foros, abrazad a vuestra pareja, lobotomizáos un poco con la caja tonta o encendedle una velita al inventor del aire acondicionado, en vez de seguir con la lectura.¡Qué me lanzo!

Hace casi ocho años que me adentré en la red de redes. Hasta entonces, el ordenador era un mero instrumento de trabajo de oficina, colegio y/o redacción. Pero he aquí que Cupido llamó a las puertas de mi corazón tinerfeño al mismo tiempo que lo hizo a las de un corazón canario-balear que vivía en Barcelona.

El dueño de ese corazón ya llevaba tiempo navegando, usando chats y demás vicios informáticos y, al ir a visitarle hasta la capital catalana para lo que todos podéis imaginar y no hace falta describir, me fui haciendo con los mandos de estos infernales aparatejos.

El caballerote de preciosos ojos verdes me empujó al uso y disfrute del MIRC y, poco a poco, la suprema analfabeta informática que era, fue aprendiendo a chatear y a descubrir que un chat es algo más que un "chato de vino" al que le falta la "o".

Pero después de pasar juntos unos días, la nena se regresaba hasta su islita y, de nuevo, volvía al silencio chatero: sin ordenador ni conexión en su hogar, como comprenderéis, hubiese sido necesario un milagro sobrenatural para lograr contactar con alguien.

Durante mi tercera visita a Barcelona y al dueño de los verdosos ojos, el susodicho ojazos me preguntó una tarde que me hallaba enfrascada en el canal #política del MIRC (¡qué vicios tan ocultos tengo, lo sé!::PP): "¿por qué no registras tu propio nick y, de este modo, tus amigos pueden localizarte sin problema alguno?. Abrí los ojos como platos, cesé el tecleo tridigital, le miré e, inocente de mí le contesté con un: "¿eso es posible?, ¿cómo se hace?".

Con su tranquila serenidad de siempre, me explicó el proceso mientras me observaba, tumbado, desde la propia cama.
Tenía claro cómo tenía que ser un buen nick: rotundo, fácilmente recordable, atractivo, provocador sin llegar a ser soez, simpaticón y, además, en mi caso, debía de ser absolutamente femenino. Así que, durante más de media hora, probé con todos los tipos y nombres de hadas, damas medievales y sirenas que recuerdo...Y nada: todos ya andaban pillados.

Por entonces, mi paciencia era mucho menor que la actual -y la de ahora tampoco es para tirar cohetes-, así que, "encochinada", le dejé el pilotaje a Rafa y, de pie, a su derecha, morruda y tristona, le observaba sonreir mientras era él quien continuaba probando y probando...Pero nada.

Finalmente, vi la luz al final del túnel y, como a cierto niño vikingo de dibujos animados, se me encendió una bombilla. Claro que, mi bombilla, era más picarona y traviesa que la del pequeño trenzudo.

-"¡Prueba con clítoris!", le casi grité.
Él se partía de risa y me replicó que era imposible que, precisamente ese nick, no estuviera registrado. Probó et voilà: estaba libre.

-"¡Rápido, registrámelo!", le apremiaba entre botes de contenta. Y así lo hizo.

Desde entonces, tanto en el MIRC, como en diferentes foros fui "Clítoris", "Clito" o "Clit_Hada". Con esos nombres he conocido a gente maravillosa y, también, me he ahorrado un tiempo precioso, pues en cuanto me abrían un privado con el saludo de rigor: "¿lo tienes o lo buscas?". Mi "ignore" se zampaba a otro nuevo interlocutor. De hecho presumía por tener uno de los ignores mejor alimentados de todo el MIRC.

Sin embargo, como pasa con todo por aquí abajo, vamos cumpliendo años y envejeciendo y llegó la época en que en el MIRC me sentía como la mamá que vigila a los niños desde el balcón de casa: me aburría sobremanera. Y un día de hace casi dos años, me dije: "¿qué será esto de los blogs que empieza a estar tan en boga últimamente?". Así que mi innata curiosidad me hizo investigar, buscar información, asomarme por diferentes lugares y, una mañana de otoño, di con La Coctelera y me decidí a instalarme por aquí.

Desde el principio tuve clarísimo el nombre que debía llevar el blog. Deseaba que a mis amigos les fuera fácil recordar cómo llegar hasta él y nada mejor, ni más sencillo que denominarlo: El Blog de Clito.

Así que ya sabéis los "lascivos" motivos por los que me hago conocer como "Clítoris" y la causa por la que el blog que entráis a leer se llama "El Blog de Clito"...

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.