Hoy vuelvo a dejar tus calles, tus plazas, tus mañanas grises y tus luminosas noches.
Hoy vuelvo a alejarme de tu abrazo, de tus susurros, de tus miradas y de tus silencios.
Hoy vuelvo a despegar de tu suelo amigo, de tus bulliciosas aceras, de tus mediterráneas playas.

Hoy, cuando más te quiero, cuando más te deseo, cuando más te extraño, he de relegarte a mi pasado, huyendo de mi presente y sin soñar en un futuro.

Mañana sé que lloraré tu pérdida al igual que hoy lo hago. Porque lo eres todo. Porque sin ti, no soy. Porque, a tu lado, he sido lo mejor y lo peor de mí misma.

Gracias por darte por completo. Gracias por acogerme con tus hermosos brazos abiertos de par en par. Gracias por respetar mis diferencias y por convertir mis errores en conocimiento y sabiduría. Gracias por enseñarme que, más allá de la ternura, sólo lo "ecéz" tiene cabida. Gracias por cuidarme, por mimarme, por hacerme reír y por acariciarme bajo tu mágico manto de amorosas lágrimas.

Gracias por amarme eternamente.

Sí, te dije que este domingo publicaría este video sobre Barcelona y te mentí. Barcelona es sólo la excusa para, ahora que me es imposible mirarte a los ojos porque las aceradas alas de un avión nos separan, repetirte una vez más que te adoro y que eres el amor de mis vidas.

Te amo, Rafa...Y siempre va a ser así...Hasta siempre, mi vida. Sé feliz.