¿TE ANIMAS A AUMENTAR LA LISTA CON LOS TUYOS?

Que toda nueva vida sea una vida querida y que tenga las mejores condiciones para su crecimiento y su educación puesto que, de esas vidas, dependen el futuro y el mañana.

Que nuestros mayores vivan su vejez de un modo digno y tranquilo, condiciones imprescindibles para afrontar la muerte con serenidad.

Que ETA deje las armas y sirva de ejemplo para todos los demás grupos terroristas. Porque la imposición de las ideas mediante las armas es tan absurda y tan imposible como el contar los granos de arena de una playa.

Que desaparezcan las minas antipersonas, las amenazas nucleares, bacteriológicas y químicas.

Que la violencia sea vista, una vez por todas, como el fracaso de la razón, del diálogo, el máximo error de toda cultura.

Que el hecho de que nos importe que una niña occidental quede atrapada en un pozo no implique que carezca de importancia que tres mil indígenas sean masacrados en cualquier selva sudamericana.

Que la ecología, el respeto y el amor hacia los animales y la naturaleza conformen una nueva asignatura en los colegios y centros de enseñanza y el cuidado de nuestro entorno una actitud diaria y normal en nuestras vidas, concienciándonos de que los recursos naturales son limitados y que nos pertenecen a todos.

Que se tome conciencia de que nuestro planeta no es más que otra bola giratoria entre un universo infinito de astros flotantes y que, todos, pertenecemos a esa inmensa aldea planetaria, sin que ello implique la desaparición de cultura alguna.

Que todo individuo adulto pueda decidir, libremente, cómo y cuándo morir. Más allá de creencias personales han de reinar el libre albedrío de cada cual y la libertad de decisión con respecto a la vida propia.

Que los niños y niñas no sean explotados como mano de obra barata ni como carne fresca de prostitución.

Que los medios de comunicación no sean una cortina de humo para desviar la atención de las claves importantes del sistema y que sirvan para educar y no para atontar y embrutecer a una sociedad que ya está bastante castigada.

Que la publicidad no mueva tantos billones y que no compre la cultura a su favor. Que para vender un coche no se prostituyan nuestra mitología, nuestros símbolos, nuestros valores más sagrados.

Que los cuerpos dejen de ser unas cosas para convertirse en un sentir. Que el cuerpo no tenga que soportar la pesada imagen social, la banalidad de las modas, la esteriotipada belleza y despierten a la sensibilidad, al movimiento, a la armonía y la salud.

Que el marcar cuatro goles sobre el césped no tenga más valor que el descubrir un nuevo conocimiento para la humanidad o los versos de un maravilloso poema.

Que el dinero no lo sea todo. Que no se puedan cuantificar un bosque, un río o una selva por su rendimiento maderero o energético, porque perdiendo el alma del mundo perderemos nuestra propia alma.

Que nos demos cuenta, al fin, de que esta vida es una nueva oportunidad, un nuevo regalo para realizarnos como personas y para engrandecer la humanidad de la que participamos. Que nadie será verdaderamente feliz mientras haya un niño que muera de hambre, un enfermo desatendido, una persona en algún lugar torturada por sus ideas.

Que los malos momentos de este ultimo año nos sirvan como enseñanza y, a través de ese aprendizaje, nos convirtamos en mejores personas para los demás y para con nosotros mismos.

Para los que miráis y no escribís: ojalá un día podáis vencer esa vergüenza y las musas os susurren al oído palabras que, después, podamos leer todos...¡Mirones!

Para los que escribís y no os conozco: que sigáis encontrando motivos para entrar una y otra vez ,porque es genial la sensación que tengo cuando os leo...¡No desaparezcáis!

Para los que escribís y sí os conozco: ¿qué voy a deciros que no sepáis ya?...¡Gracias por quererme un poquito!

Aquí os dejo el video del domingo, como cada semana. Supone el complemento "perfecto" a las líneas que le anteceden. Os aviso de que muestra algunas escenas muy fuertes que pueden herir sensibilidades, pero, a veces, es imprescindible contemplar la realidad de frente, por dura que sea y por mucho que los ojos se te aneguen de lágrimas.