EL REGRESO DEL CAPITÁN TRUENO
50 AÑOS DESPUÉS, EN UNA EDICIÓN PARA COLECCIONISTAS
Víctor Mora presentó ayer la recopilación de cuatro aventuras del Capitán Trueno que no habían vuelto a ver la luz desde julio de 1956. Le acompañaba el ministro de Justicia, Fernando López Aguilar, que ha escrito el prólogo del libro.
Conmemorando el 50 aniversario del personaje, se edita este volumen que, leído en horizontal y con forma de almanaque, contiene la publicación original en bicolor y la actualizada, en la que se han limpiado impurezas gráficas y mejorado algunos elementos como los colores o los fondos.
Visiblemente emocionado, Mora ha evocado cómo con 26 años su Barcelona natal se le quedó pequeña al toparse sus inquietudes juveniles con los escollos de una España de posguerra, en la que tuvo que sortear los obstáculos de la censura. Así, tal y como expone el diario El Mundo ,ha contado que debió situar las aventuras del altruista Capitán en el extranjero: "sabido era que en España no había dictadores, ni malvados, ni gente que pasaba hambre", ha ironizado el autor, que aprovechó el personaje para curarse de las represalias sufridas durante el franquismo.

Caricatura dibujada por el ministro López Aguilar durante la rueda de prensa
El creador del valeroso guerrillero ha tenido palabras de recuerdo para Miguel Ambrosio Zaragoza, Ambrós, el padre gráfico de las historias, y que aportó la constante sonrisa del Capitán Trueno, unas inolvidables portadas llenas de colorido y las caras de personajes como el fiel Goliath, el aprendiz Crispín o la enamorada Sigrid. "Nunca imaginamos que pudiera convertirse en el mito que hoy representa. El éxito es de ambos", ha declarado Mora.
López Aguilar, por su parte, se ha mostrado encantado y agradecido de formar parte de este edición-homenaje a través de un prólogo en el que cuenta cómo disfrutaba de niño la cita semanal con el héroe, en las ediciones tan discutidas y discutibles de entonces. "Es una referencia icónica de la época", ha afirmado el ministro, "porque era una sociedad cutre y opresiva, pero en la que había personajes que intentaban respirar, como el Capitán Trueno".
Asimismo, Aguilar ha destacado el espíritu revolucionario del personaje que siempre se situaba del lado de los parias, y que "cumple una función libertadora ayudando a los oprimidos a rebelarse".
A ver si me puedo hacer con uno de esos ejemplares porque, aunque yo era más de Mortadelos, Tintines, Asterixs y Don Mikis, algún que otro ejemplar de El Capitán Trueno, El Guerrero del Antifaz y El Jabato (que me apasionaba), vueron devorados por estos ojitos.






























































































