El veterinario que grabó el video del apaleamiento a un perro pide "protección policial"

De nuevo "20 Minutos" me trae la continuación esperada a la noticia de estos días.

Según se explica en el propio diario, el denunciante, además de sorprendido y asustado, se siente, sobre todo, abrumado tras grabar una de las brutales palizas que Juan Lado, un vecino suyo, infligía "de manera constante" a sus perros.

El animal falleció semanas después "durante una intervención", aunque según ha informado la asociación protectora de animales El Refugio, "no consta en el expediente del Seprona que el animal muriera por la paliza"

El particular "calvario" de Federico Real comenzó en junio de 2004, fecha en la que captó las imágenes de Lado apaleando al pastor alemán y en la que denunció los hechos ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona). "Se me hacía difícil soportar durante más tiempo los chillidos lastimeros de los pobres animales (...), tenía dos formas de encauzar el problema, mediante la agresión o a través de los tribunales", ha reconocido el veterinario.

La multa de 6.000 euros que Lado tuvo que pagar por apalear a su can significó el pistoletazo de salida de sus desavenencias.

Este es Juan Lado, el agresor del pobre perro

A partir de ese instante, Real comenzó a sufrir destrozos en su casa, a recibir amenazas e, incluso, a ser agredido. Pero la gota que colmó el vaso fue la muerte de Karpin, un galgo blanco del veterinario que, de manera sospechosa, murió "con fuertes convulsiones y sufriendo un dolor atroz". Ante las sospechas de que su perro hubiera sido envenenado, y teniendo en cuenta los precedentes, Real procedió a denunciar a Lado por faltas -juicio que tuvo lugar antes de ayer-.

Lo que ha sucedido después, lleva recorriendo todas las televisiones del país desde principios de semana.

Un grupo de unos 40 vecinos de la localidad insultaron y amenazaron al veterinario a la salida del juicio, hasta el punto de tener que salir escoltado por la policía del juzgado, como os explicaba ayer.

Así y todo, el veterinario quiere dejar clara una cosa: "cuarenta energúmenos no representan en absoluto a la parroquia de Aguiño, ni mucho menos a Ribeira ni a Barbanza, ni a Galicia (...), he recibido miles de muestras de cariño y solidaridad desde toda España".

Sin embargo, pese a todo este dolor, hay algo positivo que extraer de este maldito suceso: la repercusión que han tenido las salvajes imágenes grabadas por Real parecen estar dando sus frutos.

Según publica La Voz de Galicia, la Consellería de Medio Ambiente ha anunciado que está elaborando una nueva normativa sobre la protección de animales domésticos y salvajes en cautividad. En virtud de estas nuevas normas, se podrá inhabilitar temporal o totalmente a los autores de agresiones graves o muy graves, de forma que no puedan tener ningún animal el tiempo que dure la suspensión del derecho.

Personalmente me parece una soberana majadería, un lavarse las manos, políticamente hablando, para quedar bien ante la opinión pública. ¿Para cuándo penas de prisión?