AUMENTAN A TRES AÑOS DE CÁRCEL LA CONDENA DE FARRUQUITO

Acabo de leer la noticia en diversos medios digitales y no he podido esbozar más que una leve sonrisa, puesto que la condena me sigue pareciendo irrisoria.

La Audiencia Provincial de Sevilla ha aumentado de 16 meses a tres años la condena para el bailaor Juan Manuel Fernandez Montoya "Farruquito" por haber atropellado mortalmente a un hombre. Se le ha condenado a cumplir dos años por un delito de homicidio imprudente y uno más por otro de omisión del deber de socorro. Además, fija una indenmización de 102.483 euros para la viuda de la victima y de 16.550 para los padres del fallecido, Benjamin Olalla, de 35 años.

Es necesario recordar para los que lo habéis olvidado o para los que desconocéis este caso, que Farruquito mintió antes, durante y después y trató, por todos los medios, de ocultar la verdad.

La sentencia original del juzgado penal 8 de Sevilla considera probado que "Farruquito" circulaba a 80 kilómetros por hora en una calle limitada a 40, que se saltó un semáforo en rojo antes del atropello y "alguno o algunos" al huir y que, además, conducía su coche BMW "sin el deber de cuidado que le era exigible" debido al suelo mojado y a la existencia de un paso de cebra.

La víctima, Benjamín Olalla, de 35 años, falleció tras ser atropellado por "Farruquito", que entonces no tenía carné de conducir, ni seguro de su coche BMW, el 30 de septiembre de 2003 frente al polideportivo San Pablo de Sevilla cuando salía de hacer deporte.

Tras atropellar a Benjamín Olalla, que salió lanzado por los aires y cayó a una distancia de 13 metros y medio, el bailaor y su acompañante J.R.S. huyeron del lugar "eludiendo el mínimo deber de solidaridad, sin atender, preocuparse o auxiliar a la persona que había sido lanzada por los aires" y lo hicieron "a gran velocidad, saltándose otro semáforo en rojo y sin siquiera realizar una llamada telefónica a los servicios sanitarios", según el fiscal.

A continuación, "ocultó el vehículo en una casa de su propiedad con una clara intención de eludir la acción de la justicia" y en unión de su tío A.F.F., su amigo O.B.P. y los policías nacionales B.R.M. y J.M.A.H. "decidieron entre todos ocultar el coche y llevarlo a un taller de Málaga" para ser reparado.

Vamos, un dechado de virtudes el tal "Farruquito". Me pregunto para cuándo se instaurarán en este país nuestro la cadena perpetua con trabajos forzados para determinados delitos y el cumplimiento íntegro de las penas para otros, como puede ser éste. Pero penas ejemplarizantes, por favor, no meramente anecdóticas, que ya es que "dan vergüenza".

¿Cuándo falleció la Justicia?...Porque algo huele a podrido, din duda alguna y no es en Dinamarca.