EL ARCA DE NOÉ

"Voy a arrojar sobre la tierra un diluvio de aguas que exterminará toda carne que bajo el cielo tiene un hálito de vida. Cuanto hay en la tierra perecerá. Pero contigo haré yo mi alianza; y entrarás en el arca tú y tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos. De todo viviente y de toda carne meterás en el arca parejas para que vivan contigo; macho y hembra serán. De cada especie de aves, de ganados y de reptiles vendrán a ti por parejas para que conserven la vida"...(Génesis 6, 16-21).
Esa es la advertencia bíblica de Yahvé a Noé. ¿Hubo un diluvio de verdad?. ¿Pudo existir un arca que albergara toda la vida?. Lo que es indudable es que el aviso del Diluvio se encuentra repartido por diversas culturas en diferentes contextos históricos.

"Destruye tu casa y construye una barca, abandona todas tus pertenencias y ve en busca de la vida, deja atrás los bienes materiales y salva tu alma...Destruye tu casa, te digo, y construye una barca con sus dimensiones en la justa proporción con su anchura y longitud en armonía. Instala a bordo de la barca la semilla de todos los seres vivos".
Este pasaje sin embargo pertenece al más antiguo de los relatos existentes de toda la humanidad: la historia de Gilgamesh, antiguo rey Sumerio. Ha llegado hasta nosotros a través de miles de tablillas de arcilla rescatadas por los arqueólogos en Irak y están datadas en el tercer milenio antes de nuestra era.

El arca de Gilgamesh también sufre las lluvias que inundan la Tierra hasta quedar varada en un "Ararath" irakí: (...)"A una distancia de catorce leguas apareció una montaña y la barca embarrancó allí: quedó atrapada en la montaña de Nisir"(...)

Exactamente igual que hizo Noé, el héroe Sumerio soltó una paloma tras embarrancar: (...) "pero como no halló lugar donde posarse, regresó. Luego solté una golondrina; ésta se alejó volando, pero al no hallar donde posarse también regresó. Solté después un cuervo, el cual al comprobar que las aguas habían retrocedido comió, revoloteó sobre la barca, emitió unos graznidos y no regresó". (...)

Es muy probable que la historia de Noé sea una versión más moderna del relato de Gilgamesh, asimilada por los antiguos judíos en su estancia en Asiria y reconvertida a su propia fe. Sin embargo, existen otros muchos relatos sobre el Diluvio. Y lo que es más importante: en otras culturas supuestamente no relacionadas.

En el conocido como "Vaticano-Latin Codex", una de las pocas colecciones documentales Aztecas que se conservan se recoge la historia del mundo según este pueblo. Dicha historia se dividiría en Edades de las que la última acabó con un gran diluvio a manos de la diosa del agua "Chalchiuhtlicue".

Por otro lado, en Colombia, los indios Chibchas también poseen el recuerdo de una gran inundación.

En Ecuador serían dos hermanos los que escaparon de perecer ahogados al subir a una alta montaña. En Perú fue una llama la que advirtió de la catástrofe y otros pueblos sudamericanos como los Araucanos y los Yamana de Tierra de Fuego comparten tradiciones similares.

Pero es que en América del Norte sucede lo mismo. Entre los indios Inuit de Alaska existe la leyenda de un gran diluvio que se extendió por toda la Tierra. Del mismo modo, los Luisenos de Baja California, los Dakotas e incluso los Chickasaws aseguraban que el mundo había sido destruído por el agua.

Mas si cambiamos de continente y nos acercamos al asiático, ¿qué nos encontramos?

En el bosque tropical malayo, los Chewong también creen en el Diluvio Universal y en Laos existe la leyenda de unos seres llamados "Thens" que provocaron el fin de una era por medio de un diluvio del que sólo se salvaron tres grandes hombres y varias mujeres a bordo de una embarcación. Asimismo los Karins de Birmania poseen unas tradiciones muy parecidas y en Vietnam además se especifica que esos hermanos, hombre y mujer, iban acompañados de una pareja de cada especie animal.

Hay que recordar también que en la mitología griega, antes de que occidente se dejase influir por la tradición judeo-cristiana, se insiste en varios cataclismos debidos a inundaciones apocalípticas.

Según la leyenda, Zeus mandó destruir a toda una humanidad que vivió como dioses y, tras esa civilización -curiosamente la cuarta raza, como apuntan las leyendas aztecas- llegó la quinta humanidad del planeta: la nuestra.

De hecho, como recordaréis, la leyenda de la Atlántida, recogida por Platón, también se refiere a la desaparición de toda una civilización al ser engullida por las aguas.

Pero es que incluso en la India védica encontramos a un héroe llamado Manú que, avisado por Visnú de que iba a desencadenarse un diluvio, recibe una gran barca que el mismo Visnú le envía. Allí le ordena instalar a una pareja de cada especie y las semillas de cada planta y que, finalmente, él mismo suba a bordo.

Hasta en el Egipto faraónico se recoge dicha leyenda. En un texto funerario conservado en la tumba del Faraón Seti I, por ejemplo, se habla del Diluvio. Los motivos de semejante cataclismo aparecen reflejados en el capítulo CLXXV del Libro de los Muertos, en el cual el dios Toth sentencia: (...) "voy a destruir todo cuanto he creado. La Tierra se hundirá en el abismo por medio de un diluvio y su superficie aparecerá lisa como en tiempos pretéritos"(...)

En total se han recopilado unas 500 leyendas referentes a un Diluvio Universal.

Para la ciencia moderna también existió un gran diluvio. Se han encontrado pruebas en fósiles además de estratos geológicos que evidencian la existencia de una inundación de carácter casi global. Se supone que después de miles de años de era glacial, por alguna razón desconocida, se produjo una descongelación anormalmente rápida que produjo crecidas e inundaciones inmensas, acabando así con la mayoría de la incipiente Humanidad. Los supervivientes quedaron tan marcados que el suceso fue transmitido de forma oral hasta convertirse en un hecho legendario.

Pero si de verdad sucedió el Diluvio, ¿existió también un arca?

"Y Yahvé dijo a Noé...Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura , y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso abajo, segundo y tercero".(Génesis 6: 14-16)

Como para la mayoría de estudiosos un codo equivale a 45 centímetros, tendríamos una nave de 135 metros de eslora, por 22,5 metros de ancho y 13,5 metros de alto. Exacta a la réplica que tenéis sobre estas líneas. Desde luego, un barco enorme, colosal, el mayor de los construídos hasta la aparición de los barcos de metales. Pese a ello, ¿habría sitio suficiente?

El arca contaría con un total de 9.000 metros cuadrados y 45.540 metros cúbicos, equivalentes a 569 vagones de trenes de mercancías modernos. Tenemos que tener en cuenta que no hace falta meter a las parejas de animales anfibios y marinos y que, posiblemente, la mayoría de insectos y de gusanos habrían sobrevivido perfectamente sin tener que hacer uso del arca. De tal modo que con unos 35.000 animales se podría cumplir la misión divina, aunque el Doctor Woodmorappe demostró que con 2.000 los tipos principales estarían más que cubiertos. Claro que si se trata de ser misericordiosos y salvamos a todos los especímenes posibles, habría que cargar con unos 50.000 individuos de entonces.

Como no todos son animales tan enormes como un elefante e incluso no tendrían por qué ser adultos, tomaremos como tamaño medio el de una oveja. De este modo se llenaría tan sólo el 37% de la capacidad total del arca, dejando el resto para comida y espacio vital.

Pero eso sí, para la recolección de tanto bicho, su ordenamiento y su cuidado, sí que habría sido indispensable la ayuda divina y que los animales permanecieran en un estado de letargo. Porque con sólo ocho personas al cargo parece imposible sacarlo adelante.

De modo que, ya sabes, todo parece apuntar a que sí se produjo el Diluvio Universal y a que existieron uno o varios Noés. Pero está claro: tú tienes la última palabra sobre lo que deseas o no deseas creer.