Sudorosa, cuando la noche ya cae oscura y asfixiante sobre mis hombros, una gota que resbala por mi espalda me descubre, una vez más, soñando despierta. No sé por qué pero, últimamente, me espía, acecha y rodea todo lo relacionado con el término soñar.

Regresan los sueños de ayer que creía perdidos del todo en un recodo del camino, en una curva del sendero.
Aparecen nuevos sueños convertidos en renovados eslabones de la cadena de los "y si fuera posible".
Vivo impredecibles y estimulantes sueños, una vez dormida, mecida por la artificial brisa que escupe el ventilador frente a mi cuerpo.
Me recreo creando imaginativos sueños cuando el silencio me arrastra a mirar por mi ventana.

Desde hace unos días, los sueños incluso bullen por este blog que, una vez más, se transforma en el blanco lienzo al que dotar de vida a través de sentimientos con forma de palabras. Puede que nunca nos hallemos despiertos salvo cuando soñamos. ¿Habéis sopesado alguna vez la posibilidad de que seamos personajes de una mente que sueña? Seguro que sí. La idea no es nueva.

¿Y si todo lo que nos ocurre depende de las propias vivencias, de los sueños de otro ser? Dependiendo de lo que el Sumo Soñador haya cenado, por ejemplo, te tropezarás y romperás una pierna o conocerás al amor de tu vida. Podría ser posible, ¿no crees?.

Más de una vez te habrá pasado que sientes que un momento determinado ya lo has vivido. Eso que, comúnmente se denomina "déjà vu". ¿Existe la posibilidad de que ese instante no sea más que una reflexión del subconsciente del Sumo Soñador al repetir un determinado sueño? ¿Por qué no?

Cada día nuestro podría ser un sueño de esa Mente Suprema. Cada año que cumplamos vendría a ser cada una de las distintas fases de su soñar. Cada una de nuestras vidas, el conjunto de aventuras oníricas recorridas durante una de sus noches por la psiquis que nos crea.

¿Habrá un sólo Soñador Supremo o existirán varios? Y si son varios, ¿cuántos serán?: ¿unos cuantos? ¿Decenas? ¿Centenares? ¿Miles? ¿Millones?

Dependerá de que pertenezcas al sueño de un Sumo Soñador con mayor o menor insomnio que tu vida sea más o menos larga. Dependerá de que aparezcas protagonizando el sueño de un Soñante Máximo con una vida más o menos plena para que la tuya sea más o menos rica y feliz.

Ya lo dijo Pedro Calderón de la Barca hace unos cuantos años: "¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son."

La abotargante calidez nocturna convierte en un erial la plaza frente a mi ventana. Mi Sagrado Soñador debe de haber zampado demasiado durante la cena pues, pese a que sabe perfectamente que el calor me daña muchísimo, me está sometiendo a unas demasiado elevadas temperaturas. Sonrío mientras descubro que mis ojos escudriñan el negro cielo.

¿Estás ahí? ¿Duermes? Mejor no te despierto que quiero seguir soñando.