...EL PATETISMO
Llegó el verano y con él aparecen las hordas ciudadanas infestando hasta el último rincón de la playa. Familias enteras peregrinan en busca de ese metro cuadrado de arena donde reposar sus soberanos traseros a la caza de ese justiciero rayo de sol que les ponga aún más negros que Luisita, su vecina del quinto que, tras ahorrar todo el invierno, se ha montado en un jumbo hacia Punta Cana.
La abuela con las cremas, su vaporosa bata y sus lonitas blancas. El abuelo con la sombrilla, el transistor, los shorts azules de hilo y su gorrita de marinero. La madre, con periódico y revistas, embutida en su bañador requintado, intentando disimular las lorzas invernales. El padre, metiendo barriga cada vez que una alemana se cruza con él y cargando con la nevera portátil, que conserva fresca la inevitable sandía. La niña con su MP3 al cuello y su minúsculo bikini, luciendo su recién estrenada pecholanidad de silicona, ganada gracias al fenomenal fin de curso escolar realizado. El niño armado con la pelota, la pala y el cubo, ávido de arena con la que rebozarse y salpicar a todo aquel que ose situarse a menos de 5 metros de él. Y, por supuesto, como no podía ser menos, tía Blanca: la hermana soltera de mamá a la que intentarán encontrar ligue, un año más, entre los diversos y típicos especímenes masculinos que pululan alrededor de la paella de chiringuito y/o buffet.
Llegó el verano y con él los 30 grados a la sombra. Los abanicos y aires acondicionados. Los sudores y hedores varios. Las quemaduras en hombros y mejillas. Los insectos y sus picaduras. La sangría, la rubia de verano y los ingleses borrachos. Los incombustibles concursos de Misses y Misters. Las camisetas mojadas. La falta de intimidad que rompen las ventanas abiertas de par en par. Las voces altas. Las sandalias que descubren callos, durezas y demás singularidades podológicas. El abandono de animales domésticos.
Llegó el verano y con él las más que olvidables canciones del ídem que, una y otra vez, del modo más machacón posible, atacan nuestra sesera y nuestra paciencia a todas horas. Los helados que se derriten y te embadurnan mano, antebrazo y camiseta. Los cortes de digestión, los ahogados, las intoxicaciones y las urticantes medusas. Las fiestas nocturnas en la playa, donde el diurno chiringuito se transforma en improvisada discoteca repleta de playboys de arena dorada y divorciadas cuarentonas.
Llegó el verano y con él los montes superpoblados de inexpertos excursionistas cargados de carbón, tinto y gaseosa, cigarrillos y radiocassette, poniendo en peligro la flora y la fauna por el simple placer de elaborar y jamarse la tortillita de turno. Los cámpings atestados de tiendas de campaña, minitelevisiones y peste a fritanga. Las hormigas que devoran la ensaladilla. Las terribles fiestas a base de cabras lanzadas desde campanarios y de toros embolados. Las zumbantes abejas y avispas. Los ladrones de pisos y casas. Los coches recalentados. Las bicicletas sin casco.
Llegó el verano y, con él, yo opto por enclaustrarme hasta que la caída de las hojas y el frío viento, la fresca lluvia, las playas desiertas, los bosques vacíos, los días cortos, la húmeda niebla en el barranco, la ropa de abrigo, el caldo de verduras, las ventanas cerradas, la gente callada, la calidez de una buena lectura junto a una estufa y el aroma de un cremoso capuccino, me confirmen que no existe mayor placer que unas vacaciones fuera de la temporada veraniega.








¡Joder! ¡Qué razón tienes!
Creo que me voy a suicidar hasta Octubre.
Lo siento pero no me atraen nada las playas abarrotadas, por muchas pechugas que puede ver. ¿un prado verde? ¿un bosque frondoso? ¿una blanca cumbre? ¿un verde valle? ¿una costa del norte? o ¿una playa desierta?. Llámenme antisocial, pero las vacaciones son para descansar y dejar el estres, ¡que ya echaremos de menos la ciudad!.
Ciao Clito.
Besos relajados
Leyéndote he estado a punto de aborrecer el verano pues me has hecho entrar en una espiral de situaciones angustiosas que para qué.
Pero aunque soy preferentemente otoñal o invernal, hay que reconocer que el verano también nos deja cosas buenas que tu seguro conoces aunque no las menciones.
Eso sí, si alguna vez tengo que argumentar contra el verano te cojo el post sin permiso eh ?
Un beso ( refrescante )
Dadá yo me sumo en un estado letárgico-mareo-asfixiante de lo más "bucólico y alentador".:::(((
Si por mí fuera, me sometería a una cura de sueño hasta Noviembre. ¡Qué pesadez de estación!
Cuando me toque el euromillón viviré en un invierno perpetuo: de Mayo a Octubre, a mi casita del Lago Ranco en la décima región chilena y ¡¡¡a disfrutarrrrrr!!!.
Jejejeje
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TuPeGB, ¡¡¡¡sí , soy antisocial!!!! ¿Y qué pasa?...:::PPP:::)))
Paso de muggles, yo a lo mío.
Ciao, mi niño.
Besitos asfixiantes*************
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Lestat, te aseguro que he estado pensando, de un modo consciente, sobre las cosas positivas que, a mí, me aporta el verano y sólo he encontrado tres:
-Las ciudades se vacían.
-Las granizadas de limón.
-Las sandías.
Frente a ésto, me encuentro con lo de más arriba y con mucho más (picores, sarpullidos, dolores de cabeza, mareos, etc, etc). ::::((((
Así que el veranito, te lo regalo envuelto en papel de celofán.
Un beso invernal
mal de muchos, consuelo de tontos.
(pero consuelo al fin)
no está mal saber que ciertos males no son endémicos del sitio donde uno vive. acá, el frío es el que está llegando, pero en cuanto viene el calorcito, ocurre todo lo que has comentado.
y tal vez, ma aún. pero creo que si te hubieras tomado un rato mas, habrías continuado decribiendo mas atrocidades playeras.
es probable que el exceso de hormona tiroidea (producto de la hiperactivación de la glandula pineal) sea responsable de los exabruptos cuasi homerosimpseanos.
yo, en verano, me quedo escuchando a vinicius y a tom jobim, bebiendo algo fresco, imaginando una playa inexistente, autorecluído (cuando puedo, viajo alla donde pueda estar solo).
besitos
Peperina, lamentablemente, la mayoría de males son intrínsecos al ser humano, con lo que lo llevamos fatal a la hora de intentar erradicarlos. Ojalá dependiera de un lugar geográfico, del tiempo climático o de la órbita del Halley, jejeje: sería mucho más fácil cambiarlo si la causa fuera alguna de las expuestas;):).
Tienes toda la razón: si hubiese dedicado un poco más de tiempo al artículo hubiese descrito muchas más atrocidades veraniegas, pero precisamente los malestares físicos propios por culpa de esta asquerosa temperatura, me obligaron a finalizarlo cuando lo hice.:(
Lo de "los exabruptos cuasi homerosimpseanos" me ha encantado, jajajajaja, me he partido de risa con ello. Me quedo el término para alguna que otra ocasión;):).
Besitos, suertudo disfrutador del invierno austral:)******
Pues yo voy a variar un poco de tanto montañero de boquilla, ya que luego llegan todos con un bronceado a lo Harrison Ford que tira para atras.
A mi me encanta la playa, y en verano.
Odio el calor si estoy en Madrid, pero en la playa, si me pilla un dia nublado, me pillo un cabreo de aquí te espero.
Tengo un objetivo y se que lo voy a cumplir. Si no lo he hecho ya es por la tiirria que le tengo a los aviones (creo que son 16 o 17 horas).
Pero tengo que ir a Hawaii como sea, mas tarde o mas temprano, pero iré.
No me voy a quedar sin bañarme en esas playas, sin windsurfear con los mejores maestros del mundo y sin cenar en un luau.
Me han dicho que antiguamente un luau podía durar semanas.
Imaginate semanas comiendo y bailando en la playa sin parar.
Vamos, eso no me lo pierdo yo.
Siiii, ya se que Canarias está muy bien, pero es que ya he estado, y en muchos otros sitios que también lo estan.Pero yo quiero ir a Hawaii, ea.
Qué me vas a contar... vivo en Marbella y trabajo en un hotel... Soy la primera persona y la última que ven los clientes que se hospedan...ya sabes de que trabajo...
Tengo que aguantar todo lo que has puesto arriba y más... pero ahora no viene al caso... (Te invito a que leas algo de éste otro blog donde escribo...)
Aunque a veces, ves la sonrisa de las personas al marchar y el hasta el año que viene... sincero... dejando ver que han disfrutado y que, a lo mejor, tu has tenido algo de culpa....
Admirador, me encanta que te encante, jeje, pero si yo siguiera tus pasos en semejante "encantamiento", como mínimo me pasaría unas cuantas horas en el servicio de urgencias del hospital más próximo a la playa en cuestión.;)... Y no es coña.
Supongo que si eres "windsurfista" habrás estado en Fuerteventura y en El Médano (Tenerife);).
Si tienes ese sueño, recuerda que lo único necesario para que lo soñado se transforme en realidad es que te despiertes.;)
Y manda alguna postalita, jeje.
Besitos atlánticos...
PD: Estoy con el memorandum y creo que podré con ello. Si lo consigo, tendrás un regalito;):).
Señor Marqués, trabajar para el público es siempre muy fastidioso y exigente y, si encima, como es tu caso, lo haces en un lugar donde los demás se divierten, peor aún. Así que, ánimo y paciencia, que ahora te llega la época de mayor esfuerzo.
Me pasaré por tu blog, segurito que sí.:)
Clito, prueba a jugar a este juego, se titula "la fuga del Omaíta"
y consiste en lo siguiente:
Que si ves la familia al completo, con la suegra y su maxibañador pernero, la nieta y el minibiquini evasor, la madre con la tartera con el filete empanado, el padre cervecero con la sombrilla, la nevera y el transistor...huye, aprovecha esas horas para dormir, leer, bloguear o hacer la colada. Lo mejor, cambiar el horario y haber salido el día anterior.
Bajar a la playa a las 2 cuando los Omaítas se van a pegar el homenaje, comer a las 6, bajar a la playa a ver la puesta de sol que como refresca los Omaítas se han ido a preparar la cena o a bañar a las criaturas. Pedirte una cerveza o un mojito y relajarse hasta las 22.00. Irse a casa a duchar tranquilamente y cenar a las 24.00. Irse a un concierto, salir y acostarse tarde o simplemente quedarse leyendo un rato...
En definitiva, los Omaítas son muy predecibles hacen todos lo mismo...solo tienes que retrasar tu reloj un par de horas y la playa estará desierta, los chiringuitos vacíos, y el calor será más fácil de llevar con un buen aire acondicionado.
Por si te sirve... (es cierto que tampoco suelo veranear en el Mediterráneo, dónde todo ésto es más dificil de conseguir).
Eso sí si queréis disfrutar del paisaje de la primera escena del Madrid de "Abre los ojos" tenéis que venir en Agosto, la ciudad parece un decorado.
Besotes fresquitos!!!!
Srta Honeychurch, jajajaja, ¡qué gracia!, jajajaja.
Muchas gracias por la ocurrencia. ;)
Si no me estuviese prohibida la práctica de tomar bronce -soy alérgica a la luz solar- sobre todo en estas épocas; si no fuese abstemia y si no estuviese en contra de los aires acondicionados (a veces doy asco de la vida tan sana que llevo, lo sé, jajajaja), lo pondría en práctica.
Lo de los horarios sí que lo practico. Tengo la suerte de poder disfrutar de las noches y de dormir durante horas diurnas. Así que, en cuanto llegan los calores, me suelo ir a mumir sobre las 10 de la mañana y me levanto sobre las cinco de la tarde.;)
Pues fíjate que, entre el 87 y el 93 viví en Madrid, pero nunca os he visitado en Agosto. Durante los veranos me volvía a mi islita. Claro que, en Agosto, tendría que vivir en remojo las 24 horas o ser siamesa adosada por la cadera de una torreta ventilador, jajajaja. Madrid en Agosto tiene que ser la antesala al infierno.:(
Un besote y feliz veranito, jejejeje:)