6-06-2006: ¿el día de la Bestia?
¿Qué harías si el Fin del Mundo ocurriese en las próximas 24 horas?
Desde hace un rato nos hallamos viviendo el llamado "día de la bestia". Hoy, 6 de Junio del año 2006, muchos se persignarán cada vez que recuerden la fecha en cuestión.
Parece ser que, durante semanas, por la red han corrido bulos, maldiciones varias y mails preapocalípticos, avisando de toda suerte de desgracias que sucederán durante las próximas horas. Pero, ¿qué de cierto hay con respecto al 666? Si me permitís, plantearé a continuación diferentes cuestiones con relación al "número de la bestia".
La segunda bestia del Apocalipsis, más conocida entre la gente por su cifra "666", ha sido causa de confusión motivada por la ignorancia bíblica, alentada además por las espectaculares producciones cinematográficas que gustan de tocar este tema con toda libertad.
El Libro de la Revelación, o Apocalipsis de Juan, corresponde precisamente al género literario “apocalíptico”. Este género floreció en la literatura hebrea desde el siglo II a.C, hasta el siglo II d.C.

La apocalíptica depende de la literatura profética y de la sapiencial. Pero a diferencia de la literatura profética, donde el elemento esencial es “la palabra”, en la apocalíptica el elemento esencial es “la visión”. Otra característica del género apocalíptico es el uso abundante de símbolos.
La estructura de un Apocalipsis se da siempre en estas tres fases:
-Una etapa de opresión al Pueblo de Dios.
-Una etapa de castigo y destrucción del enemigo.
-Una etapa de liberación, victoria y dominio del Pueblo de Dios.
Los Apocalipsis son desarrollados en una época de opresión. En el caso concreto del Apocalipsis de Juan, éste fue escrito en el año 95, según se piensa. En ese tiempo, Domiciano exigía el “culto imperial” aún más que sus predecesores Vespasiano y Tito. Es en este contexto histórico donde debemos buscar el verdadero significado de los simbolismos empleados por Juan.

Todos los números utilizados en el Apocalipsis tienen un significado específico. Conocerlos ayuda a entender los símbolos del texto. Así, por ejemplo:
.-El 2 se utiliza para dar solidez, para reforzar. Por ejemplo: dos testigos, dos cuernos.
.-El 3 significa perfección.
.-El 6,uno menos que el 7, significa imperfección.
.-El 7 personifica la plenitud
.-El 666, tres veces seis, es decir la perfecta imperfección, la imperfección total.
El autor del Apocalipsis se da a conocer como Juan (1, 1.4.9; 22,8), un hombre que debido a su fe cristiana sufría el exilio en la isla de Patmos, una colonia penal de Roma.

Pese a su nombre, es difícil pensar que el autor de este libro sea Juan el Apóstol, o el mismo (o los mismos) autor/es del cuarto Evangelio o de las cartas joaninas. Él mismo no habla de sí como del apóstol ni como autor de estos textos. Algunos Padres de la Iglesia lo identificaron con el apóstol, seguramente por la afinidad del nombre, incluyendo a Justino, Ireneo, Clemente de Alejandría, Tertuliano e Hipólito. Sin embargo, otros como Eusebio de Cesarea, Cirilo de Jerusalén e incluso Gregorio Nacianceno y Juan Crisóstomo, negaron este hecho.
El vocabulario, la gramática y el estilo hacen dudoso que el Apocalipsis fuera compuesto por las mismas personas responsables de los demás textos neotestamentarios firmados por “Juan”. Por otro lado, existen similitudes lingüisticas y afinidades teológicas con el cuarto evangelio que hacen suponer que el autor del último libro de la Biblia bien pudiera haber sido discípulo de Juan el Apóstol.
Con respecto a la segunda Bestia, la surgida de la tierra, la portadora del 666, el Apocalipsis se refiere a ella como “el falso profeta”, que está al servicio de la primera Bestia. Entendiendo que la primera bestia es el Imperio Romano, resulta evidente que aquellos que no adoran a la primera bestia son los cristianos, quienes desacataban el mandato del Culto Imperial que implicaba adorar al “Divus Caesar” y a la “Dea Roma”.
INTERPRETACIÓN DEL TEXTO
Vi luego otra Bestia que surgía de la tierra y tenía dos cuernos como de cordero, pero hablaba como una serpiente.
El cuerno es símbolo de autoridad en el Apocalipsis. Vemos que aquél que está simbolizado por la Bestia de la tierra tenía dos cuernos, es decir, se trataba de alguien con suma autoridad.

Ejerce todo el poder de la primera Bestia en servicio de ésta, haciendo que la tierra y sus habitantes adoren a la primera Bestia, cuya herida mortal había sido curada.
Comprendiendo que la primera Bestia es el Imperio Romano, es fácil entender que la segunda Bestia es el símbolo apocalíptico de un ministro de Roma. Se puede pensar pues, que se trata de un emperador. Un emperador que tenía la misión del Imperio de asegurar su legendaria extensión territorial “haciendo que la tierra y todos sus habitantes adoren a la primera Bestia”.
Realiza grandes señales, hasta hacer bajar ante la gente fuego del cielo a la tierra;
Aparece aquí una señal de alerta contra las seducciones de la idolatría, según la segunda redacción de la Ley de Moisés. El Deuteronomio ordena que si surge un profeta que propone una señal o un prodigio, y pide ir en pos de otros dioses desconocidos a servirles, este profeta no debe ser escuchado (cfr Dt 13,2-4).

y seduce a los habitantes de la tierra con las señales que les ha sido concedido obrar al servicio de la Bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que hagan una imagen en honor de la Bestia que, teniendo la herida de la espada, revivió.
El Espíritu de Dios era el que realizaba prodigios en la Iglesia para provocar la fe en Cristo; la segunda Bestia imita al Espíritu, como la Serpiente y la primera Bestia imitan al Padre y al Hijo. Así pues, el Dragón, la primera y la segunda Bestia son una caricatura antitética de la Trinidad: Padre-Hijo-Espíritu Santo y Dragón-Primera Bestia-Segunda Bestia.
Se le concedió infundir el aliento a la imagen de la Bestia, de suerte que pudiera incluso hablar la imagen de la Bestia y hacer que fueran exterminados cuantos no adoraran la imagen de la Bestia.
Los cristianos siempre rechazaron el culto al Imperio y al César. Vemos aquí que la segunda Bestia exterminaba a los cristianos, era un fuerte perseguidor de ellos. Esto va dando luz a la deducción de su nombre. Se trata pues de un emperador romano que persiguió encarnizadamente a los cristianos.

Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se hagan una marca en la mano derecha o en la frente,
El tatuaje en la mano y en la frente hace pensar en el “culto imperial”.
y que nadie pueda comprar nada ni vender, sino el que lleve la marca con el nombre de la Bestia, o con la cifra de su nombre.
El no llevar la marca de la Bestia es motivo de privación de las actividades cotidianas en el Imperio Romano, y peor aún, es motivo de privación de derechos jurídicos y civiles.
¡Aquí está la sabiduría! Que el inteligente calcule la cifra de la Bestia; pues es la cifra de un hombre. Su cifra es 666.
En lugar de dar el nombre de la Bestia, Juan utiliza una cifra, 666, y explica que hay que calcularla. Para sumar 666, existe una gran cantidad de combinaciones. La base de la que hay que partir para hacer este cálculo, es el hecho de que en griego y en hebreo las letras del alfabeto tienen valor numérico, pues estas lenguas carecían de numerales. La opinión más aceptada entre los exégetas es que Juan se refiere a Nerón, dado que su nombre en hebreo es NRWN QSR (Nerón César), recordando que en el hebreo no se escriben vocales entre las consonantes (y los puntos vocales, que de cualquier forma no tienen valor numérico, fueron adaptados varios siglos después de la escritura del Apocalipsis). Las equivalencias numéricas resultan en griego la suma 616, por lo que algunas versiones de la Biblia, muy pocas, utilizan esta otra cifra.

En tal caso 616 no significa “Nerón César”, sino “Dios César”. Como sea, todo parece coincidir con mucha fuerza para confiar en que el pasaje se refiere a Nerón, uno de los más acérrimos perseguidores de los cristianos, que sabemos que entre sus “ingeniosos” tormentos, hacía amarrar en postes (crux simplex seguramente) a los cristianos en los senderos de los jardines de su palacio, y los hacía arder en llamas para que sirvieran como antorchas.
Hay que recordar además que el 6 es un número usado para representar la imperfección, por quedar detrás del 7, la plenitud. El hecho de repetir tres veces el 6, resulta significativo, pues 3 es símbolo de perfección. Repetir tres veces un adjetivo equivale al máximo superlativo posible. Así, repetir tres veces el 6, 666, el “tres veces Imperfecto”, el “totalmente imperfecto”, equivale de manera antitética al “tres veces Santo”, “Santo, santo, santo” que se usa para llevar al máximo la exaltación de la santidad de Dios, el “Todo Santo”.
Frente a todo lo anteriormente señalado nos encontramos con posibles explicaciones esotéricas, catastrofistas, astrológicas, fanáticas,
más o menos ortodoxas, más o menos descabelladas. Pero lo cierto, es que, si hacemos caso a "la ortodoxia reinante" en el momento en que dicho texto fue escrito, nos vemos obligados a mirar a los cielos, a buscar una posible respuesta divina a través de los astros...Y lo que se cuece sobre nuestras nobles testas durante estos días es, sin duda, de lo más "especial y llamativo".

Desde el pasado día 31 y hasta el próximo 17 de Junio se están produciendo espectaculares movimientos de planetas y astros. Tres planetas y un cúmulo de estrellas están convergiendo actualmente hacia un encuentro muy especial.
En un principio, la Luna se ha acercado hasta Saturno y a esta primera alineación le sigue el acercamiento de Marte, lentamente, también hacia hacia Saturno con lo que el planeta rojo pasará directamente frente al cúmulo "Beehive". Si se contempla entonces el cielo con un pequeño telescopio, se verá a Marte brillando unas 16 veces más que las estrellas del entorno, y dará la impresión de que una supernova roja se hubiera introducido en el cúmulo estelar, lo que permitirá una maravillosa foto a los astrónomos aficionados.
Por si no fuera suficiente todo este espectáculo estelar, a mitad de junio Mercurio se alejará del fulgor del Sol, planeando en el cielo no lejos de Saturno ni de Marte y justo en esa noche, durante el 15 de junio, Marte "explota" en el cúmulo "Beehive", y Mercurio será muy fácil de divisar, incluso desde ciudades muy iluminadas.

El clímax de toda esta cadena de acontecimientos se producirá en el anochecer del sábado 17 de junio, cuando Marte y Saturno se verán tan sumamente cerca que podría pensarse que van a colisionar.
Así que, como véis, siempre existen multiples y diferentes respuestas para un único hecho. ¿Dependerá todo del color del cristal con que se mire o, por el contrario, existen verdades absolutas que son por sí mismas?...¿Se reducirá todo en realidad a una mezcla de verdades, creencias y posiciones frente a ambas?
Lo que sí es cierto, es que ciertas productoras cinematográficas se van a forrar estos días, a base de estrenar distintos remakes sobre "satánicas historias" en fechas como las que ahora estamos viviendo. A río revuelto, ya se sabe...































































































JL dijo
clap clap clap clap clap.... ESPECTACULAR POSTEO AMIGA CLITO... sencillamente, SUPERLATIVO.
Un becho
Jorge
6 Junio 2006 | 03:25 AM