Tras la lectura de la actualidad diaria he vuelto a toparme con una de esas noticias que me regalan, muy raras veces, una sonrisa.

La noticia no es otra que la odisea vivida por casi 30.000 "patitos de goma" (29.000 patos, tortugas, castores y ranas de goma) tras naufragar el barco en que eran transportados en el año 1.992.
Aunque para muchos es una simple estrategia televisiva, el naufragio de los patitos de goma, que ahora rescata el anuncio publicitario de un coche, tiene detrás una historia real que comprende más de diez años de viajes a la deriva por todo el mundo.

Una tormenta hizo naufragar en medio del Océano Pacífico el buque de carga procedente de Hong Kong en el que viajaban hacia la ciudad estadounidense de Seattle, provocando así el vertido de su cargamento. Desde aquel instante y empujados por las corrientes marinas, la flota de muñecos recorrió durante más de una década y varios miles de millas las costas de Alaska, el Mar de Bering e Islandia, a donde llegaron en el año 2000.

Durante este tiempo, su viaje ayudó a dos oceanógrafos estadounidenses, Ebbesmeyer e Ingraham, a estudiar las trayectorias marinas y determinar hacia dónde se dirigirían.

En el 2003 muchos de estos singulares viajeros atravesaron el Atlántico en dirección a Europa.
La mayoría recalaron en las costas de Irlanda y Reino Unido y es muy probable que el resto continuara avanzando hasta nuestras costas. Pero la travesía nunca se dio por finalizada y es posible que algunos muñecos continúen a la deriva.

Otros naufragios
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1990: Cerca de 80.000 zapatillas Nike cayeron en el Pacífico Norte.

1994: En la superficie helada de Hyundai Seattle cayeron hace 12 años 34.000 guantes de hockey.

1996: Una tormenta hizo que una carga de 100.000 chanclas se vertiera a las aguas del Pacífico Sur.

1997: 5 millones de piezas de Lego naufragaron en el Atlántico procedentes del carguero Tokio Express. Mientras, el Pacífico recibía 500.000 latas de cerveza procedentes de China.

2002: De nuevo, otro cargamento de 33.000 deportivas Nike flotaban cerca de California.

Así que ya sabéis: si un día os encontráis en la playa un patito de goma puede que guarde un mar ingente de aventuras e historias por contar.