HOY ME VOY A MOJAR: SIENTO VERGÜENZA DE SER ESPAÑOLA
No me es nada fácil escribir estas letras. No me es nada fácil lograr guardar las formas tras contemplar las fotografías que iréis viendo a lo largo de todo este artículo. Es más, os confesaré que mientras escribo, las lágrimas se derraman, impotentes y atónitas, por mis mejillas.
Por un instante creí que sería mejor no editar las siguientes fotos que pueden herir sensibilidades como la mía, pero NO, hay que verlas. Hay que ver las crueles barbaridades que es capaz de cometer el erróneamente llamado "ser humano". Es necesario contemplar tamañas obscenidades para así intentar buscar una solución a esta dantesca tortura. ¿Cómo es posible que 50.000 galgos sean "asesinados" cada año en este país"?

Normalmente los galgos se crían masivamente en "zulos" o naves industriales sin luz ni ventilación y alimentados a pan y agua, ya que su vida útil para el cazador no supera los dos años, tras los cuales se matan o "en el mejor de los casos" se abandonan.
Muchos galgos son ahorcados por el sistema del "pianista", es decir, tocando el suelo con las puntas de las patas traseras, para alargar su agonía y sufrimiento. Muchos son arrojados a pozos con un palo atravesado en la boca de arriba abajo. Otros mueren tras inyecciones masivas de lejía. Aunque últimamente se está "poniendo de moda" destrozarlos a golpes o quemarlos vivos para no poder identificarlos y evitar denuncias.

Desgraciadamente no son los galgos los únicos animales en ser maltratados en este país nuestro del "talante y la modernidad".
Debajo de estas líneas podréis contemplar el lamentable estado en que algún "inteligente ser superior" dejó a la pobre Nena tras abrasarle su bello lomo con un líquido corrosivo. Por suerte fue atendida con premura por veterinarios especializados y, actualmente, no se teme por su vida.
Nena es un cruce de caniche de color negro que pesa cuatro kilos y a pesar de estar identificada con un microchip, su dueña no se ha querido hacer cargo de ella.
Al parecer, hace un par de semanas varias vecinas se pusieron en contacto con la ONG El Refugio para informar del mal estado físico en que se encontraba el animal, con el lomo despellejado, y aseguraron que su dueña se negaba a atenderla.
Claro que no sé de qué me extraño. no tengo más que fijarme en la historia de mis dos viejas roncadoras peludas.
Luna llegó a mi vida cuando sus dueños, antiguos vecinos nuestros, se mudaron y decidieron dejarla abandonada, atada a un árbol, en el jardín de la que había sido su casa hasta entonces. Así que saltamos la valla, cortamos aquella cadena mortal y nos la quedamos. De esto hace ya unos trece años por lo que suponemos que Luna supera ya los 15 de edad. Sorda como una tapia, con un corazón debilitado y medio ciega sigue atenta a devorar hasta la más mínima miga que caiga del poyo o de la mesa de la cocina.
Lara apareció de una forma mágica que puede que, algún día, os relate. Tengo clarísimo que fue un envío directo de los cielos.
Fue rescatada de la autopista, esquivando coches, donde hubo de ser abandonada tras comprobar que se había quedado preñada. Posteriormente parió su primer retoño en el asiento del copiloto de mi coche (siempre entre motores, jeje) y los otros cuatro, ya sobre mi tripa, tumbadas ambas en el sofá del salón.
Creemos que sufrió mucho porque, aunque su estado físico era bueno, se trataba de un bichito aterrado por completo. En un principio lo achacamos al shock de la autopista pero, pasados los días, al convivir con ella, me fui dando cuenta de que sentía pavor ante los varones y ante cualquiera que blandiera en sus manos un objeto similar a un palo, como una escoba o fregona.
A base de cariño y paciencia se amoldó a nosotros y ahora siente adoración por mi padre aunque, como veréis, aún conserva esa mirada temerosa y, todavía, se asusta ante cualquier movimiento brusco.
Siempre he opinado que aquel que maltrata a un animal es capaz de maltratar a otro semejante. El que le pega una patada a un perro, igual se la pega a un niño o a un viejo. Quizá no sea capaz de azotar a un igual por cobardía, pero seguro que se "desahogará" en algún momento con otro al que sienta inferior a él.
¿Acaso no se hace del todo imprescindible la existencia de una ley que también establezca un mínimo de protección de los animales, sobre todo de los domésticos?
Lo siento muchísimo, pero mientras España continúe siendo el único país de la Unión Europea que no tiene expresamente prohibida la caza empleando al perro como arma y mientras continúen sucediendo casos como el de Diego, que fue abandonado y unos indeseables intentaron matar a base de golpes, como podéis contemplar aquí, seguiré avergonzándome de ser española.

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sugus dijo
Se me ha encogido el estomago al ver lo que algunas personas son capaces de hacer a los animales.
Espero que algun dia "nuestros politicos" se den cuenta que los animales son seres vivos y empiecen a poner duras penas para todos aquellos que maltratan, abusan y matan a los animales.
18 Febrero 2006 | 03:49 PM