Hoy, 29 de enero, la civilización china celebra su Nuevo Año lunar, el año del Perro de Fuego. Un año que, según la milenaria tradición adivinatoria china vendrá cargado de luchas, guerras, problemas y dificultades.
No será un buen año para Hispanoamérica, ni para África, Oceanía ni el Sudeste Asiático. "Los países deben buscar lazos al este y al oeste, por eso las relaciones entre Taiwán y China, entre Europa y Estados Unidos, y entre EEUU y Japón pueden mejorar e impulsar la economía mundial", anuncia Wang, un afamado adivino.
Los demagogos políticos tendrán un mal año y se enfrentarán a resistencias y violencias porque en este período que empieza es necesario andar con esfuerzos y consistencia y no con palabrerías, apunta el adivino.
Dentro de todo este caótico maremágnum en el que nos debatimos cada día, según los adivinos de la corriente taiwanesa, las relaciones familiares, entre parejas o con amigos, tendrán que pasar por duras pruebas durante estos nuevos días. De momento, yo ya lo he inaugurado con una sonora bronca con mis familiares más cercanos. Claro que a este lado del globo aún es 28 de enero.
Lo que está claro es que sea Chino u Occidental, el nuevo año siempre será una prolongación del viejo: desórdenes, desequilibrios generalizados, injusticias casi divinas y miles de millones de estómagos famélicos y de almas sedientas.








Razón tienes Clito. Yo no creo mucho en todo tipo de adivinos y creencias de ese tipo. La injusticia siempre estará a la orden del día. Los malos rollos llegan como la marea, que trae la mar y se la lleva. De todos modos siempre está bien acostarse, o este caso, levantarse, conociendo una cosa más.
Gracias Clito (tu mirada es embriagadora)
Besos embriagadores.
Nacu, tu presencia siempre es como una racha de brisa fresca por estos lares...Una duda, ¿no estarás de resaca?, jijiji::::PPPP
Un besito griposo:)*