Hoy te traigo un video que vas a tener que abrir por ti misma/o.
Confieso que aún no he visto esta película. Tenía planeado haber asistido a un primer pase el pasado viernes, pero estoy viviendo unos días de locos y recordé que tenía que hallarme en la sala de proyección justo cuando la peli ya tenía que llevar al menos media hora sobre la pantalla.
Eso sí, entre que el cine "catastrófico" me apasiona, entre que su protagonista me disparata y que su trama argumental gira en torno a unos hechos que me encantan, iré a disfrutarla en cuanto me sea posible.
Ayer di con el video que aquí te traigo y tras sus cinco minutos de visionado me quedé ojoplática resoplando. Apasionantes, como poco, este puñado de minutejos. Pero no voy a añadir más. Vívelo por ti mismo/a y luego me cuentas.
Para todos los que contamos con edades comprendidas entre los 30 y los 70 años, mencionar al irrepetible López Vázquez nos arrastra hasta un océano de incontables recuerdos infantiles y juveniles.¡Cómo olvidar su tan característica voz! ¡Cómo no sonreir ante sus carcajeantes gags cómicos! ¡Cómo no evocar la angustia vivida en una antigua cabina telefónica o la emoción, no tan contenida, de aquella "mi querida señorita"!
Hace ya bastantes años, tuve la gran suerte de disfrutarlo en vivo y en directo sobre las viejas tablas de mi querido Teatro Guimerá. Gracias a la maravillosa pluma de Arthur Miller y a la siempre extrema maestría de José Luis, "La Muerte de un viajante" me puso el vello de punta, lanzándome de mi asiento, para aplaudirle como una posesa al acabar la función.
Pero es que, además de un ACTORAZO con mayúsculas, su simpatía, su rostro y su cuerpo, tan normales como el de cualquier otro hombre de a pie, le valieron el cariño de todos los españoles. ¿Quién no ha vivido una Navidad sonriendo con el padrino de "La gran familia"? ¿Quién no se ha medio asfixiado de las risas al contemplarle babeante y alucinado entre tanta sueca en bikini por las playas del Benidorm de los 60? ¿Quién no ha dicho alguna vez eso de: ¡viva el Mercado Común!?
Hoy ha bajado el telón de su vida, pero para quienes le seguimos, admiramos y queremos, el incomparable José Luis López Vázquez permanecerá vivo por siempre, a través de la inmensa telaraña de agradables recuerdos que nos procuró a lo largo de sus 60 años de profesión.
Hoy la interpretación se queda un poco más huérfana. Hoy, todos lloramos tu pérdida.
Hasta siempre, José Luis.Gracias de todo corazón por enseñarnos que una sonrisa puede emocionar tanto -o más- que unas lágrimas.
Descansa en paz
Realizó más de 200 películas
Muere el actor José Luis López Vázquez a los 87 años
El actor José Luis López Vázquez protagonista de películas como 'El pisito' o 'Mi querida señorita', ha fallecido en su domicilio madrileño a la edad de 87 años, después de una larga enfermedad, han confirmado fuentes de la familia.
Con más de 200 películas, era uno de los más grandes y prolíficos actores españoles de cine y del teatro del siglo XX, dotado de una inconfundible comicidad que con gran versatilidad supo compatibilizar con papeles dramáticos.
La capilla ardiente con los restos mortales del actor, que estaba prevista a las 20.00 horas, será instalada finalmente mañana. Será en el Teatro María Guerrero de Madrid, sede del Centro Dramático Nacional, en donde López Vázquez debutó en 1940, cuando tenía 18 años.
En el cine interpretó en un principio papeles cómicos haciendo pareja con Gracita Morales, pero hacia los años sesenta empezó a actuar en películas dramáticas y llegó a aparecer en más de 200 largometrajes, de los que rodaba varios al año. En 1971 apareció como actor en nada menos que once filmes.Entre sus trabajos para el cine destacan títulos como "Plácido", "El verdugo", "Peppermint Frappé", "Atraco a las tres", "La prima Angélica" y la trilogía de "Patrimonio nacional", de Luis García Berlanga, con quien llegó a rodar diez películas.También interpretó mediometrajes. En este género fue el protagonista de "La cabina", de Antonio Mercero, que ganó un Emmy en 1973 y es considerado, hoy por hoy, un clásico del género del terror. Asimismo trabajó con directores americanos, como George Cukor, quien intentó llevárselo a Hollywood, aunque López Vázquez prefirió quedarse en España.En televisión protagonizó las series Este señor de negro (1975-1976) y Los ladrones van a la oficina (1993-1996).
José Luis López Vázquez falleció hoy, 2 de noviembre del 2009, a los 87 años debido a una larga enfermedad.
Muchos recuerdos de mi más lejana niñez se hallan vinculados a la figura de "la negra". Entonces, su voz se oía, en directo y con mucha facilidad, por mi islita.
En aquellas épocas, Mercedes Sosa solía protagonizar, año tras año, las más importantes celebraciones y los mejores festejos de muchos municipios canarios.
En los años 70, esta argentina brava, señora de los escenarios, blandiendo su voz como espada de los oprimidos y de los que no tienen más armas que sus desnudas manos y sus perdidas miradas, recorría las Islas Canarias, incansable, haciéndose querer y admirar por todos los que la contemplaban y conocían.
Hoy ha pasado a convertirse en un recuerdo único y en un leyenda del folclore argentino, sudamericano y mundial.
Vivirás en nosotros a través de tu música, Mercedes.
Vivirás en mí cada vez que escuche o lea tu nombre y siempre vuelvas a mi memoria bajo la forma de miles de carteles con tu rostro, anunciadores de fiestas, alegrías y excelente música, en mi tierra querida.
Gracias por tu trabajo. Gracias por tu entrega. Gracias por tu lucha. Gracias por tu carácter. Gracias por tu trabajo.
Se apagó la voz de una de las cantantes folclóricas más reconocidas de Argentina y toda América Latina. Mercedes Sosa, apodada cariñosamente 'la Negra' o la voz de América, ha fallecido a los 74 años después de casi 60 en el mundo de la música.
Sosa se encontraba hospitalizada desde el 18 de septiembre en Buenos Aires a causa de varios problemas renales y hepáticos, y su estado de salud se fue complicando con el paso de los días.
Su enfermedad ha causado una profunda conmoción tanto en el medio artístico como en la población en general, ya que Mercedes Sosa no era sólo una artista, era un símbolo de los derechos humanos y del compromiso político. Sus restos serán velados en el Salón de los Pasos Perdidos en el Congreso argentino.
Originaria de San Miguel de Tucumán (Argentina), fue un concurso de radio el que le dio la oportunidad de demostrar sus dotes como cantante. Sólo tenía quince años, pero fueron suficientes para meterse al jurado y al público en el bolsillo y alzarse con el premio gracias a su zamba 'Triste estoy'.
Precursora junto a su marido Manuel Óscar Matus del 'Movimiento del Nuevo Cancionero' (corriente renovadora del folklore argentino), grabó su primer disco 'Canciones con fundamento' en 1965. Pero sólo era el principio. Un año más tarde EEUU y Europa se rendían a sus pies con 'Zamba para no morir'.
Sufrió en carne viva la censura y la persecución en la década de 1970, pero no se rindió. Y sus canciones, con letras cargadas de contenido social se convirtieron en himnos para los argentinos. 'Hasta la victoria', 'Traigo un pueblo en mi voz' o 'A que florezca mi pueblo' son un ejemplo de ello.
Pero al igual que para el pueblo, su música no pasó desapercibida para los gobernantes. Le prohibieron cantar en lugares públicos, llegando el momento en el que tuvo que exiliarse a Europa, más concretamente a París, donde vivió un año. Madrid fue su siguiente destino, allí continuó trabajando. En 1982 regresó a su querida Argentina.
A lo largo de su carrera llegó a compartir escenario con artistas como Fito Páez, Julia Zenko, Nito Mestre o Charly García. La excelente relación que tuvo con sus compañeros tuvo su máxima expresión con el disco 'Cantora I', donde interpreta sus éxitos acompañada de Joan Manuel Serrat, Caetano Veloso, Jorge Drexler y Shakira, entre otros. Por él, opta a tres Grammy Latinos 2009.
Hoy os traigo hasta mi otoño, o al menos, hasta el otoño deseado. Un otoño de paz, serenidad, calma, preparación, silencios compartidos, húmedas noches y paseos por la propia alma.
Me encuentro un tanto acelerada. Mis nervios están desbocados. Los cambios en mi vida se acercan a pasos agigantados y necesitaría poder disponer de un agujero de gusano particular que me trasladase -a ratitos y a voluntad- hasta parajes como los que aquí os muestro y, así, perderme por ellos, lejos de todo y de todos, de rato en rato.
Sueño con suspirar, tranquila, plena y relajada, al sentarme a contemplar la puesta de sol entre los brumosos reflejos de un sosegado océano verde. Sueño. Sueños...He de continuar cambiando para hacerlos realidad.
Llegó mi amado otoño. Ya está aquí mi amante otoñal. Abrázame con todas tus fuerzas, amado de hojas marchitas. Abrázame con tus casi desnudas ramas y no me sueltes jamás.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ FELIZ DOMINGO PARA TODOS Y PARA TODAS !!!!!!!!!!!
El silbo gomero, declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad
Pues sí, señores y señoras, ayer el silbo gomero fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en una reunión celebrada por la Unesco en Abu Dhabi (Emiratos Árabes). ¡Y mucho que me alegro de que así haya sido!
Claro que la mayoría de vosotros se preguntará qué es eso de "el silbo gomero". Pues bien, se trata ni más ni menos de un lenguaje silbado, practicado por algunos habitantes de mi preciosa Gomera para comunicarse a través de barrancos.
Guardo muchos recuerdos en torno al silbo. Recuerdo, perfectamente, por ejemplo, mis primeras vacaciones en esa maravillosa isla redonda y cómo un niño al llegar la hora de la comida empezaba a silbar mirando hacia las montañas. Al instante, alguien situado a varios kilómetros de distancia, silbaba a su vez. Sus silbidos llegaban hasta la playa de forma leve, pero perfectamente audible. En un plis plas, el pequeño silbador se giraba hacia el resto de amiguitos, que aún se bañaban o jugaban sobre la arena, y les gritaba que la abuela ya tenía el potaje al fuego y que había que irse a casa a comer. Todos recogían sus toallas y se iban entre saltos y últimas carreras. Yo permanecía allí, con la boca abierta como un besugo y con los ojos como platos, atónita y admirada ante tamaña sapiencia silbadora.
El silbo fue creado por los primeros habitantes de la isla, los gomeros o gomeritas, y también se usa en El Hierro, Tenerife y Gran Canaria. En el siglo XVI, tras la conquista de las Islas Canarias, los últimos aborígenes adaptaron el silbo al castellano.
Debido al peligro de desaparición del silbo, básicamente a causa de las mejoras de las comunicaciones y especialmente por la desaparición de actividades como el pastoreo, el Gobierno canario reguló su aprendizaje en la escuela, y declaró el silbo gomero como patrimonio etnográfico de Canarias en 1999.
Según los estudiosos, el lenguaje silbado emplea seis sonidos, dos de ellos denominados como vocales y los otros cuatro como consonantes y con él se pueden expresar más de 4.000 conceptos o palabras. En el año 2005 apareció un estudio realizado por investigadores de la Universidad de La Laguna en el que se mostraba que los hablantes de silbo procesan el lenguaje en su cerebro de la misma manera que un lenguaje hablado. Se estudió a hablantes de castellano, algunos de los cuales "hablaban" silbo mientras que otros no, y al monitorizar su actividad cerebral con técnicas de resonancia magnética se vio que los sujetos que no hablaban silbo lo procesaban como un silbido, mientras que los hablantes de silbo lo procesaban usando las mismas áreas lingüísticas del cerebro utilizadas para procesar frases en castellano.
Por todo ello, está clarísimo, que el silbo gomero, tal y como ha expuesto el gobierno canario, tiene un valor excepcional como muestra del genio creador humano, puesto que presenta una gran complejidad técnica y estética al tratarse de un sistema de comunicación para facilitar la supervivencia, constituyendo una clara expresión de la cultura popular de un territorio.
Por otra parte, el silbo gomero es uno de los pocos restos del pasado que ha llegado hasta nosotros de manera casi incontaminada. Musical, parecido al canto de los pájaros pero con la potencia suficiente como para llegar aún más lejos que éste, el silbo de La Gomera pertenece a la isla como la laurisilva de Garajonay, como los barrancos y los roques, como la miel de palma y el almogrote.
Pero como no hay mejor muestra que ser testigo directo de lo que supone el idioma de "el silbo gomero", aquí os dejo con un video donde podréis disfrutar durante unos minutitos de esta increíble forma de comunicación. Ya me diréis qué os parece.
Me encantó este video que hoy te traigo. Me lo envió alguien vía correo electrónico hace un par de semanas y lo cierto es que me maravilló.
Todo transcurre en la estación central de Amberes durante un frío lunes del pasado mes de marzo.
Son las ocho de la mañana y los viajeros van de aquí para allá, serios, ensimismados en sus cosas, presurosos, ajenos a todos y a casi todo. De pronto, sucede algo que, en un principio, casi ni llama la atención.
Pero a ese "algo" le siguen otros muchos "algos" que nos vuelven a recordar lo fácil y precioso que es crear sonrisas en las almas ajenas.
¿Sonreirás? Seguro que sí...Míralo.
Realmente vale la pena, de vez en cuando, hacer un breve alto en tu camino.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡ FELIZ DOMINGO PARA TODOS Y TODAS !!!!!!!!!
Noches insomnes plenas de bostezos. Noches de hurtos y desaparecidas carteras. Noches de enfados futboleros. Noches de comisarías vacías y pestilentes metros.
Noches con extraños programas de radio. Noches de hambre feroz y feroces nervios. Noches de ventilador incansable. Noches de esperas telefónicas y de contestadores necios.
Noches de ancianos bebés. Noches de rotos sueños. Noches de paseos no buscados. Noches de hartazgo y silencio.
Noches de planes truncados. Noches de perdidos documentos. Noches que piensan en irse para asustar al deseo.
Noches de escritos increíbles y de renglones insatisfechos.
Noches de doloridos costados y de terremotos, allá, a lo lejos.
Noches de parpadeantes pestañas. Noches de negros cielos.
Noches que llegan para quedarse, cuando eran otros los caminos rehechos.
Noches para intentar recordar algunos pasados momentos.
Noches para evocar el instante en que aquellos dedos se abrieron paso en ti...Sin esperarlos. Con total desconcierto.
Noches de policías amables. Noches de cafés y termos.
Noches que un día revivirás. Noches que, incluso, reirás, cuando vaya pasando el tiempo.